Esta publicacion es del 2022, pero mantiene su vigencia.
Hay quienes se preguntan en internet si Leo Messi es judío. No lo es, pero si es amigo de Israel
Después de haber ganado la Copa del Mundo en Qatar 2022, las noticias, comentarios y preguntas en internet sobre el capitán de la selección argentina de fútbol se multiplicaron sin parar. Y hasta hubo quienes se preguntaron si Leo Messi es judío.
No, el astro argentino del fútbol no es judío, aunque se lo puede considerar un amigo de Israel.
Una polémica ocurrida en el 2016 en Egipto, cuando fue «acusado» de sionista, puede ser el elemento que impulsa estas preguntas en Google y otros buscadores.
Messi, nacido en la ciudad de Rosario el 24 de junio de 1987, es -como la gran mayoría de los argentinos- de religión católica.
De hecho, cuando se casó con Antonella Rocuzzo, a quien conocía desde pequeño, la parte religiosa de la boda provocó un pequeño escándalo.
«¿Por qué Messi y Antonella no se casaron por la Iglesia?», se cuestionaba, por ejemplo, la edición en español de CNN a fines de junio del 2017.
La pregunta la respondía el diario argentino Infobae hacia la misma fecha.
«El Arzobispado de Rosario –explicaba el periodico- se negó a armar una ceremonia religiosa en el Complejo del Casino City Center» de Rosario y, «por cuestiones de seguridad, desestimaron la posibilidad de hacerlo en la Catedral» de la popular ciudad argentina.
Por su parte, el portal de la CNN apuntó que, «durante los días previos a la boda, medios especularon que la Iglesia católica» les había «prohibido» pasar por una ceremonia religiosa.
«Pero la agencia de noticias católica ACI Prensa pudo confirmar que ‘formalmente la familia de Messi ni la de la esposa pidieron lugar en ninguna parroquia de la ciudad de Rosario, ni en la Catedral tampoco'», abundó la cadena norteamericana.
La fuente de la agencia de noticias católica, completó, fue el delegado episcopal de Comunicación del Arzobispado de Rosario en aquel momento, el padre Rubén Bellante.
Más allá del escándalo, quedó en claro que Leo y Antonella -quienes ya tenían dos hijos, Thiago, nacido en el 2012, y Mateo, del 2015, nacidos antes de casarse- al menos pensaron en consagrar su matrimonio también a través de la Iglesia católica.
Esa adhesión al credo católico se confirmó en diciembre del 2016, cuando los Messi aprovecharon una visita a Rosario para bautizar a Thiago y a Mateo. También durante una breve estadía en su ciudad natal, pero en enero del 2019, fue el turno de recibir el sacramento de Ciro, el tercer hijo de la pareja, nacido en el 2018.
Nada de esta fuerte conexión del astro argentino con la religión católica pareció detener en marzo del 2016 a un grupo de periodistas y dirigentes políticos egipcios que montaron en cólera frente a una inocente actitud del futbolista, que en aquellos años brillaba en el Barcelona.
Todo comenzó en una entrevista con una emisora televisiva privada del país africano, durante la cual Leo donó un par de sus botines para realizar una subasta en favor de una obra de caridad.
«‘Messi, sinceramente, gracias’", le dijo la presentadora en árabe al argentino, quien sonrió con modestia, relataban los cables noticiosos de entonces.
El problema es que para los conservadores musulmanes, los zapatos pueden tener connotaciones muy negativas, y a veces hasta se agitan frente a un rival para insultarlo.
Hablando en otro programa de televisión, un diputado egipcio, Said Hasasein, blandió en cámara uno de sus mocasines y se lo «ofreció» al jugador argentino.
La donación de los botines, bramó, representaban «un insulto al pueblo egipcio».
Hasasein no se pudo contener y afirmó «Messi es judío», como si se tratase de una ofensa.
Su interlocutor, el controvertido panelista Azmi Mogahed, se sumó: «Sé que (Messi) es judío. Hace donaciones a Israel y visitó el Muro de los Lamentos».
Finalmente, se autoerigió en vocero de sus compatriotas y completó: «No queremos sus zapatos y los pobres de Egipto no necesitan ayuda de alguien que es judío o de nacionalidad sionista».
Pasando a otra tema, en efecto, Leo visitó el Muro de los Lamentos, y como prueba, gira por internet su famosa foto de agosto del 2013 frente al sitio sagrado en Jerusalén, adonde llegó con algunos compañeros del Barcelona.
Aquella vez, el conjunto catalán había viajado a Israel para unos partidos de confraternidad organizados por el Centro Shimon Peres para la Paz.
Además de reunirse con líderes israelíes, los futbolistas fueron recibidos por el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas.
Leo estuvo en Israel también con la selección argentina en el 2019 para disputar un amistoso frente al combinado de Uruguay.
Y volvió dos veces en el 2022 con su equipo de entonces, el Paris Saint-Germain, para definir en Tel Aviv la Supercopa francesa y jugar por la Champions League con el Maccabi Haifa.
Durante sus visitas, Leo se hizo tiempo, por ejemplo, para ir a "Save a Child's Heart, "Salva el Corazon de un Nino",
donde niños de todo el mundo esperan ser operados del corazón por los médicos israelies.
Ademas, se convirtio en el embajador de la empresa israeli OrCam, que desarrolla dispositivos que ayudan a personas ciegas y con discapacidades visuales a «leer» su entorno.
En fin, esta es una historia de Messi, el amigo de Israel y aclarar que el máximo astro del fútbol, campeón del mundo en Qatar 2022, no es judio.
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