jueves, 24 de septiembre de 2026

 John Banville se retira del festival de Granada que canceló a Ariana Harwicz

El escritor irlandés rehúsa participar en Cultur Alh tras el boicot a la autora judeoargentina
El escritor irlandés John Banville ha anunciado, según ha podido saber ABC, que cancela su participación en el Festival Cultur Alh de la Universidad de Granada (UGR), después de haber conocido que la organización cedió a presiones de grupos estudiantiles propalestinos para censurar la participación en dicho festival de la escritora argentina Ariana Harwicz. Banville, uno de los cabezas de cartel del festival, tenía previsto participar este domingo en el acto de clausura en una conversación con Pilar Villar titulada 'En busca de la frase perfecta'.
Harwicz, autora de novelas como 'Matate, amor' o 'Perder el juicio', denunció el pasado sábado su exclusión del encuentro auspiciado por la UGR y que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento granadino, e instituciones como el Instituto Cervantes, Acción Cultural Española y la Fundación de las Tres Culturas. El motivo que le comunicaron las directoras del festival fueron posibles protestas por sus posiciones contrarias al boicot cultural a Israel.
Según fuentes cercanas al escritor irlandés, Banville ha conocido el hecho y la polémica generada, de la que ABC ha dado cumplido seguimiento, cuando varias autoras participantes en el mismo festival hicieron público un comunicado atacando a Harwicz por sus posiciones políticas y expresando que «la libertad de expresión tiene límites, tipificados por la ley», a pesar de que no existe ningún procedimiento contra la escritora, de origen judío.
«Me desprogramaron a último momento. Cedieron a la presión de militantes. Cedieron al terror», escribió Harwicz. Según su relato, los organizadores le comunicaron que no podían garantizar su seguridad si mantenían prevista la conversación literaria en la que iba a participar con Jesús Ortega. La charla llevaba por título 'Oponerse al mundo'.
La baja de Banville llega unas horas después de conocerse que más de 350 personalidades del mundo de la cultura han suscrito una declaración de apoyo a Harwicz. Entre los firmantes figuran nombres como Fernando Savater, Margo Glantz, Piedad Bonnett, Óscar Tusquets, Andrés Trapiello, Cayetana Álvarez de Toledo y María Negroni. También Santiago Roncagliolo, Enrique Moradiellos, José Luis Pardo, Anna Caballé, Victoria Cirlot, Karina Sainz Borgo, Pola Oloixarac, Carolina Sanín, Zoé Valdés, Fernando Iwasaki, Santiago Kovadloff y Manuel Valls.
«Sin pluralismo, no hay cultura»
«Ningún escritor debería ser excluido de un encuentro cultural por sus posiciones públicas», sostienen los firmantes en el comunicado, que ha avanzado ABC. «Defender la libertad de expresión solo para quienes piensan como nosotros no es defenderla: es sustituir la confrontación libre de ideas por la selección ideológica».
La declaración rechaza que las posiciones públicas de un autor sean motivo para excluirlo de un encuentro cultural. «Sin libertad para disentir, no hay pensamiento. Sin pluralismo, no hay cultura», defienden los firmantes. «Nadie debe ser apartado de la vida cultural por sostener ideas propias», defiende el manifiesto en apoyo a Harwicz. Ningún desacuerdo debe convertirse en «una condena personal».
«La discrepancia política, por profunda que sea, no justifica la tergiversación, la descalificación personal ni la estigmatización»
El comunicado cuestiona además algunas de las acusaciones formuladas contra la escritora y denuncia que varias de sus palabras han circulado «descontextualizadas». «La discrepancia política, por profunda que sea, no justifica la tergiversación, la descalificación personal ni la estigmatización», afirman los promotores.
Este punto se refiere a un manifiesto difundido unas horas antes por varias participantes del festival, entre ellas Rita Segato, Lina Meruane, Gabriela Wiener, María Fernanda Ampuero o Brenda Navarro. Este texto defendía la «desinvitación» de Harwicz y sostenía que Harwicz niega el genocidio en Gaza, injuria a quienes lo denuncian y avala el exterminio de los palestinos.
Para sostener esas acusaciones, el escrito remitía a diversas entrevistas y artículos. Una lectura de esos textos desmiente algunas de las acusaciones, principalmente que Harwicz avale el «exterminio». En sus manifestaciones públicas, la autora argentina lo que ha hecho es defender la legitimidad de Israel y criticar duramente al activismo antiisraelí, pero no se encuentra ningún aval explícito al genocidio.
Presiones propalestinas
Los firmantes del comunicado sostenían que el festival está «en su legítimo derecho de excluir a quienes entorpecen o exceden los límites de la libertad de expresión». No lamentan la cancelación, sino que se haya tardado tanto: «Lamentamos que la organización del festival no haya considerado antes la problemática posición de Harwicz y que, una vez confirmada su invitación, no le explicara, con la debida honestidad y el debido coraje, los motivos de esta cancelación».
Lo cierto es que, como ya ha informado ABC, las organizadoras del festival, Patricia Escalona y Ana Gallego, sí fueron claras cuando le explicaron a Harwicz los motivos de la cancelación. En el mensaje remitido a Harwicz señalaban que sus «posicionamientos públicos sobre Israel, Gaza y el boicot cultural» eran «difícilmente conciliables» con los compromisos adoptados por la Universidad de Granada respecto a Gaza tras el acuerdo aprobado por su Consejo de Gobierno en 2024.
La retirada de la invitación llegó después de las protestas de la Red Universitaria por Palestina de Granada y de otros sectores de la comunidad universitaria, que reclamaron a la organización que reconsiderara la presencia de la escritora.
De las instituciones que organizan el evento, solo la Universidad de Granada se ha atrevido a censurar la decisión del festival en un comunicado. El Instituto Cervantes se ha limitado a decir que «no entra» en la decisión: «Las consideraciones de la organización para retirar la invitación a una de las participantes les atañe solo a ellos». Su director, Luis García Montero, tiene previsto participar el sábado en una conversación con Juan Villoro. Acción Cultural Española no ha respondido a ninguna de las llamadas y mensajes de este periódico y el Ayuntamiento de Granada «no tiene nada que decir sobre este asunto».
El episodio ha escalado también hacia lo institucional. El embajador de Argentina en España, Wenceslao Bunge Saravia, ha remitido una carta a la Universidad de Granada en la que expresa su preocupación por lo ocurrido y reclama una declaración de desagravio. A su juicio, el episodio crea «un antecedente de especial gravedad que no puede naturalizarse» en una institución pública llamada a proteger «la pluralidad de ideas, la libertad de expresión y el debate».
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