En la película *El paciente inglés*, ganadora de nueve premios Óscar, Ralph Fiennes interpretó a un explorador del desierto que colabora con los alemanes en un intento desesperado por salvar a la mujer que ama. Sin embargo, la figura real en la que se basó el personaje distaba mucho de ser un héroe romántico: László Almásy sirvió en la inteligencia militar de la Alemania nazi.
En 1942, guió a dos espías alemanes en una misión encubierta a través del desierto del Sahara, tras las líneas británicas en Egipto. La misión fue un éxito y él fue condecorado con la Cruz de Hierro alemana. Más tarde, incluso publicó un libro en el que elogiaba a los soldados de Erwin Rommel, comandante de las fuerzas alemanas e italianas en el norte de África.
No obstante, dos años después, ocurrió algo difícil de conciliar con su pasado.
En 1944, mientras miembros del partido fascista «Cruz Flechada» perseguían a judíos por las calles de Budapest, Almásy comenzó a ocultar a judíos en su apartamento. Uno de ellos fue György Fuchs, hijo del esgrimista judío Jenő Fuchs, ganador de cuatro medallas de oro olímpicas. Almásy le proporcionó refugio y alimento, a pesar del peligro que ello conllevaba.
Cuando los milicianos llegaron a su residencia en busca de judíos, Almásy se puso su uniforme de oficial alemán, se colocó sus condecoraciones y les hizo frente. Al creer que se encontraban ante un oficial alemán de alto rango, no se atrevieron a desafiarlo. Logró mantenerlos a raya, en más de una ocasión, según los registros.
Así pues, el hombre que había recibido la Cruz de Hierro por una operación realizada al servicio de la Alemania nazi, utilizó más tarde ese mismo uniforme y esa misma condecoración para salvar a judíos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.