viernes, 21 de agosto de 2026

 

La historia detrás de la miel de Rosh Hashaná: cómo la familia Ophir mantiene viva su tradición
La familia Ophir lleva cuatro décadas trabajando la tierra y cuidando abejas en la Galilea.
Con unas 1.000 colmenas móviles, un viñedo y una producción artesanal de miel y vino, el emprendimiento familiar se convirtió en una forma de permanecer ligado al territorio.
Tras años difíciles por la guerra y la situación económica del norte de Israel, la llegada de Rosh Hashaná(el año nuevo judio), es una oportunidad para sostener el negocio y acercar sus productos a consumidores de todo el mundo.
Cuando Tzvike y Hadas Ophir plantaron su viñedo en 1986, el mismo día en que nació su hija mayor, Adva, no tenían previsto convertirse en productores de vino. Su objetivo era cultivar algo que pudiera complementar el trabajo que ya realizaban con sus colmenas.
La familia fue una de las primeras en instalarse en Alon HaGalil, una localidad del norte de Israel situada aproximadamente a una hora y media de Tel Aviv.
Tzvike creció en Emek Hefer y Hadas en Kfar Yehoshua, ambos en familias dedicadas a la agricultura.
Tzvike, además, pertenece a una segunda generación de apicultores.
“Las abejas vuelan, pero las vides están plantadas en la tierra”, explicó Adva Ophir.
Para ella, el viñedo representaba una manera de echar raíces en la Galilea.
Familia Ophir trabajando con sus colmenas en su granja de la Galilea, Israel.
Aurora Israel

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