Es mediodía en Israel: Recordemos
También, empiezan las negociaciones con Líbano, y el difícil estado económico de Irán.
People stand still in Tel Aviv, as a two-minute siren is sounded across Israel to mark Holocaust Remembrance Day this morning. (Miriam Alster/Flash90)
Entre los parados estaba Haim Shiloh, un sobreviviente de 100 años de edad de el Holocausto y los ataques del 7 de octubre. Cuando las sirenas sonaron esa mañana de octubre en su casa en el Kibutz Nirim, Shiloh buscó refugio en su refugio mientras los cohetes devastaban las casas a su alrededor El sobrevivió y fue evacuado esa noche. A pesar de decarar en una entrevista tras el 7 de octubre que no creía que viviría para ver su casa nuevamente, él regresó a su kibutz hace seis meses.
Two years after he was evacuated from his home, Haim Shiloh returns to the kibbutz.
La experiencia de Shiloh es parte de una realidad trágica más grande. Unos 2,500 sobrevivientes del Holocausto estuvieron expuestos directamente a los ataques del 7 de octubre, y aproximadamente 2,000 fueron forzados a evacuar. Aunque la mayoría sobrevivió a la violencia inicial, la cuenta del desplazamiento fue pesada; aproximadamente 86 de los evacuados murieron en los meses que siguieron.
La etiqueta más persistente de la masacre del 7 de octubre es "la peor masacre de judíos desde el Holocausto.” La realidad es que, a pesar de milenios de persecución, el Holocausto es tan inmenso en su escala que comprende el vocabulario entero a través del cual el pueblo judío procesa la catástrofe.
El partisano y poeta Abba Kovner capturó este compromiso y responsabilidad en su poema Recordemos:
Recordaremos el día
El día en su mediodía
El sol que se alzó sobre la hoguera de sangre
Los cielos que se erguían altos y silenciosos.
Recordaremos los montículos de ceniza
Debajo de jardines floridos.
Los vivos recordarán a sus muertos
Porque ellos están aquí ante nosotros.
He aquí como sus ojos miran alrededor,
Así que no guardemos silencio
Hasta que nuestras vidas sean dignas de su recuerdo.
(AI/I24)
“No estamos a punto de soltar las palomas de la paz," dijo un funcionario israelí a The Times of Israel. Mientras Israel se prepara para su compromiso presencial de mayor envergadura con Líbano en su historia de 78 años, las expectativas se están gestando.
Hay un problema que impide el vuelo de esas palomas—el actor que intentaría inevitablemente derribarlas, y su continua capacidad de hacerlo: Hezbola. La amenaza que presenta el grupo terrorista fue resumida por un titular de la BBC esta mañana: "Líbano busca la paz, pero Hezbola tiene que ser convencido primero."
Casi un año y medio después que Israel aceptó un cese del fuego bajo la condición que Hezbola se desarme, y tres meses después que el ejército libanés declarara la "misión cumplida" en el sur de Líbano, Hezbola sigue siendo una amenaza latente. El gobierno libanés todavía vive a la sombra de sus guerras civiles, temiendo que un enfrentamiento con el grupo terrorista chií fracturaría la delicada coalición étnica de Líbano.
Que las negociaciones tengan éxito depende de una pregunta: ¿Está Líbano entrando a estas conversaciones deseando reivindicar su soberanía, o está meramente buscando evitar las consecuencias de haberla rendido?
Las conversaciones son una consecuencia de lo último. Tras ataques aéreos israelíes intensificados en el país, el presidente libanés Joseph Aoun hizo un llamado público a las conversaciones, y con alguna presión de un gobierno estadounidense que deseaba evitar la desintegración del cese del fuego, Israel aceptó. Sin embargo, a menos que estas discusiones estancadas se prolonguen algunos días más, las conversaciones bilaterales no lograrán nada, a menos que se logre un plan sólido y un compromiso férreo para desarmar a Hezbola.
Hezbollah leader Naim Qassem gives a televised address in Lebabon, March 13, 2026. (Screenshot)
El secretario general de Hezbola, Naim Qassem, acudió a los medios de comunicación anoche para exigir que el gobierno se retire de las conversaciones, llamándolas "inútiles." La verdad es que en tanto siga con vida alguien tan comprometido con la resistencia armada como Qassem, eso puede ser bastante cierto.
U.S. naval forces operating in the Pacific Ocean. (U.S. Navy)
Para contextualizar, la tasa de inflación que provocó protestas masivas en enero se estima que está entre el 44.6% y el 46.5%, con picos que llegan al 100%. El Banco Central se está ahora preparando para una situación de casi cuatro veces esa cifra base, y casi el doble del estimado más extremo.
Operación León Rugiente fue diseñada específicamente para degradar la capacidad militar de Irán, pero esa campaña tomó como blanco inevitablemente infraestructura de doble uso significativa. Muy prominentemente, sus plantas de procesamiento de petroquímicos y plantas de producción de acero, las que equivalen colectivamente a cerca del 15% del PBI total de Irán y a más del 60% de sus producción industrial no petrolera.
Un funcionario iraní advirtió que la escala de la destrucción significa que reparar las masivas plantas industriales que impulsan la economía llevará meses, si no años. El informe del banco central coloca supuestamente el tiempo de recuperación en 12 años. Sin alivio inmediato de las sanciones, destacó el funcionario, el país "enfrentará un desastre." El daño infligido sobre las fábricas y centros industriales durante la guerra de 40 días ha provocado una reacción en cadena en cascada. Docenas de empresas de la cadena de valor que dependen de estas importantes instalaciones han sido obligadas a detener la producción, arrojando a miles de personas más fuera del mercado laboral.
Un impacto económico menos discutido y todavía devastador del conflicto se deriva del apagón de la internet. En la primera mitad del 2025 solamente, el valor de las transacciones de comercio electrónico de Irán alcanzaron los us$65,000 millones. Muy pocas empresas pueden sobrevivir a un cierre forzoso de 45 días. Cuando las luces digilates finalmente regresan, la devastación no sólo será visible en redes sociales; será claro en la disponibilidad masivamente empequeñecida de las compras online.
Ninguno de estos estimados incluye las consecuencias del bloqueo reciente de Trump, el cual amenaza al último salvavidas financiero restante del régimen—ingresos petroleros, que equivalen al 50% de su presupuesto.
La realidad que Teherán está intentando desesperadamente ocultar detrás de su bravuconada y declaraciones vacías de victoria es que está cojeando hacia la mesa de negociación. El régimen está gravemente herido, sufriendo de seria hemorragia económica interna, y en necesidad desesperada del bálsamo del alivio de las sanciones.
El objetivo para la administración Trump será llevarlos a revelar su condición.





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