La crisis de Gaza ha hecho más dura la guerra de Irán
El estancamiento en Gaza no puede separarse de la guerra no resuelta con Irán. Trump ha reiterado que su más alta prioridad en el conflicto con Irán es impedir que el régimen obtenga un arma nuclear. Resolver Gaza es instrumental para ese objetivo. Las heridas no sanadas de Gaza inflaman a la opinión pública árabe, restringe la cooperación del estado del golfo con Washington, y entrega a Teherán un salvavidas propagandístico. La normalización saudí con Israel—el precio estratégico que reformaría de forma perdurable la arquitectura de seguridad meso-oriental—sigue siendo rehén del progreso visible en el frente palestino.
El cálculo de Washington tiene capas. Un acuerdo en Gaza libera el capital diplomático de EE.UU. y elimina el argumento principal que usan los aliados iraníes para reclutar regionalmente. Para Israel, las prioridades son claras: una garantía absoluta del desarme de Hamas antes de cualquier retirada; la preservación del colchón de seguridad dentro de Gaza en espera del despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización; y el mantenimiento de la libertad de acción de las FDI contra las amenazas terroristas. Ni Israel ni Estados Unidos pueden aceptar un acuerdo cosmético que deje intacta la estructura de mando de Hamas bajo una fachada civil.
No debería permitirse que la declaración conjunta de ocho naciones islámicas oscurezca la dinámica central: Hamas ha pasado dos décadas perfeccionando el arte de ser lo suficientemente indispensable para negociar, pero lo suficientemente duradero para sobrevivir a todo acuerdo y continuar su negocio sangriento en detrimento de los árabes palestinos. El mapa de ruta de la Junta de la Paz es el marco más serio elaborado hasta la fecha—pero su éxito depende de la ejecución, no de la palabra de Hamas. La reunión de Cairo de Kushner puede haber sido diplomacia necesaria. Si fue o no productiva depende por entero de lo que suceda cuando se apaguen las cámaras.
El Dr. Ariel Cohen es un miembro principal en el Eurasia Center del Atlantic Council y miembro del Council on Foreign Relations. Es una autoridad reconocida en políticas internacionales de seguridad y energía y un experto principal en temas de Rusia, Eurasia y el Medio Oriente. El Dr. Cohen es también un director gerente del Energy, Growth, and Security Program (EGS) en el International Tax and Investment Center (ITIC).
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