Miles de millones de personas repiten la palabra “Palestina” sin saber de dónde viene, qué significa ni cómo se construyó su uso actual.
Gran parte de esa repetición automática no es información: es ignorancia amplificada y una narrativa antisemita reciclada, repetida como loro, sin contexto ni historia.
“Palestina” fue un nombre geográfico, impuesto y cambiante.
Durante décadas, palestino fue un término legal que incluía también a los judíos.
La identidad nacional palestina es moderna y política, no ancestral.
En este carrusel te acercamos hechos históricos, no consignas.
Para que compartas.
Para que otros aprendan.
Y para que la historia no siga siendo reemplazada por slogans.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.