La pregunta estaba claramente destinada a ser una acusación a Israel.
Pero a medida que continuaba el intercambio, se volvió claro para mí que la persona no sabía casi nada sobre la historia del conflicto. Hubo gran cantidad de acusaciones, pero muy poco conocimiento de los hechos, un fenómeno que vemos muy a menudo en nuestros días.
Entonces aclaremos las cosas.
Antes de preguntar por qué no hay ningún estado palestino hoy, vale la pena recordar un hecho histórico básico: nunca hubo un estado palestino en toda la historia.
La tierra fue gobernada, a lo largo de los siglos, por los romanos, bizantinos, dinastías árabes y musulmanas, cruzados, mamelucos, otomanos y los británicos. Pero nunca hubo un país árabe palestino independiente con su propio gobierno, ejército, moneda, o capital.
Incluso el nombre en sí es revelador. La palabra "palestina" aparece precisamente cero veces en la Biblia hebrea, el Nuevo Testamento cristiano, y el Corán. De hecho, fue sólo después de aplastar la revuelta de Bar-Kojba en el siglo segundo DC que los romanos, bajo el emperador Adriano, Judea fue renombrada Siria Palestina. El cambio tuvo la intención de cortar la conexión judía con la tierra y borrar el recuerdo de la soberanía judía.
Las muchas posibilidades fallidas de un estado palestino
En la era moderna, el estado palestino fue puesto repetidamente al alcance y fue rechazado repetidamente.
El patrón empezó temprano. En 1937, una comisión de la realeza británica encabezada por Lord Peel recomendó particionar la Palestina del Mandato en estados judíos y árabes. Los líderes árabes rechazaron la propuesta, mientras que el liderazgo sionista aceptó la partición en principio, mientras objetaba las fronteras y detalles cruciales.
Una década después, en 1947, la ONU propuso dividir la Palestina del Mandato británico en dos estados, uno judío y uno árabe.
El liderazgo judío dijo sí, y el liderazgo árabe dijo no.
En lugar de aceptar la oportunidad de establecer un estado palestino, el mundo árabe fue a la guerra en 1948 para impedir la creación de uno judío.
E incluso tras esa guerra, hubo otra oportunidad prolongada.
Desde 1948 a 1967, Jordania controló Judea y Samaria, mientras Egipto controlaba Gaza. Israel no tuvo presencia en ninguno de los territorios. Pero no fue creado ningún estado palestino durante esos 19 años.
La OLP, fundada en 1964, puso de relieve cual era la prioridad real. Ni siquiera enfocó sus reclamos sobre Judea y Samaria y Gaza. Su estatuto original demandaba Israel entera.
Ese mismo enfoque rechazador fue evidente después de la victoria de Israel en la Guerra de los Seis Días de 1967, cuando la Liga Arabe respondió en Jartum con los famosos "Tres No": No a la paz, no al reconocimiento, no a las negociaciones con Israel.
Los Acuerdos de Oslo de 1993: Una oportunidad desperdiciada
Entonces llegó Oslo en septiembre de 1993, cuando Israel decidió probar un camino diferente.
Israel reconoció a la OLP, se retiró de los centros de población palestinos, y ayudó a establecer la Autoridad Palestina, esperando que las negociaciones lleven a un acuerdo permanente.
Ese proceso finalmente llevó a Camp David, donde, en julio del 2000, el Primer Ministro Ehud Barak se reunió con Yasser Arafat bajo los auspicios del presidente estadounidense Bill Clinton. Barak aceptó la idea del estado palestino y ofreció concesiones territoriales de largo alcance, incluso en Jerusalén.
Arafat rechazó el acuerdo, y la cumbre terminó sin un acuerdo.
Pero el esfuerzo no terminó allí. Más tarde ese año, en diciembre del 2000, Clinton propuso parámetros previendo un estado palestino en Gaza y casi toda Judea y Samaria, intercambios territoriales, y una capital en Jerusalén oriental.
Arafat no aceptó esos términos tampoco.
En los años desde entonces, Clinton ha sido destacablemente franco acerca de lo que sucedió. Hablando en la Cumbre The New York Times DealBook en diciembre del 2024, él recordó contar a los estadounidenses jóvenes que Arafat se había "alejado de un estado palestino, con una capital en Jerusalén oriental, el 96% de Judea y Samaria, el 4% de Israel para compensar por el 4%" que retendría Israel.
Entonces Clinton recalcó la idea: "Te alejas de estas oportunidades únicas de paz y no puedes quejarte 25 años después cuando las puertas no están todavía abiertas, y todas las posibilidades no estaban todavía allí."
Esas son las palabras del presidente estadounidense que pasó años tratando de negociar la paz.
Y lo que siguió al colapso de esa campaña no fue otra iniciativa diplomática palestina, sino la Segunda Intifada. Los autobuses, restoranes, y cafeterías israelíes fueron atacados por terroristas palestinos.
Y todavía Israel lo intentó nuevamente.
En el 2005, el estado judío retiró sus soldados y expulsó a sus civiles de la Franja de Gaza, erradicando a toda comunidad judía y terminando su presencia militar permanente dentro de la franja.
Gaza ahora tenía la oportunidad de volverse una prueba de lo que podría producir la retirada israelí. En cambio, Hamas tomó el control y la convirtió en una fortaleza terrorista. Fueron disparados cohetes a ciudades israelíes. Fueron excavados túneles debajo de la frontera.
Tres años después, Israel regresó una vez más a la mesa de negociación.
En el 2008, el primer ministro Ehud Olmert buscó otro acuerdo de largo alcance con el presidente de la AP, el Presidente Mahmoud Abbas. Según el ex presidente estadounidense George W. Bush, el plan habría dado a los palestinos la "vasta mayoría" de Judea y Samaria, mientras Israel retenía ciertos bloques de asentamientos. También preveía la soberanía compartida en Jerusalén y un túnel vinculando Judea y Samaria y Gaza.
Bush más tarde escribió en su biografía, Puntos de Decisión, que ambos líderes habían aceptado en privado los detalles del plan, pero Abbas finalmente se retractó y rechazó apoyarlo públicamente.
Y el problema no está confinado a la mesa de negociación.
Abbas ha pasado casi dos décadas como presidente sin nuevas elecciones, mientras la AP bajo su liderazgo continúa pagando estipendios a los terroristas y sus familias y educando a los niños en una cultura de rechazo y "martirio."
Entonces llegó el 7 de octubre del 2023.
Israel había dejado Gaza 18 años antes. No había ciudades o pueblos israelíes allí y ningún gobierno militar israelí dirigiendo la vida diaria. Y sin embargo Gaza se convirtió en la plataforma de lanzamiento para la peor masacre de judíos desde el Holocausto.
Miles de terroristas palestinos cruzaron la frontera, asesinando, violando, incendiando, y secuestrando israelíes.
Abandonamos Gaza y obtuvimos cohetes, desmantelamo las comunidades judías y obtuvimos túneles terroristas, y retiramos a todo soldado y civil israelí y finalmente obtuvimos el 7 de octubre.
Y ahora hay voces una vez más diciendo a Israel que repita el experimento de la retirada en Judea y Samaria, lo que pondría en peligro a Jerusalén, la Llanura Costera y el Aeropuerto Ben-Gurión.
Ningún israelí en su sano juicio puede o debería aceptar eso.
Después de todo, si Israel fuera realmente la razón principal por la que no hay un estado palestino, entonces los períodos en que Israel estuvo ausente deberían haber producido uno – desde 1948 a 1967 en Judea y Samaria y Gaza, y en los años luego de la retirada de Israel de Gaza en el año 2005. Ellos no lo hicieron.
Un estado palestino bajo las condiciones actuales sería una apuesta con millones de vidas palestinas. El territorio al que renunció Israel fue usado para preparar y lanzar la masacre del 7 de octubre. ¿Por qué asumir que la tierra a la que se renuncie en Judea y Samaria produciría un resultado diferente?
Entonces la próxima vez que alguien pregunte por qué no hay un estado palestino, inviertan la pregunta.
Pregúntenles: ¿Por qué el liderazgo árabe rechazó la partición en 1947? ¿Por qué Arafat se retiró cuando Clinton le estaba ofreciendo un estado con su capital en Jerusalén oriental y el 96% de Judea y Samaria?
¿Por qué Abbas falló en respaldar el acuerdo de largo alcance descripto por Bush en el 2008?
¿Por qué Gaza fue convertida en una base para el terror después de la retirada de Israel?
Y después del 7 de octubre, ¿por qué se debería esperar que Israel ignore cada lección del pasado y asuma nuevamente el mismo riesgo?
La conclusión es que no hay ninguna "Palestina" porque por generaciones el liderazgo palestino ha preferido la lucha contra Israel a los compromisos requeridos para la independencia.
Los palestinos no pueden Palestinians cannot repeatedly pass up opportunities, embrace or tolerate violence instead, and then insist that someone else is solely responsible for the consequences.
Clinton entendió eso, Bush lo vio también, y los israelíes ciertamente lo entienden ahora.
Dicho simplemente: los hechos no han cambiado. Sólo la voluntad de enfrentarlos lo ha hecho.
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