Esta noche, con la entrada de Shabat, comienza la festividad de Sucot. Entramos en un hogar nuevo y sagrado: la sucá, la cabaña.
Ella nos recuerda aquellas cabañas en las que vivieron nuestros antepasados durante el largo viaje de Egipto a la Tierra de Israel.
Esta noche se encienden velas, especiales de la festividad, se recita un kidush(bendicion del vino) especial y luego se lleva a cabo la comida festiva. También se pronuncia la bendición por sentarse en la sucá.
El sábado por la mañana no se leerá en la Torá la Parashá semanal, sino una lectura relacionada con las festividades.
El domingo por la mañana, comenzaremos a cumplir el precepto de Arbat Haminim -de las Cuatro Especies-, en el que se toman juntos el etrog -ese "limon gigante"-, el hadas -el mirto, el lulav -la rama de palmera- y la aravá -el sauce-, y se recitará la bendición sobre las Cuatro Especies cada día durante el transcurso de la festividad.
Hay un profundo significado en esta unión de las cuatro especies: representan a todos los tipos de judíos, pero también las distintas dimensiones que existen dentro de nuestra propia alma.
Sucot es llamado “el tiempo de nuestra alegría”.
Es la única festividad sobre la cual la Torá dice: “Y te alegrarás en tu festividad”.
A pesar de las dificultades y los desafíos que han existido en todas las generaciones, tenemos una verdadera mitzvá, precepto de alegrarnos durante estos días.
De conectarnos con la eternidad, con la gran historia y con lo que la sucá viene a enseñarnos.
En nuestras oraciones agregamos numerosas plegarias especiales, celebraciones llenas de alegría, música y cantos que tienen lugar cada noche, en recuerdo de la gran alegría que se vivía en el Templo durante los días de la festividad.
Durante cada uno de los siete días de la festividad, “llegan” a la sucá invitados especiales: conocidos como los siete “Ushpizin”.
Nuestros patriarcas, Abraham, Isaac, y Jacob; Yosef el justo, Moisés, nuestro maestro, Aarón, el sacerdote y el rey David.
Existe una fórmula especial que se recita al invitar a los Ushpizín cada día. Cada vez nos encontramos con el mensaje de uno de estos invitados y con el contenido espiritual que nos legó.
Esta no es una festividad solamente para los niños.
Contiene mensajes de gran profundidad. El rabino Jonathan Sacks Z"L escribio:
“La festividad de Sucot nos recuerda que no necesitamos vivir en un palacio para ser felices. La sucá, esta pequeña cabaña llena de sencillez y humildad, se revela durante la festividad como mucho más hermosa que todas las lujosas casas de piedra, porque en Sucot no hay diferencia entre el más rico y el más pobre. Esta festividad es como un taller de una semana que nos enseña a alegrarnos de la manera correcta”.
Shabat Shalom y Jag Sameaj – Buena Festividad.
Sivan Rahav
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