domingo, 26 de julio de 2026

 LA VERDADERA HISTORIA DE ISRAEL EN LA ERA MODERNA

Existía una tierra inestable, subdesarrollada, perdida y jamás olvidada bajo dominio turco.
Mahmud y Jacob vivían allí durante mucho tiempo, junto con sus familias.
En ocasiones, la familia lejana de Jacob fue perseguida y maltratada, y decidieron reunirse con él en aquella tierra amada pero distante. A Mahmud no le gustó.
Muchos de los miembros lejanos de la familia de Jacob decidieron que era hora de regresar a casa, a la tierra de la que sus padres habían tenido que huir. A Mahmud tampoco le gustó.
Los hermanos de Jacob comenzaron a desarrollar la tierra, construyendo aldeas, caminos, una central eléctrica, granjas e incluso ciudades. Los hermanos de Mahmud, que generalmente solo pasaban de largo, vieron que aquella tierra tenía futuro y muchos decidieron quedarse, porque había trabajo y veían nacer la prosperidad. Así que se quedaron.
Mientras tanto, vino el inglés y expulsó al turco y ahora la tierra estaba bajo su dominio, pero otros le dijeron que no podría conservarla, sino solo estaría allí por unas décadas nada más.
Tras una gran tragedia que afectó a la familia de Jacob lejos de su tierra, donde la mitad de sus miembros fueron asesinados, muchos comprendieron que solo estarían a salvo en la tierra de Jacob, la tierra de donde ellos mismos provenían. Así que llegaron a esa tierra y la desarrollaron, construyendo escuelas, universidades, hospitales, más granjas comunitarias y más ciudades.
Mahmud no lo hizo. Y no le gustó que lo hicieran. Sentía que se estaban volviendo demasiado dominantes, así que decidió luchar contra ellos.
Los otros decidieron que era hora de dejar la zona en manos de sus colonos: Mahmud y Jacob. Así que dividieron la tierra, una parte para cada uno.
Jacob estaba feliz y él y su familia bailaron alegremente en la calle.
A Mahmud no le gustó... así que llamó a todos sus vecinos y lucharon contra Jacob. Jacob tuvo que dejar de bailar y contraatacar. Ganó... ganó una guerra que ni siquiera quería empezar. Pero Mahmud no dejó de luchar, hasta el día de hoy.
Jacob construyó una casa de piedra. Mahmud vive en una casa de cristal.
Mahmud lanza piedras hacia la casa de Jacob.
La mayoría de las veces, impactan contra los muros de piedra. Y ocasionalmente produce daños mayores.
A veces, las piedras rompen sus ventanas y Jacob tiene que reemplazarlas. Otras veces, caen dentro de la casa, golpean los muebles y los destrozan.
Por lo general, cuando Mahmud se enfada y empieza a lanzar piedras, la familia de Jacob se refugia en un cobertizo que construyó para sus hijos.
A veces, alguno de los hijos de Jacob son incluso afectados de muerte.
Mahmud vive con sus esposas, hijos, bebés, su madre y sus abuelas en esta frágil casa y no quiere dejar de lanzar piedras a la casa de Jacob, y cuando Jacob se cansa y le devuelve los ataques, se resguarda detrás de ellos culpando ante los OTROS a Jacob por su crueldad.
¿Tienes alguna solución para esos dos tipos?

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