Abelardo de la Espriella, el candidato que quiere llevar la embajada de Colombia a Jerusalén.
La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia dejó este domingo una gran sorpresa: el abogado y empresario Abelardo de la Espriella, quien se declaró favorable a mudar la embajada de su país en Israel a Jerusalén, fue quien sumó más votos y disputará el 21 de junio el ballotage contra el representante de la izquierda, Iván Cepeda.
Cuando se habían escrutado casi la totalidad de las urnas, De la Espriella —señalado por parte de la prensa internacional como el candidato «ultra-derechista»— se estaba quedando con 10,36 millones de votos, un 43,74 por ciento, contra casi nueve millones de Cepeda, delfín del actual presidente, Gustavo Petro, con 9,68 nueve millones de sufragios (40,9 por ciento).
En tercer lugar quedó la favorita de los sectores conservadores, Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático, el partido fundado por el ex presidente Álvaro Uribe, quien recogió apenas el 6,9 por ciento de los votos.
Valencia, tambien fuertemente pro-israeli, quedó fuera del ballotage.
La candidata anunció que pedirá a sus seguidores que apoyen a De la Espriella en la segunda vuelta.
Petro, un habitual crítico de Israel que llegó a expresar su voluntad de "ir a combatir junto a los palestinos de Gaza, adoptó una peligrosa actitud en su primera reacción frente a la primera vuelta:
«No acepto los resultados del preconteo», indicó a través de las redes sociales.
De cualquier manera, la cita para fines de junio ya quedó establecida, y enfrentará a Cepeda, un archicomunista y previsible «enemigo» político de Israel, y De la Espriella, cuyo eventual triunfo, dijo la prensa árabe, puede poner «poner a prueba los límites de la solidaridad latinoamericana con los palestinos».
El ascenso del candidato del movimiento Defensores de la Patria está en sintonía con «un giro regional más amplio hacia candidatos de derecha» y «lo coloca dentro de una constelación de líderes abrumadoramente pro-israelíes y hostiles a los derechos de los palestinos», se quejo el portal Arab News.
En efecto, una ola conservadora desplazó en los últimos años a los líderes izquierdistas en la región, movilizada por presidentes como Javier Milei en Argentina, José Antonio Kast en Chile, Santiago Peña en Paraguay y Nasry Asfura en Honduras, entre otros.
Ahora podría ser el turno de De la Espriella, quien anunció en noviembre del 2025, cuando era todavía precandidato presidencial que, de llegar a la Casa de Nariño impulsará el traslado de la embajada colombiana, actualmente ubicada en Ramat Gan, en la periferia de Tel Aviv, a Jerusalén.
Esa mudanza es considerada una de las máximas representaciones de apoyo político a Israel, cuya capital, Jerusalén, no es reconocida formalmente por numerosos países, que temen «enojar» al bloque árabe.
Peña ya cumplió con su promesa de mover la embajada paraguaya a la capital, tal como lo hizo en su primer mandato el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La declaración del 2025 llegó después de una reunión de De la Espriella con el ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa’ar.
A través de su cuenta en X, el entonces precandidato dijo que se trató de «una conversación cordial de más de dos horas, en la que pude exponerle la imperiosa necesidad que tiene Colombia de fortalecer los lazos de amistad y cooperación con Israel».
«En mi gobierno —prometió— instalaré la embajada en Jerusalén, porque solo estrechando relaciones y aprendiendo de naciones que han enfrentado con éxito al terrorism0, y que han superado desafíos históricos, como la diáspora, el Holocausto, la aridez de su territorio y los ataques de sus enemigos, podremos encontrar las claves para derrotar nuestros propios males».
A través de las redes sociales, Sa’ar saludó a De la Espriella con un cálido mensaje.
«Felicitaciones a mi amigo El Tigre por su victoria en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia», escribió el canciller. «Buena suerte en la próxima ronda. ¡Firme por la patria!», completó.
Cuando llegó al poder, en agosto del 2022, el izquierdista Petro se encontró con una Colombia que mantenia excelentes relaciones con el gobierno de Jerusalén, incluyendo fuertes lazos en el terreno de la defensa, que intentó desarmar con distinta suerte.
Después de escuchar las inquietantes declaraciones del presidente saliente, De la Espriella pidió públicamente «que Estados Unidos y otros países vigilen la segunda vuelta» de las elecciones colombianas.
El «reconocido outsider«, que «está a un paso de convertirse en el sucesor de Petro», según lo descubrio el portal de noticias Semana, calificó a Petro y a Cepeda de «delincuentes miserables», por su pasado relacionado con la guerrilla izquierdista.
El 21 de junio, advirtió, «vamos a defender la patria».
AMEN, QUE ASI SEA!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.