Hay algo curioso con lo ocurrido en Ceuta : para algunos es más fácil imaginar una conspiración internacional dirigida por Netanyahu, Trump y medio planeta que hacerse una pregunta mucho más sencilla:
¿Qué responsabilidad tiene el Gobierno de España?
Porque España tiene presidente, Ministerio del Interior, fuerzas de seguridad, política migratoria y fronteras que controlar. Marruecos, además, está literalmente al otro lado.
Pero, misteriosamente, algunos miran hacia Jerusalem.
Israel se ha convertido en el culpable universal: si hay una guerra, Israel; si hay una crisis, Israel; si hay problemas migratorios, también Israel. Al paso que vamos, si mañana llueve en Madrid, alguien asegurará que el Mossad sembró las nubes.
Y ahí está el verdadero problema de las teorías conspirativas: mientras buscamos agentes secretos detrás de cada acontecimiento, dejamos de exigir explicaciones a quienes realmente gobiernan.
Si hubo fallos en Ceuta investiguemos qué ocurrió, qué hizo Marruecos, qué controles existían y qué decisiones tomó el Gobierno español.
Critiquemos a Netanyahu, Trump, Sánchez o a quien corresponda, pero con hechos y pruebas.
Porque antes de preguntarnos qué hacía supuestamente el Mossad en Ceuta quizás habría que hacer una pregunta bastante más lógica:

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.