Una turista israelí reserva dos noches en un RB&B en la Toscana (Italia)
Cuando el establecimiento se entera de su nacionalidad, le envía un mensaje para informarle de su oposición a las políticas de Israel y de su adhesión a una campaña que acusa al Estado israelí de genocidi0.
Si bien no se le niega formalmente la estancia, el mensaje se envía precisamente porque es israelí y produce un resultado inequívoco: la cliente se siente no deseada y cancela la reserva.
Acaso "verificaron" sus opiniones, comportamientos o eventuales responsabilidades personales?
NO!
Solo basta con el pasaporte para someterla a una especie de "advertencia política preventiva".
Sin ninguna duda, de habersele dado el mismo trato a alguien de otra nacionalidad, a un grupo étnico o religioso, a una categoría social o a personas definidas por su orientación sexual habría estallado un escándalo de proporciones bíblicas.
Pero como se trata de israelies, la discriminación se atenúa, se reinterpreta y finalmente se presenta como compromiso civil.
Filippo Piperno
Algunos comentarios de los foristas a esta barbaridad:
"Cada episodio de este tipo debe publicitarse en todos los medios y los propietarios deben ser puestos en el cepo",
"Se les debe revocar la licencia, basta de amenazas".
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