Liat y Gil viajaban por Austria junto a sus cuatro hijos cuando una mujer los escuchó hablar en hebreo en un restaurante. Sin conocerlos, decidió pagar toda la cuenta familiar.
Emocionada, les contó que había visitado Israel, que siente un profundo cariño por el pueblo judío y que le duele todo lo que los israelíes han atravesado en los últimos años. “Es lo mínimo que puedo hacer para alegrarlos”, les dijo.
La familia explicó que había salido de vacaciones para desconectarse, aunque fuera por unos días, de la difícil realidad que viven desde el comienzo de la guerra. Un gesto inesperado terminó convirtiéndose en uno de los momentos más emotivos del viaje.
¿Alguna vez un desconocido hizo algo que nunca olvidaste?
V
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