En marzo del 2023, el ministro de finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, afirmó en una conferencia en Francia que, "no existe tal cosa como un pueblo palestino." Los medios noticiosos lo citaron diciendo "No existe tal cosa como una nación palestina. No existe la historia palestina. No existe el idioma palestino," y preguntando retóricamente, "¿Hay una historia o cultura palestinas? No existe ninguna."
Smotrich tuvo razón en muchos sentidos. No hay ninguna nación llamada "Palestina" y ningún idioma "palestino," pero hay una cultura palestina. Fue forjada más que nada por Yasser Arafat, el líder de la OLP durante cinco décadas, y es definida singularmente por la violencia. Unica entre todas las otras culturas e identidades árabes, la cultura palestina y la identidad palestina son predicadas bajo un único objetivo político – el deseo incesante de destruir a un país existente, en este caso Israel.
Eliminen la resistencia y no queda nada de una cultura distintivamente palestina.
Orígenes de la identidad palestina
Las culturas tardan siglos o milenios en formarse orgánicamente, pero la cultura palestina, o "palestinismo," surgió rápidamente y artificialmente.
Los historiadores podrían no concordar en la fecha precisa de la nueva identidad palestina y su cultura concomitante, pero ningún académico serio afirma que tenga mucho más que un siglo de antigüedad. La designación "palestina" sólo se volvió aplicable a los habitantes de la región porque los británicos la llamaron el Mandato Palestino después de adquirirla luego de la Primera Guerra Mundial.
Daniel Pipes fecha el origen de la identidad palestina en 1920, cuando los británicos crearon el Mandato Palestino que todos los musulmanes en el Medio Oriente rechazaron universalmente porque lo percibieron como "una victoria para el Sionismo." Entonces, en su lugar, ellos decidieron formar su propio estado independiente, un proyecto asumido por Amin al-Husseini, mufti de Jerusalén.
Incluso Rashid Khalidi, otrora un vocero de la OLP y más tarde profesor de la Universidad de Columbia, concede en su libro 'Identidad Palestina' (1997) que sólo después de la Primera Guerra Mundia "palestino" se volvió "una categoría de identidad nueva y poderosa que era simplemente inexistente una o dos generaciones antes, y era todavía novedosa y limitada en su difusión antes de la Primera Guerra Mundial... resultando en el surgimiento de una identidad nacional palestina donde pocas décadas antes no había existido tal cosa."
En 1958, Mike Wallace entrevistó al Embajador de Israel ante Estados Unidos, Abba Eban, para el programa noticioso 60 Minutes de CBS. En el segmento de 22 minutos, ni Eban ni Wallace pronuncian la palabra "palestino" siquiera una vez. En cambio, ambos hombres se refieren a la gente que hoy se llama a sí misma palestino como los "refugiados árabes."

De acuerdo con Sha'l Ben-Tekoa, el 29 de marzo de 1959, Gamal Abdel Nasser anunció a la reunión de la Liga Arabe en Cairo que él quería reemplazar el término 'refugiados árabes' por kiyan falastini (una entidad palestina) en imitación del FLN de Argelia."
En 1964, fue fundada la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y se declaró la existencia de un pueblo "palestino." En 1967 Arafat tomó el control de la OLP y la utilizó para dar forma a la identidad y cultura palestinas en lo que son hoy.
En un momento franco en 1977, Zuheir Mohsen, líder de la facción baazista As-Saiqa de la OLP admitió, "El pueblo palestino no existe. La creación de un estado palestino es sólo un medio para continuar nuestra lucha contra el estado de Israel...la existencia de una identidad palestina separada existe sólo por razones tácticas."
Cultura de antisionismo
Independientemente de la fecha que uno prefiera, la identidad palestina fue formulada para contrarrestar la identidad sionista, y lo hizo por imitación. Daniel Pipes llama a este fenómeno "Sionismo Islámico," señalando que "los palestinos han modelado ideas, instituciones y prácticas – casi todo – en el modelo judío." Desde su veneración recién descubierta de Jerusalén, su postura como víctimas de un Holocausto y apropiación de la palabra "genocidio," incluso su demanda de un "derecho al retorno," casi toda faceta de la identidad palestina es una imagen espejo distorsionada de la identidad judía israelí.
En ninguna parte esto es más evidente que en la historia de Jerusalén. Ignorada por el Califato otomano y en ruinas durante el siglo XIX y principios del siglo XX, Jerusalén sólo se volvió políticamente importante después que Gran Bretaña asumió el control en 1917. Cuando Jordania la controló desde 1948 hasta 1967, fue nuevamente descuidada y prácticamente ignorada. Pero una vez que fue conquistada por Israel en la Guerra de los Seis Días, Jerusalén se volvió central para la nueva identidad palestina.
¿Jordanos, sirios, o palestinos?
A menudo se observa que el pueblo de Jordania (una nación que no existía antes de 1921) son étnicamente y genéticamente indistinguibles de los árabes "palestinos." Lo mismo se podría decir del pueblo de Siria.
De hecho, el dictador sirio Hafez al Assad creía que Palestina era simplemente el sur de Siria, parte de la "Gran Siria." Una transmisión en Radio Damasco en junio de 1980 afirmó que "Siria ve a Palestina – de acuerdo con factores históricos, culturales y geográficos – como su propia provincia sureña." Incluso el líder nacionalista palestino Ahmed Shukairy, el primer líder de la OLP, creía esto, como dijo a Consejo de Seguridad de la ONU el 31 de mayo de 1956, "Es de conocimiento común que Palestina no es nada más que el sur de Siria."
Lo que diferencia a estos tres pueblos árabes es en gran medida político. Cualquier diferencia lingüística es tan irrelevante como las variaciones en el inglés estadounidense según como es hablado en el nordeste, el medio oeste y el sur profundo. Lo mismo ocurre con la mayoría de los otros indicadores de la cultura entre los sirios, jordanos y palestinos.
Pero las culturas difieren en su enfoque hacia Israel. Esto no es decir que muchos sirios y jordanos no celebrarían la destrucción de Israel, pero las identidades siria y jordana no son predicadas completamente en el sueño de destruirla.
Lo que distingue la cultura e identidad palestinas de todas las otras culturas árabes es ese objetivo singular.
¿Entonces, cuáles son los rasgos distintivos de la cultura, y cómo han expresado los palestinos su individualismo dentro de un mar de cultura árabe?

El principal corresponsal político del IPT, A.J. Caschetta, es un profesor principal en el Rochester Institute of Technology y miembro en Campus Watch, un proyecto del Middle East Forum donde es también becario Milstein.
Copyright © 2026. Investigative Project on Terrorism. All rights reserved
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.