lunes, 19 de enero de 2026

Del WSJ

 LA ILUSION DEL 'DERECHO INTERNACIONAL' EN VENEZUELA

Los regímenes canallas ahora lo utilizan como un escudo para proteger su propia infracción de la ley.

Por la Junta Editorial
Enero 5, 2026
 

¿Se ha vuelto el derecho internacional el mejor amigo de un tirano? Los demócratas y líderes extranjeros están afirmando que el arresto del dictador venezolano Nicolás Maduro por parte del Presidente Trump es ilegal—al menos cuando el derecho internacional es interpretado por el conjunto reinante de profesores, ONGs y burócratas multilaterales.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, está “profundamente preocupado porque las normas del derecho internacional no han sido respetadas.” Uniéndose a él están los sospechosos de siempre, incluidos los europeos que se mantienen al margen de la pelea, China ("una clara violación") y la desvergonzada Rusia ("un acto de agresión armada"). Nuestra favorita es la declaración de Hamas condenando el arresto de Maduro como una "grave violación del derecho internacional" y "ataque contra la soberanía de un estado independiente."
Sería lindo pensar que vivimos en un jardín wilsoniano donde la ley gobierna las relaciones. No es así. Lo más cerca que hemos estado fue en el período posterior inmediato de la Guerra Fría, cuando Estados Unidos era dominante globalmente y reunía coaliciones para aplicar las normas internacionales en la primera Guerra del Golfo y los Balcanes. Hoy los regímenes canallas están en marcha, y el derecho internacional y las instituciones que supuestamente lo sostienen, protegen a los infractores de la ley.

No es prudente desechar todo el corpus del derecho internacional, que Estados Unidos contribuyó tanto a construir a lo largo de los años, pero su distorsión ya no puede ser más ignorada. Los canallas del mundo rompen todas las reglas, sólo para desplegarlas contra las democracias que acatan la ley.

La cita frecuente con respecto a Venezuela es el Artículo 2(4) del Estatuto de la O.N.U.: “Los miembros se abstendrán...de la amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial o independencia política de cualquier estado." Pero si profundizamos el análisis se vuelve confuso.

En primer lugar, ¿es la intervención estadounidense una violación de la soberanía venezolana cuando la autoridad legítima del país consiente? Edmundo González, electo por el pueblo venezolano en el 2024, apoya la operación. El régimen de Maduro, el cual robó esa elección, la objeta. La posición bipartidista estadounidense es que Maduro no era el presidente legítimo.

Maduro dio la bienvenida a Hezbola y utilizó tropas cubanas para imponer su control. El régimen en La Habana dice que 32 cubanos murieron defendiendo a Maduro. Sería extraño interpretar el artículo 2(4) como permitiendo que fuerzas extranjeras usen tropas para apuntalar a un dictador ilegítimo y no electo, pero no para sacarlo.
En segundo lugar, ¿califica esto como legítima defensa contra el contrabando de drogas del régimen y su uso de la emigración como un arma? Estados Unidos también afirmó la legítima defensa como fundamento para arrestar al dictador panameño Manuel Noriega en 1989.
En ese caso, una opinión del Departamento de Justicia por parte de Bill Barr, más tarde Procurador General, encontró que el Artículo 2(4) se relaciona con una de las preguntas más fundamentalmente políticas que enfrenta una nación—cuando utilizar la fuerza en sus relaciones internacionales.
El rebaño de expertos instantáneos también afirma que la operación estadounidense dará a Putin y Xi licencia en Ucrania y Taiwán. Como si Moscú y Beijing ya no pisotearan el derecho internacional cuando se interpone en su camino.
El Presidente Xi no está esperando una nueva interpretación legal para tomar Taiwán; para eso es su acumulación militar. China ha ignorado el fallo internacional contra sus robos de islas en el Mar del Sur de China. Los vetos por parte de China y Rusia han neutralizado al Consejo de Seguridad de la ONU. La Corte Penal Internacional se ha vuelto un arma contra Estados Unidos e Israel cuando ellos combaten al terrorismo. 
La única defensa contra los canallas globales es la disuasión de la fuerza militar occidental. Esa fuerza estuvo en exhibición con precisión perfecta al arrestar al Sr. Maduro. Y la demostración del carácter y habilidad militar estadounidense harán más que mil resoluciones de la O.N.U. por proteger al mundo libre y hacer que Rusia, China e Irán piensen dos veces.

El internacionalismo liberal es un fracaso moral y político si no puede distinguir entre la agresión de Rusia y China para tragarse a las democracias vecinas y una acción militar de Estados Unidos para arrestar a un dictador forajido ligado a los peores actores del mundo.

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