Estados Unidos instó el jueves al presidente libanés Joseph Aoun a reunirse directamente con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, afirmando que una reunión facilitada por Estados Unidos podría ayudar a asegurar la retirada militar israelí del sur del Líbano y restablecer el control estatal libanés en la región.
El llamamiento provino de la Embajada de Estados Unidos en el Líbano, mientras Washington presiona a Beirut y Jerusalén para que abandonen el frágil alto el fuego con Hezbolá y alcancen un acuerdo de seguridad más duradero.
La embajada declaró: «Una reunión directa entre el presidente Aoun y el primer ministro Netanyahu, facilitada por el presidente estadounidense Donald Trump, brindaría a Líbano la oportunidad de obtener garantías concretas sobre la plena soberanía, la integridad territorial, la seguridad de las fronteras, el apoyo humanitario y para la reconstrucción, y el restablecimiento completo de la autoridad del Estado libanés sobre cada centímetro de su territorio, garantizado por Estados Unidos».
El comunicado también señaló que Líbano se encuentra «en una encrucijada» y añadió que el diálogo directo con Israel «puede marcar el inicio de un renacimiento nacional».
Líbano e Israel no mantienen relaciones diplomáticas formales y técnicamente siguen en estado de guerra. Un acuerdo de armisticio de 1949 ha regido durante mucho tiempo el marco fronterizo, mientras que la presencia militar de Hezbolá en el sur de Líbano ha sido una fuente recurrente de conflicto con Israel. Israel ha declarado que sus operaciones en Líbano tienen como objetivo impedir que Hezbolá reconstruya posiciones cerca de la frontera y amenace a las comunidades del norte de Israel.
Líbano dividido sobre las conversaciones con Israel
La presión estadounidense surge en un momento en que el liderazgo libanés permanece dividido sobre las conversaciones con Israel. Aoun y el primer ministro libanés, Nawaf Salam, han expresado interés en negociar para estabilizar la frontera y restaurar la autoridad estatal, mientras que el presidente del Parlamento, Nabih Berri, aliado de Hezbolá, se ha opuesto a la normalización y ha abogado por un acuerdo de no agresión más estricto.
Trump ha manifestado su deseo de recibir a Netanyahu y Aoun, y funcionarios estadounidenses han descrito el desarme de Hezbolá por parte de Líbano como fundamental para cualquier acuerdo duradero. Para Líbano, las principales demandas son la retirada israelí, la liberación de prisioneros, ayuda para la reconstrucción y el control del sur por parte del Estado libanés en lugar de Hezbolá.
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