viernes, 30 de enero de 2026

 La informacion es PODER. Pienso que es muy importante tener claro esto.

Ya no hay más rehenes en Gaza, pero ¿terminó la guerra?

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) recuperaron el cuerpo del sargento de policía Ran Gvili, el último de los secuestrados del 7 de octubre del 2023 que seguían en Gaza, pero analistas en el país se preguntan si realmente terminó la guerra que estalló tras aquel ataque.

Gvili cayó combatiendo en el kibutz Alumim contra los terrorist@s de Ham@s y de otros grupos islamic0s que invadieron el sur del país en esa trágica mañana. Su cuerpo fue arrastrado por los agresores y ENTERRADO EN UN CEMENTERIO ISLAMIC@ EN GAZA, donde fue hallado por las FDI.

La sombra que se cierne sobre todo el conflicto regional ES la cuestión iraní, explica la analista Sarit Zehavi, del centro de investigacion Alma.

Zehavi recordó que los israelíes apoyan al pueblo iraní y esperan «la caída del brutal régimen» que masacr0, según algunos informes, a 30.000 de sus propios ciudadanos en pocos días.

«Los israelíes comprendemos el precio que podríamos pagar» si Estados Unidos ataca Irán, posiblemente en forma de bombardeos de misiles balísticos sobre nuestras ciudades, reconoció la analista.


De hecho, mientras se despliegan importantes recursos militares del Pentágono en la región, «se paralizó la vida cotidiana en Israel en ciertos aspectos»los ciudadanos dudan en planificar bodas o reservar vuelos, sabiendo que las decisiones que se tomen en Washington en los próximos días dictarán nuestra realidad.
«Sin embargo, comprendemos aún más claramente el precio mucho más alto de la alternativa»un REGIMEN IRANI QUE SOBREVIVA, RECONSTRUYA SU CAPACIDAD NUCLEAR Y DE MISILES(ESTA ULTIMA CON EL APOYO DE CHINA) Y REARME A SUS ALIADOS PARA LA PROXIMA RONDA DE GUERRA, completó Zehavi.

La recuperación del cuerpo de Ran Gvili, que retorno a Israel el lunes pasado, representa «un doloroso cierre» para más de dos años de conflicto, pero «también puso de relieve una profunda disonancia», aseguró Sarit Zehavi.

«Algunas voces sugieren que la guerra ‘terminó'», pero «el sentimiento en Israel es muy diferente: los frentes que nos rodean siguen peligrosamente activos, y las amenazas están lejos de ser neutralizadas»advirtió la especialista.

Zehavi compartió un inquietante cuadro de los varios frentes que a su juicio se mantienen activos para Israel:

Para comenzar, en Gaza existe «una profunda desconexión entre la visión» de la fase dos del plan de paz que impulsa el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que incluye la reconstrucción y el desarme de Ham@s, «y la realidad sobre el terreno», señaló la analista.
Para Zehavi, está bien claro que Ham@s «rechaza explícitamente el desarme».

Además, apuntó, Israel «facilita la entrada de más de 600 camiones de ayuda humanitaria diariamente, mientras que la necesidad real de alimentar a la población se estima en unos 150 camiones».
Se trata, alertó, de un «enorme excedente» que «alimenta a Ham@s» y «permite su regeneración».
Si las FDI se retiran del enclave palestino ahora, remarcó, «corremos el riesgo de volver al punto de partida: enfrentarnos a un ejército terrorist@ rehabilitado justo al otro lado de la valla» fronteriza.

En el sur del Líbano, donde opera otro grupo islamist@ patrocinado por el régimen de Teherán, Hezboll@h, «el engaño es profundo», ya que los fundamentalistas se niegan a desarmarse y el ejército libanés no está dispuesto a confrontarlos.
«En cambio, vemos evidencia de una colusión activa», apuntó la experta, según la cual los militares que responden al gobierno central en Beirut incluso «se coordinan con Hezboll@h para ocultar armas y despejar espacios antes de que se realicen las ‘inspecciones'».
«No hay un desarme sistemático al sur del río Litani en el Líbano, solo una peligrosa farsa», mientras que, en Siria, el presidente Ahmed Al-Sharaa «está consolidando un estado islamista basado en la ideología de Al-Q@eda justo en nuestra frontera, lo que dificulta cada vez más cualquier futuro acuerdo de seguridad y posibles concesiones israelíes».

Israel Economico


 

Fred y 'Bear", su oso de peluche: extraordinaria historia real para cualquier dia, y en especial en el Día del Holocausto:

Fred Lessing tenía cuatro años cuando los alemanes invadieron Holanda.

Dos años más tarde comenzaron las deportaciones.

Los padres de Fred sabían que en algún momento serían deportados, por lo que prepararon con antelación una bolsa para cada miembro de la familia. Esas bolsas estaban cerca de la entrada principal de su casa en Delft.

El 23 de octubre de 1942, llamó un amigo de la familia y les dijo a los padres de Fred que aparecían en una lista de judíos destinados a ser deportados en las próximas horas.

Fred estaba jugando arriba con su hermano mayor cuando su madre los llamó.

Por la expresión de su rostro, Fred supo que algo terrible estaba a punto de suceder.

Ella abrazó a sus hijos y les dijo: “Ustedes son niños judíos. Pero si alguien se entera de esto, los matarán. Ahora vamos a salir de la casa. No lleven nada con ustedes, sólo pónganse los abrigos y actuaremos como si estuviéramos saliendo a pasear. No queremos llamar la atención”.

Aunque las bolsas estaban junto a la puerta principal, antes de salir Fred tomó a "Bear", su oso de peluche.

Durante los siguientes tres años, Fred estuvo oculto en varias casas de familias cristianas. Nunca permanecía mucho tiempo en el mismo lugar. En algún momento su madre regresaba y lo llevaba a otra casa.

“Mi mision era convertirme en un niño cristiano lo mejor que pudiera. Me quedaba con diferentes familias y mi madre siempre me decía: 'Nunca digas nada sobre quién eres o sobre tu familia. Sólo trata de ser amable …'.

Entendí que debía ser el más dulce, el más educado, el más considerado y siempre estar dispuesto a ayudar para que no me echaran”.

“Todo el tiempo hablaba con Bear, compartía con él mis sentimientos y lloraba con él”.

Bear fue el único que acompañó a Fred de casa en casa y de familia en familia, aprendiendo el chico cada vez cómo comportarse en cada hogar.

Un día, Fred se enfermó con fiebre alta. Su madre apareció de repente y se quedó con él un rato.

Antes de irse, le preguntó si había algo que necesitara o quisiera.

Fred levantó a 'Bear'Un perro le había arrancado la cabeza en una casa previa. “Me gustaría que Bear tuviera una nueva cabeza”, dijo.

Cuando despertó a la mañana siguiente, su madre ya se había ido, pero 'Bear' tenía una nueva cabeza, hecha con el forro de su abrigo.

Tras recibir una nueva cabeza de tela marrón y una cara bordada por la madre de Lessing, el oso de peluche adquirió una apariencia diferente, casi humana.

Hacia el final de la guerra, Fred se reunió con su padre y sus hermanos en una cabaña rural que carecía de agua, electricidad y baño.

Se suponía que debían quedarse allí dos semanas, pero terminaron pasando casi un año hasta que terminó la guerra.

No sabían si la madre había sobrevivido. Ella había sido llevada al campo de concentración de Bergen-Belsen y finalmente terminó en Argelia antes de lograr regresar a Holanda al finalizar la guerra.

La familia Lessing emigró a los Estados Unidos a fines de la década de 1940.

Después de recibir su doctorado en la Universidad de Yale, Fred Lessing se convirtió en profesor en la Universidad de Oakland en 1962 y formó su propia familia.

Después de la guerra, Fred guardó el oso de peluche hasta que Yad Vashem se conectó con él para preguntarle si estaba dispuesto a prestarlo para una exposición sobre juguetes y muñecas durante el Holocausto.

Fred pidió varios días para pensar en la idea de enviar a su querido 'Bear' tan lejos, pues para el, Bear no era sólo un juguete.

Después de pensarlo cuidadosamente, respondió:

“Hablé con mi oso de peluche y le expliqué que por primera vez, tendríamos que separarnos. La razón que le di fue que él tiene una misión importante: ir a Israel para ser parte de una exposición con otros juguetes del Holocausto, y contar allí nuestra historia a los niños que vayan a ver la exposición”.

Fred Lessing falleció el año pasado a los 89 años.

Que su recuerdo sea para bendición.

Ariana Wajswol

Foto 1: Fred Lessing (tercero desde la izquierda) con otros niños paseando en Ámsterdam (Yad Vashem)

Foto 2: El oso de Fred (Yad Vashem)

Aish Latino