Recuerden que Aida Rostami fue una valiente doctora en Irán. Atendió a quienes luchaban por la libertad protestando contra el régimen... Por ello, el régimen islámico la castigó de la forma más horrible... La torturaron, rompiéndole los huesos, la nariz y los hombros.. Le sacaron el ojo izquierdo... Luego, la asesinaron...
Su cuerpo destrozado cuenta una historia de crueldad inimaginable... Aida no merecía esto: era una sanadora, no una criminal...
No podemos permanecer en silencio... La historia de Aida es un llamado a la acción...

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