jueves, 24 de septiembre de 2026

 CÓMO NOS FABRICAN UNA “VERDAD”

Hoy escuchamos una y otra vez:
“Genocidio. Israel. Genocidio. Israel.”
No voy a discutir aquí la definición jurídica ni quién tiene razón.
Quiero hablar de algo mucho más incómodo: cómo funciona nuestra mente.
La psicología conoce el “efecto de verdad ilusoria”: cuando escuchamos repetidamente una afirmación, nuestro cerebro la procesa con mayor facilidad y esa familiaridad puede hacer que nos parezca más verdadera.
Incluso cuando la información es falsa.
Primero escuchas una palabra.
Después la ves en titulares.
Luego en pancartas.
Después la repiten políticos, periodistas, influencers y redes sociales.
Y finalmente ocurre algo peligroso:
dejas de recordar quién te lo demostró… porque ya te resulta “obvio”.
Esto tampoco nació con Internet.
Los nazis lo entendieron perfectamente. Hitler utilizó mensajes simples, símbolos y apelaciones emocionales; después de 1933, Goebbels puso bajo control propagandístico la prensa, la radio, el cine, la educación y la cultura. La propaganda fue utilizada para crear aceptación social de la persecución de los judíos.
La diferencia es que hoy tenemos millones de pantallas en el bolsillo.
Antes: radio, diarios, carteles y cine.
Hoy: 24 horas de repetición digital.
La técnica humana no cambió tanto.
Repetir → familiarizar → asociar → normalizar → creer.
Y ahí está la trampa:
una mentira repetida no necesita convertirse en verdad para producir el efecto de una verdad.
Porque llega un momento en que ya no necesitas que alguien te adoctrine.
Tu propio cerebro hace el trabajo.
“GENOCIDIO” + “ISRAEL”.
Repítelo suficientes veces…
y mañana habrá gente preguntando:
“¿Cómo que propaganda? ¡Si todo el mundo sabe que es verdad!”
Ese es precisamente el momento en que conviene detenerse y preguntar:
¿LO SÉ… O SIMPLEMENTE LO HE ESCUCHADO MUCHAS VECES?
A través de la historia podemos encontrar diversos grupos que han sido objeto de procesos de adoctrinamiento:
-Estalinismo
-Nazismo
Movimientos -islamistas radicales
-Movimientos progresistas de izquierda, tanto radicales, como no radicales.
Fuentes: Lisa K. Fazio, Nadia Brashier, B. Keith Payne y Elizabeth Marsh, Journal of Experimental Psychology; American Psychological Association; United States Holocaust Memorial Museum, estudios sobre propaganda nazi.
Resumen: Cecilia.
V

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