(comparte, por favor, porque en tu país, los periodistas se “olvidarán” de informarlo)
A pocas horas de comenzar el Shabat, en una ruta junto a Beit Jagai, un automóvil palestino se adelantó a uno israelí, y desde el mismo acribillaron a balazos a toda una familia.
Asesinos palestinos, enceguecidos terroristas, deseosos de sangre y de muerte.
El padre, director del Centro de Estudio de Otiniel, de 48 años, fue asesinado ante sus hijos.
La madre se encuentra en grave estado.
Dos hijos más, de 13 y 15 años, que viajaban en el automóvil, también se encuentran hospitalizados.
Sobra recordar que ayer, por la mañana, fue apuñalada una jóven de 13 años, en su propia casa, mientras aún dormía.
Y que ayer por la tarde, un palestino intentó apuñalar a dos personas en Natania, hiriéndolos con distintos grados de gravedad.
Y que esta mañana una mujer palestina intentó apuñalar a soldados junto a la Cueva de Majpelá.
¿Qué más debe suceder para que Israel reaccione?
¡Es simplemente una quimera suponer que estos monstruosos asesinos quieren un Estado propio!
¡Ellos santifican y anhelan la muerte!
¡La desean y la anhelan!
Así los educaron, y así continúan siendo instruidos en sus mezquitas y en sus colegios.
¡FUERZA, ISRAEL, CON CLAMOR Y PLEGARIA, CON IDENTIDAD REFORZADA, Y MANO MUY DURA!
Algunos palestinos entran ilegalmente a Israel para trabajar; a veces, también para atacar
uniods x israel
Cada vez hay menos permisos para trabajar de manera legal y eso impulsa el negocio de quienes ayudan a los palestinos a cruzar por arriba, por abajo, a través o alrededor de la barrera de seguridad con Cisjordania.
Varios obreros pasan a través de un túnel desde Cisjordania hacia una zona de construcción en Israel que emplea a trabajadores palestinos con o sin permisos. Crédito Daniel Berehulak para The New York Times
A las 4:15 de la madrugada en un callejón sin salida, un palestino de 33 años salió corriendo de entre las sombras de unos edificios con una escalera de madera desvencijada. La colocó contra el enorme muro de concreto y subió. Tuvo que escalar los últimos dos metros porque la escalera era demasiado corta.
El muro, que Israel empezó a construir hace más de una década para impedir los ataques suicidas de la segunda Intifada, está hecho para evitar que los palestinos de los territorios ocupados de Cisjordania entren a Israel sin pasar por sus controles militares.
Pero el palestino se posó en un hueco del alambre de púas que se encuentra en casi toda la parte superior del muro, que serpentea a lo largo de 643 kilómetros. Le hizo señas a un sedán blanco marca Daewoo que había llegado a un alto y uno a uno salieron cuatro hombres del auto, subieron la escalera y pasaron por una cuerda hacia el otro lado.
En cuestión de minutos, otro auto llevaba a toda velocidad a los hombres a obras en Israel, donde muchos palestinos no tienen permiso de trabajo, y el hombre con la escalera los dejó para buscar a más trabajadores que estuvieran dispuestos a pagar para escalar el muro.
Trabajadores palestinos cruzan a Israel sobre un tramo del muro que encierra Cisjordania.CreditDaniel Berehulak para The New York Times
“En Cisjordania hay estafadores”, dijo el hombre, que, como el resto de los más de 25 palestinos entrevistados para este artículo, habló con la condición del anonimato porque estaba infringiendo la ley. “O los llamas ‘estafadores’ o los llamas ‘comerciantes’”.
Este tipo de cruces de madrugada es parte de una industria de paso ilegal de personas que permite que una cantidad incalculable de gente pase por arriba, por abajo, a través o alrededor de lo que los israelíes llaman la “barrera de seguridad”; todo por un precio.
Esa actividad económica ofrece beneficios para todos los involucrados: los trabajadores palestinos ganan el doble o el cuádruple de los salarios que recibirían en Cisjordania; los contratistas israelíes y los dueños de los restaurantes pagan menos por trabajo ilegal que a los palestinos con permiso, y los pasadores ganan entre 65 y 200 dólares por cada persona que pasan. El castigo para quienes son descubiertos generalmente es enviarlos al otro lado.
El muro cerca del campo de refugiados de Shuafat, en CisjordaniaCreditDaniel Berehulak para The New York Times
Esto crea un agujero en el sistema que regula el acceso a los palestinos que trabajan dentro de Israel, y tiene implicaciones de seguridad: agresores como los dos palestinos que asesinaron a cuatro personas a balazos este mes en un café de Tel Aviv también se escabullen por ahí.
Los dos hombres vivían en Yatta, un pueblo al sur de Cisjordania, cerca de donde la barrera inconclusa consiste solo en una malla de metal. Micky Rosenfeld, un portavoz de la policía israelí, dijo que habían entrado a Israel de manera ilegal, “lo más probable es que haya sido por una de las zonas que están abiertas o no han sido terminadas”.
El Shin Bet, la agencia de seguridad interna de Israel, dijo que desde el primero de octubre del año pasado al primero de febrero de este, más de veinte palestinos que han atacado en Israel estaban en el país de manera ilegal.
Desde el último ataque en Tel Aviv, el Ministerio de Defensa de Israel ha prometido ampliar de manera más efectiva la barrera hacia el sur, una zona muy transitada por los pasadores del muro.
Pero otra respuesta del gobierno ante la matanza fue la cancelación de 83.000 permisos especiales para que los palestinos cruzaran durante el mes sagrado del Ramadán, lo cual puede revelar lo complicado que será detener el flujo de personas.
La rentabilidad del contrabando
Ahmad, de 19 años, un trabajador palestino que cruza el muro para trabajar de forma ilegal, mira hacia Israel desde el techo de su casa.CreditDaniel Berehulak para The New York Times
El viernes después del ataque, en el control militar de Qalandia, a las afueras de la ciudad de Ramala, hombres parados al borde de una multitud intranquila que ya no pudo pasar gritaban “Tahreeb, tahreeb” (“Paso, paso”, en árabe).
“Debemos entender que nunca se resolverá el problema”, dijo Nitzan Nuriel, un general israelí retirado, exdirector de la agencia antiterrorista del gobierno. “Siempre que hay trabajadores ilegales, constituyen una parte de la realidad, una parte de la economía”.
Nuriel, que ahora trabaja en el Centro Interdisciplinario de Herzliya, dijo que el reto es hacer un filtro para diferenciar a los terroristas de los trabajadores. “Hay que decidir”, agregó, “cuáles son los peces que se debe atrapar y cuáles lo que se debe dejar nadar”.
El desempleo de los palestinos en Cisjordania es casi del 20 por ciento, e incluso es mayor entre la gente joven. Según Khalil Shikaki, director del Centro Palestino para la Investigación Política en Ramala, los salarios diarios rondan los 20 dólares. Varios palestinos que trabajan ilegalmente en sitios de construcción israelíes dicen que ganan entre 80 y 100 dólares al día.
Esa cantidad sigue siendo un gran negocio para las empresas israelíes, que tienen que tratar a los palestinos con permisos de trabajo de forma similar que tratan a los trabajadores israelíes, en términos de salarios y prestaciones, cubriendo días de permiso por enfermedad, vacaciones, seguro médico y pensiones.
En la actualidad, hay cerca de 55.000 palestinos que trabajan legalmente en Israel, y un estimado de 20.000 en las colonias, según el Ministerio de Trabajo de Palestina. Este número está debajo del pico de 140.000 que había antes de la segunda Intifada el año 2000, explica el ministerio (cuando la población era cerca de dos tercios del tamaño actual).
Trabajadores con permiso para entrar en Israel hacen una fila para pasar por el control militar de Qalandia este mes.CreditDaniel Berehulak para The New York Times
La estimación de la cantidad de trabajadores ilegales varía bastante. Shikaki mencionó que 30.000 era una cifra probable; Nuriel dijo que era cerca de 60.000, dependiendo de la época del año. La mayoría trabaja en construcción, agricultura o restaurantes.
Rosenfeld, el portavoz de la policía, dijo que recogían cientos de trabajadores ilegales cada semana, pero que las autoridades “se estaban enfocando en arrestar a los que intentaban meter ilegalmente a los palestinos”.
En Israel, un trabajador ilegal con un casco amarillo a quien llaman Abu Khalid calculó que había cruzado el muro más de diez veces solamente en el último año. Como muchos otros entrevistados, dijo que su rutina era cruzar el muro, trabajar dentro de Israel unos días o unas semanas y después regresar a Cisjordania para descansar un poco. Algunos empleadores albergan a los trabajadores en remolques, algunos trabajadores se quedan con familiares o amigos y otros, como Abu Khalid, acampan al aire libre.
A sus 50 años, tiene el rostro arrugado y muy curtido por el sol. Abu Khalid dijo que un paquete que incluya saltar el muro y el transporte al sitio del trabajo cuesta alrededor de 800 séqueles por un viaje solo; cuando van tres hombres juntos, contó, pueden cruzar tal vez por 300 séqueles cada uno.
“Es mucho dinero”, dijo Abu Khalid.
Los trabajadores “marcan su tarjeta” en cuanto llegan al sitio de trabajo, agregó, y tanto los contratistas israelíes como los palestinos saben que no tienen permiso. Al final del día, continúa Abu Khalid, “vamos a buscar una manguera de agua para bañarnos y después buscamos un buen árbol para dormir bajo la sombra”.
El terrorismo es malo para el negocio
Pasadores guían a palestinos debajo de un alambre de púas mientras cruzan a Israel de manera ilegal.CreditDaniel Berehulak para The New York Times
El paso no siempre es tan sencillo como subir por una escalera y bajar por una cuerda. Dos trabajadores jóvenes —Ahmad, de 19 años, y Bassem, de 21— sentados en una terraza en su pueblo al norte de Ramala, se reían de la ocasión en que las fuertes medidas de seguridad los obligaron a pasar por debajo del muro, y no por encima.
“Pasamos por una cañería como serpientes”, dijo Bassem.
El padre de Ahmad, que también habló desde el anonimato por miedo a las consecuencias legales, dijo que su hijo era una fuente primaria de ingresos para la familia. Sin embargo, Ahmad también es una fuente de ansiedad profunda por cómo se va al trabajo.
“Cuando va y vuelve, tengo la mano en el corazón por miedo de que algo le pase”, dijo el padre.
Ningún lugar de paso es más peligroso que el sur de Cisjordania, por donde es más probable que hayan cruzado los sospechosos del ataque en Tel Aviv, que además, son primos.
“No sabes con quién vas caminando”, dijo Mahmoud Khalil, de 19 años, un palestino que estuvo trabajando en un sitio de construcción israelí pero no tenía permiso.
Khalil es de Yatta, como los sospechosos, pero dijo que no conocía a los primos y llegó a Israel a ganar dinero para su familia solo. Mencionó que pagó 250 séqueles para pasar de manera segura a través de un gran hueco en el muro cerca del pueblo de Dahriya, al sureste de Yatta.
Un chofer que trabaja para los pasadores en Dahriya, que habló con la condición de ser identificado solo como Abu Ramzi, dijo que él y sus colegas alertan a las fuerzas de seguridad palestinas al primer indicio de que un cliente intente cometer actos de violencia en Israel. Se quejó de que el Ejército israelí haya redoblado el número de patrullas en la parte sur del muro desde los ataques de Tel Aviv.
“Antes del último ataque, el ejército hacía como si no pasara nada: cruzaban juntos 30 o 40 trabajadores a Israel”, dijo Abu Ramzi, de 34 años. “Este último ataque ha complicado temporalmente nuestra operación”. Aunque, dijo, “siempre hallaremos la forma de meter a esos trabajadores”.
Mario Vargas Llosa es premio Nóbel de Literatura, entre otros muchos prestigiosos premios. Es, además, Marqués de Vargas Llosa.
Mario Vargas Llosa también ha sido político en Perú (no con mucho éxito, todo hay que decirlo).
Mario Vargas Llosa es rico, muy rico.
Mario Vargas Llosa es portada en el Hola.
Mario Vargas Llosa tiene muchos amigos influyentes.
Mario Vargas Llosa celebra su cumpleaños por todo lo alto.
Mario Vargas Llosa es periodista.
Mario Vargas Llosa también es actor.
Pero Mario Vargas Llosa no termina de verse realizado. ¿Tal vez en su estantería falte un Pulitzer? ¿Tal vez, impaciente por obtener el sí de su amada, necesita desfogar su energía en alguna exótica aventura? ¿Tal vez ansía pasar a la posteridad como algo más que un escritor cercano a la prensa rosa?
Así que ahora, Mario Vargas Llosa ha decidido jugar a intrépido reportero.
¿Y cuál puede ser el destino para un hombre de 80 años que desea un nuevo reconocimiento?
¿Su Perú natal? Poco sexy.
¿La guerra de Siria? Demasiado arriesgada.
¿México? Muy violento.
¿Venezuela? Extremadamente incómodo.
¿Conflicto palestino-israelí? Perfecto. Un tema de alta demanda. El terreno es seguro. Hay miseria. Los roles de buenos y malos ya están repartidos. De hecho, él mismo ya ha escrito mil veces al respecto repitiendo lo mismo. No hay ningún esfuerzo intelectual extra que añadir.
El toque novedoso lo aporta, en esta ocasión, la organización Breaking the Silence, que lo pasea por la zona, le muestra mapas y le ratifica lo que él ya pensaba, antes incluso de llegar. Provoca cierta ternura en el video que acompaña a su serie de reportajes, ver a los jóvenes cicerones preocupándose por si Mario puede seguir caminando. Breaking the Silence se presenta en estos reportajes como una organización patriótica israelí que busca denunciar atropellos del ejército contra la población palestina. Lo que olvidan mencionar es que es tan patriótica esa organización que se nutre de fondos extranjeros y presentan sus denuncias en foros internacionales, de manera de debilitar al país al que dicen defender. Esto, al margen de que gran parte de los testimonios que manejan son anónimos, de modo que el sistema judicial israelí no puede comprobarlos. Nadie puede, salvo ellos.
Pero para qué entrar en detalles. Cuando uno va a inflar un poquito más su propio ego, no conviene pararse a matizar.
Mario Vargas Llosa está ahí, sostenido por la ONG y otros acólitos del escritor, para decir que la ocupación es mala, pero no para explicar cómo se llega a ella. Va ahí para decir que los palestinos sufren, pero no para analizar en serio por qué.
En definitiva, Mario Vargas Llosa viaja ahí para que lo aplaudan, no para merecer el aplauso.
Pero para que lo aplaudan, Mario Vargas Llosa necesita un escenario. EL PAÍS, el medio líder en habla hispana, el más prestigioso e influyente, se presta a este viaje narcisista de manera sorprendente.
Hace unas semanas nos llamaban la atención una serie de artículos sesgados con motivo de los 49 años de ocupación. Vistos estos reportajes posteriores, ya cobran sentido. Calentando motores para lo que vendría.
El corresponsal de EL PAÍS, telonero de la gran estrella mediática que haría su entrada estelar unas semanas después.
Redoble de tambores: Juan Cruz escribe dos artículos en 5 días acerca de los reportajes que vienen.
Unas horas antes del reportaje: un video acerca del viaje de Mario Vargas Llosa, Mario de frente y de perfil, sonriendo, pensando, caminando, escribiendo, comprensivo, superior, cercano... Mario, a quien no le gustan las religiones porque hace a la gente sentirse “justa, con la verdad en su mano”. Mario, impertérrito a pesar de los baches del camino.
¡Y por fin el primer reportaje ve la luz! ¡Gran portada en EL PAÍS! Acompañada de dos páginas y gráficos (uno de ellos sitúa mal la capital de Israel, pero los datos son lo de menos). Una galería de fotos supuestamente sobre la ocupación, en la que volvemos a disfrutar de Mario en todas sus facetas.
A todo esto: ¿relevancia informativa? Ninguna. No es noticia y no aporta nada nuevo. ¿Por qué ocupa la portada de EL PAÍS? Está bien que Mario Vargas Llosa quiera jugar, pero ¿por qué se presta EL PAÍS a ser su juguete?
Y todo tan a destiempo, que el día que el primer reportaje veía la luz, una niña de 13 años había sido acuchillada por un palestino hasta la muerte mientras dormía. Justo al lado de donde Mario Vargas Llosa paseaba sus altos principios y valores.
"Creo que Israel, lejos de alejarse de Latinoamérica y darla por hecho, tiene que acercarse mucho más y regar la relación como a una planta", consideró el…
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ISRAEL
Terrorista en Facebook: "La muerte es un derecho y exijo este derecho"
Muhammed Tra'ayre, de 17 años, es el terrorista que asesinó a Hallel Yaffa Ariel, de 13, en Kiryat Arba. Se registró una pista en el Shabat pasado a raíz de sus comentarios en Facebook. El terrorista es pariente de Yosef Tra'ayre, quien cometió un ataque terrorista al atropellar y fugarse en el marzo pasado.
Días antes de asesinar a Hallel Yaffa Ariel en su cama, el terrorista Muhammed Tra'ayre publicó un mensaje en Facebook, donde escribió: "La muerte es un derecho y exijo este derecho". Horas antes del ataque terrorista, había subido una imagen de sí mismo en memoria de su muerte.
El viernes pasado, Muhammed dijo sobre el terrorista que puso en marcha un ataque cerca de Kiryat Arba: "Ellos publicaron el nombre del Shahid (mártir islámico), Majid Khader, quien era querido por la comunidad".
Según fuentes palestinas, el terrorista era primo de Yosef Tra'ayre, quien en marzo pasado puso en marcha un ataque terrorista en la zona de Kiryat Arba y fue eliminado, además de que tres soldados resultaron heridos, entre ellos un oficial de las FDI.
Fuente: Jerusalem Online / Traducción: Radio Jai
Más de 2.000 judíos sefaradíes han solicitado ya la nacionalidad española
JAI - El Ministerio de Justicia de España ha registrado 2.038 solicitudes de descendientes de sefardíes desde la entrada en vigor de la ley, el 1 de octubre de 2015, por la que se otorga la nacionalidad española a este colectivo, proveniente de los judíos que fueron expulsados de España en 1492.
Argentina, con 257 peticiones, es el país con el mayor número de demandantes, seguido de Israel (178) y Venezuela (144). Los datos, facilitados por el Ministerio de Justicia, están actualizados hasta la penúltima semana de este mes de junio.
Desde la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) afirman que las cifras se incrementarán en los próximos seis meses. Esta organización se encarga de tramitar el certificado que prueba el origen sefardí del solicitante. La institución ha recopilado cerca de 3.300 solicitudes desde el pasado 1 de octubre. Según la directora de la FCJE, Carolina Aisen, el número se ampliará porque son "muchos" los solicitantes que, antes de presentar la documentación por la vía oficial, les dirigen consultas.
Existen dos procedimientos para conseguir la nacionalidad española a descendientes de sefardíes. En el primero, el solicitante debe probar que lleva, al menos, dos años residiendo de forma legal en España. En el segundo, la solicitud se tramita por la denominada "carta de naturaleza", en la que se exigen una serie de "circunstancias excepcionales" para llevar a cabo la tramitación. No se trata, por sí solo, de tener un determinado apellido, o dominar el ladino, la variedad del castellano hablada en algunas comunidades de judíos de origen hispano. Tampoco basta con acreditar una especial vinculación con la cultura y costumbres españolas. Ninguno de estos aspectos, aunque se tengan en cuenta en la aprobación, bastan por sí solos para obtener la nacionalidad.
El equipo de gimnasia rítmica israelí ganó el oro en el Campeonato Europeo que tuvo lugar en la ciudad israelí de Holon.
La victoria sin precedentes da impulso a las niñas para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro
Por primera vez en la historia del grupo, el equipo de cinco miembros, ganó el oro en la categoría de aparatos y aros. El equipo también ganó también una medalla de plata por su rutina de cinta, y hace dos días, ganó el bronce en la competición versátil. Video: Israel Gymnastic Association
Shoa: Hallaron en Lituania un túnel excavado con cucharas por prisioneros judíos en la época nazi http://visavis.com.ar/?p=59003
En la confección de este nuevo escudo antimisiles participaron también miembros del Mossad, el servicio de inteligencia
ESTADODEISRAEL.COM|DE ARIEL BARSIMANTOV
Shlaj(Números 13-15)
El que carece de autoestima culpa a otros por sus errores
“Pero los hombres que habían ido [a Israel] dijeron: ‘No podemos sobreponernos a ese pueblo, pues es demasiado fuerte para nosotros’. Trajeron a los hijos de Israel un mal informe de la Tierra que habían espiado, diciendo: ‘La tierra por la que pasamos para espiarla, devora a sus habitantes; todas las personas que allí vimos eran enormes’. Allí vimos a los nefilim, éramos como saltamontes a nuestros ojos y así éramos ante los ojos de ellos también’” (Bamidbar 13:31-33).
El contexto de estos versículos gira alrededor del pecado de los espías que fueron enviados a explorar la tierra de Israel para ver por dónde sería más conveniente ingresar a ella. Tal como sabemos por el resto de los versículos, los espías desconfiaron de Dios y de Su promesa que podrían vencer a los habitantes de Canaán y conquistar la tierra de Israel sin contratiempo alguno. No sólo desconfiaron de Dios sino que además hablaron mal de la tierra de Israel y contagiaron con su desesperanza al resto del pueblo, a grado tal que el pueblo también perdió la confianza en Dios y las esperanzas de poder ingresar a la tierra.
El Rebe de Kotzk señala que la raíz de su pecado radicó en el versículo antes mencionado: “Allí vimos a los nefilim, éramos como saltamontes a nuestros ojos y así éramos ante los ojos de ellos”. Nos queda claro que ellos se veían a sí mismos pequeños como saltamontes, pero ¿cómo sabían que también así los veían los demás? Además, ¿qué importa cómo los veían los demás, si tenían a Dios de su lado? Ellos se consideraban a sí mismos incapaces y por lo tanto proyectaron su propia deficiencia en los demás.1
Rabenu Yoná escribe al inicio de su libro Shaarei Avodá: “El primer paso que debe dar toda persona que sirve a Dios es conocer su valor propio y reconocer su gran nivel y el de sus antepasados,2 a quienes Dios amaba enormemente y hacer todo lo posible para mantenerse en ese gran nivel y comportarse acorde a él constantemente. Y si no reconoce su valor ni el de sus antepasados, con facilidad irá en el camino de los trasgresores…”.
En otras palabras, el primer paso en la relación con Dios es que la persona conozca y aprecie su propio valor y el de sus antepasados y cuando la persona lo asume, hará “todo lo posible para mantenerse en ese gran nivel”.
Los espías no creyeron en ellos mismos: se veían a sí mismos “comosaltamontes... y así éramos ante los ojos de ellos también”. Como ellos se veían pequeños, asumieron que también los habitantes de Canaán los veían de esa manera y dejaron de creer que podrían vencerlos. Después de eso, olvidaron la garantía Divina y culparon a Dios por haberlos llevado hasta esa tierra: “¿Por qué Hashem nos trajo a esta tierra para caer por la espada… acaso no sería mejor que regresáramos a Egipto?”.3
Las personas que no tienen conciencia de su propio valor, dejan de esforzarse para mantener el nivel que en verdad tienen y tienden a evadir la responsabilidad y comienzan a culpar a otros —inclusive a Dios—por sus propios errores.
1 Rav Tzadok haCohén explica cómo es posible que líderes del pueblo judío de nivel espiritual muy elevado pudieron pecar de esa manera y señala que ellos percibieron la enorme santidad que estaba en la tierra de Israel y creyeron que no podrían vivir en estándares tan altos y por lo tanto Dios no los ayudaría. Si ellos, que tenían un nivel espiritual tan elevado, no recibirían la ayuda Divina para ocupar la tierra, con mayor razón el resto del pueblo tampoco la recibiría. Por lo tanto, regresaron y descorazonaron al resto del pueblo.
2 Refiriéndose a los patriarcas: Abraham, Itzjak y Yaakov.
3 Bamidbar 14:3.
jueves, 30 de junio de 2016
ENLACE JUDÍO MÉXICO-comite central israelita
El Rabino Ninja
Llamado #ninjarabbi (el rabino Ninja) para el concurso American Ninja Warrior, Akiva Neuman, quien estudia en Yeshiva University y quien también cursa por las noches un master en impuestos en la universidad de St. John, trabaja todos los fines de semana como director de juventud en la sinagoga Young Israel de Queens.
En la etapa clasificatoria del programa de entretenimiento American Ninja Warrior, Akiva Neuman saltó y escaló a lo largo de la ardua carrera de obstáculos vistiendo su kipá y sus tzitzit durante toda la competencia. Antes de comenzar la carrera, el estudiante de rabinato de 25 años caminaba nervioso de un lado a otro, hasta que se dio cuenta qué es lo que necesitaba hacer antes de comenzar la competencia.
Encontró un lugar tranquilo y se sentó a decir el Shemá. Se dirigió a Dios y le pidió que lo ayudara a superar los obstáculos.
“Quería hablar con Dios en ese momento. Quería agradecerle por la gran oportunidad que me dio. Y también quería pedirle que mi actuación fuera un Kidush Hashem que inspirara a los judíos en todas partes. Quería que la gente de todo el mundo viera que el crecimiento espiritual y el bienestar físico pueden y deben ir juntos”.
Quería pedirle que mi actuación fuera un Kidush Hashem que inspirara a los judíos en todas partes”.
Akiva se sintió atraído al programa Amercan Ninja Warrior porque no teme probar cosas nuevas, incluso si las probabilidades de tener éxito son bajas.
El show se encuentra actualmente en su octava temporada, y tiene aproximadamente 7 millones de espectadores por episodio. Cuando aplicó al programa, Akiva pensó: “¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Qué me rechacen? ¿Qué importa?”.
La clave es la constancia
Akiva siempre ha sido deportista. Fue el capitán de los equipos de fútbol y hockey en su colegio, y también formó parte del equipo de baloncesto. Pero el estado físico que requiere American Ninja Warrior es intenso. Ser aceptado para la etapa clasificatoria es un desafío por sí mismo. Más de 75 mil personas postularon para aparecer en la octava temporada del programa. Pero Akiva no entrenó extensivamente ni por largas horas para aparecer en el programa. De hecho, rara vez va al gimnasio. En lugar de eso, Akiva dice que la constancia de las cortas sesiones de entrenamiento físico que hace cada día —y que ha estado haciendo desde noveno grado— es lo que preparó sus músculos para el tipo de obstáculos a los que se enfrentó en el show.
Todo comenzó cuando Akiva era el capitán del equipo de fútbol en secundaria y no contaban con muchos jugadores fuertes. “Me di cuenta que tenía que entrenarme a mí mismo para poder correr en el campo de juego durante los 60 minutos del partido para que nuestro equipo estuviera en mejor posición. Así que ideé una forma para hacerlo. Todos los días. La constancia es lo que importa. Eso también es cierto en lo que respecta a mis estudios. No puedes hacer ejercicio o estudiar algo tan sólo una vez y después pretender cambiar o crecer gracias a ello. No tiene que ser necesariamente un compromiso grande, pero sí tiene que ser constante”.
Más allá de la zona de confort
Para postularse al show, Akiva Neuman envió un video de él sentado con el Talmud abierto y rodeado de libros religiosos. En el video aparece también haciendo ejercicios en casa, donde hace la mayor parte de sus ejercicios —incluyendo flexiones— con su hijo de 6 meses, Yaakov Shmuel. Y Akiva se asegura de mantener a los niños de la sinagoga súper activos, con programas de entrenamiento y deportes y cualquier cosa que los mantenga a ellos (y a él) moviéndose. Miembros de la sinagoga fueron a alentar a Akiva con carteles que decían “Equipo Akiva” y “American Ninja Warrior” en hebreo. Al vestir su kipá durante la competencia, Akiva reconoce que está representando a los judíos de todas partes, y considera que eso es una fuente de gran orgullo y una enorme responsabilidad.
“La gente cree que hacer ejercicio te quita la energía. Pero eso no es verdad. Te da más energía. Más foco. Más habilidad para estudiar y crecer”: Y Akiva señala que sólo crecemos cuando nos forzamos a ir más allá de lo que logramos ayer, ya sea en estudio como en el ejercicio físico. Son las últimas 5 flexiones de las 80 las que realmente cuentan si ayer hiciste 75. Es el siguiente paso en tus estudios o en tu crecimiento el que te desafía y te transforma. No tengas miedo de forzarte a ir más allá de tu zona de confort. Ahí es donde está el crecimiento”. Cuando le pregunté a Akiva si estaba nervioso durante la carrera de obstáculos, él admitió haber estado muy nervioso, pero dijo: “Me enfoqué en que ya había hecho esto antes, por lo que podía hacerlo de nuevo. Vivo y compito como si todo fuera posible, porque en realidad sí lo es. No hay nada que no pueda hacer, es sólo un tema de tiempo y foco. Así que en cierto punto simplemente me dije: ‘Estoy listo, vamos a correr esta carrera'”.
Akiva dice que esta confianza en sí mismo proviene de cuando él tenía 10 años y se encontraba en el museo con su familia. Estaban viendo la exhibición de una vieja impresora, la cual imprimió para Akiva la siguiente cita: “Nunca dejes de esforzarte hasta que tu ‘bueno’ sea ‘mejor’ y tu ‘mejor’ sea ‘excelente’”.
Akiva ha guardado esa página desde aquel día. Quizás eso es lo que significa ser un verdadero guerrero. Siempre hacer tu mejor esfuerzo. Aprender. Crecer. Escalar. Cada día. Y entonces, dar un paso atrás antes de seguir y agradecer a Quien nos da las fuerzas para superar los obstáculos de nuestras vidas. Un día tras otro. Akiva Neuman, el rabino ninja, nos enseña que podemos alcanzar la grandeza.
CLARÍN-comite central israelita
Hallan un túnel construido por judíos para escapar de los nazis
Fue encontrado en Lituania, tiene 35 metros de largo y está en el bosque de Ponar, donde los nazis mataron a unas 100.000 personas.
Un equipo de investigación internacional localizó en Lituania un túnel excavado por prisioneros judíos que intentaban escapar de sus captores nazis durante la Segunda Guerra Mundial, informó el departamento de Antigüedades de Israel.
El equipo, con participación de Israel, Estados Unidos, Canadá y Lituania empleó una tecnología de escaneo utilizada para buscar minerales y petróleo para ubicar el túnel.
Este pasadizo subterráneo de 35 metros de largo, está en el bosque de Ponar, que en la actualidad recibe el nombre de Paneriai, donde los nazis mataron a unas 100.000 personas.
Hacia el final del guerra, se trasladó a prisioneros desde el campo de concentración de Stutthof a la zona, donde fueron obligados a quemar los cuerpos. En secreto, excavaron el túnel subterráneo desde el punto en que estaban.
Unos 40 presos lograron escapar a través del túnel en 1944. Muchos fueron baleados, pero once lograron sobrevivir.
LA REPÚBLICA-comite central israelita
La ilusión del paraíso
Los kamikazes están convencidos de que irán al paraíso después de cometer un atentado, una convicción que los motiva pero no se sustenta en ningún texto, según los expertos. El martes por la noche, en el aeropuerto de Estambul, un testigo, Oftah Mohamed Abdulá, vio al atacante: “Tenía una bufanda rosa, una chaqueta corta y un fusil escondido. Salió y empezó a disparar a la gente. Andaba como un profeta”.
Para ellos el paraíso un tiene carácter “existencial”, explica a la AFP el sociólogo Farhad Khosrokhavar, de la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales (EHESS) de París. “Creen ciegamente en él (…) Esta certeza les da una serenidad y una fuerza extraordinaria”.
“Algunos contaron que los asesinos del Bataclan (en noviembre en París), por ejemplo, debían estar drogados para estar tan tranquilos y determinados. No es cierto. No lo necesitaban”, añade. Varios supervivientes de la matanza en esta sala de espectáculos afirman que actuaban con calma, a veces con la sonrisa en los labios mientras ametrallaban a una muchedumbre indefensa. Se tomaron muestras de sangre en los cadáveres de los suicidas y nada, no se encontraron sustancias ilícitas.
¿De dónde viene esa creencia? ¿Cómo se les ha inculcado?
En el reportaje “Soldados de Alá”, difundido el 2 de mayo por la cadena francesa Canal Plus, el periodista Said Ramzi se infiltra en una célula de aspirantes yihadistas en Francia.
El emir del grupo, un joven francoturco que se hace llamar Osama, le cuenta las mieles que les espera tras una misión suicida, que finalmente no tendrá lugar. “Hacia el paraíso, ése es el camino”, le murmura sonriendo. “Ven, hermano, vamos al paraíso. Nuestras mujeres nos esperan allí, con ángeles como sirvientes. Tendrás un palacio, un caballo alado hecho de oro y rubíes”.
Además de estos goces, los kamikazes creen que sus acciones abrirán la puerta de los cielos a decenas de familiares suyos por cuya salvación están dispuestos a sacrificarse.
Decenas de imanes, de especialistas, de exégetas del corán y de la Sunna (recopilación de las palabras y enseñanzas de Mahoma) desmienten que exista un paraíso esperando a los yihadistas y, por poderes, a sus parientes. De poco sirve.
“Matar a personas para ir al paraíso no figura, por supuesto, en ningún texto”, afirma a la AFP el experto en islam Ghaleb Bencheikh. “Los ideólogos, manipuladores, fanáticos, radicales -todo lo que quiera- manipulan esta idea de la yihad, que significa esfuerzo y no combate, añadiendo muchos detalles descriptivos de este paraíso: es una construcción humana”.
Según él, las famosas 72 vírgenes prometidas a los kamikazes, los favores que pueden reservar para sus familiares, los deleites sin fin, los caballos alados de oro y rubíes no son más que señuelos para engañar a los débiles, a los ingenuos o a los enfermos mentales.
“Las huríes (vírgenes sumisas), los ríos de vino, de miel y de leche son descripciones alegóricas. Pero, desgraciadamente, con una mente frágil se puede creer en ello rotundamente”, añade Ghaleb Bencheikh. “Estos sujetos piensan: ‘soy un delincuente, voy a pasar por el militante de una causa y además me prometen un más allá mejor y duradero. No sólo voy a matar a gente, niños, sino que como es por la buena causa me recompensarán. Es la inversión total de los valores. También casos de psiquiatría”.
El pasado 13 de junio, cuando las fuerzas de seguridad rodeaban la casa de una pareja de funcionarios de la policía a los que Larossi Abballa acababa de matar cerca de París, el asesino se puso a grabar y a colgar en la red su testamento. “Imagínate, oh musulmán. Te basta con lanzarte, morir, y por fin en paraíso, con tu profeta (…) ¡Qué inmenso honor!”, dice leyendo un texto escrito de antemano. “En ese momento se acabaron los problemas, las pruebas. ¡Sólo un goce sin fin!”.