miércoles, 27 de mayo de 2026

 Del Gatestone Institute:


El plan para eliminar a Israel


Los documentos capturados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en la Franja de Gaza deberían enterrar finalmente una de las ilusiones más peligrosas: la creencia que Hamas, Hezbola, y el régimen iraní pueden de alguna manera ser persuadidos para detener su yihad (guerra santa) y aceptar la existencia de Israel.

En la mañana de la invasión de Israel liderada por Hamas el 7 de octubre del 2023, tres líderes de alto rango del grupo terrorista – Yahya Sinwar, Mohammed Deif, y Marwan Issa – enviaron un mensaje al secretario general de Hezbola, Hassan Nasrallah solicitando apoyo para el ataque que había comenzado.

El mensaje fue encontrado por tropas de las FDI dentro de uno de los túneles principales usados por el liderazgo del grupo. En su mensaje, los líderes de Hamas, todos los cuales fueron eliminados durante la guerra entre Hamas e Israel, demandaban participación activa de todas las partes en el "eje de la resistencia" dirigido por Irán, ya sea a través de la participación directa o cooperación que permitiría la utilización de las máximas capacidades posibles. El texto del mensaje dirigido a Nasrallah decía:
"Nuestro amado hermano, el costo de cualquier vacilación será alto e insoportable, tanto en términos de nuestro plan y concerniente a ustedes y a la República Islámica [de Irán]. Las consecuencias de la vacilación serán serias e intolerables, excediendo cualquier imaginación."

La redacción expuso la creencia de Hamas que el 7 de octubre representaba una oportunidad histórica para una guerra regional coordinada contra Israel.

De acuerdo con el mensaje, obtenido por el diario Ma'ariv de Israel, los líderes de Hamas querían iniciar un anillo de fuego alrededor de Israel, empezando por la Franja de Gaza, la Margen Occidental, Líbano, Siria, y posiblemente Jordania, y cualquier lugar disponible.

El mensaje recientemente descubierto revela que la invasión del 7 de octubre nunca tuvo la intención de ser un ataque terrorista limitado o aislado. Fue concebida como la fase de inicio de una guerra regional mucho más generalizada destinada a destruir a Israel y reemplazarla con una entidad islamista respaldada por el régimen iraní y sus satélites.

El mensaje, junto con otros documentos capturados por las FDI durante los últimos dos años, expone la extensa coordinación estratégica entre Hamas, Hezbola, e Irán. Muestran que los líderes de Hamas creían que estaban iniciando una gran campaña estratégica que involucraba el "eje de la resistencia" entero – Hezbola en Líbano, los hutíes en Yemen, las milicias apoyadas por Irán en Irak y Siria, y otras organizaciones yihadistas alineadas con Teherán.

La invasión liderada por Hamas el 7 de octubre no fue simplemente otra ronda de combate entre Israel y la organización terrorista. Fue parte de un proyecto regional coordinado cuyo objetivo final era la eliminación del estado judío.

De acuerdo con documentos capturados por las FDI, los líderes de Hamas ya habían empezado a formular planes para una guerra de múltiples frentes contra Israel tan temprano como en el año 2022.

Antes de la masacre del 7 de octubre del 2023, el régimen iraní y sus satélites se involucraro en alineamiento estratégico extenso bajo la doctrina "Unión de Escenarios" de Irán. De acuerdo con el Alma Research and Education Center:
"Esta coordinación incluyó reuniones de alto nivel, aprobación de planes operativos, asignación de recursos, y preparativos en el terreno en los escenarios principales de la Franja de Gaza y Líbano (tanto como en otros escenarios: Siria, Irak y Yemen) durante muchos meses e incluso años precediendo al ataque [del 7 de octubre]...

"Los preparativos prácticos para un ataque coordinado empezaron mucho antes de octubre del 2023. Empezando en el verano del 2022, fueron tomadas medidas para coordinar los frentes de Líbano y Gaza. Tan temprano como en junio del 2022, Khalil al-Hayya, miembro de alto rango del liderazgo de Hamas, declaró en una entrevista con el diario libanés Al-Akhbar (vocero principal de Hezbola) que Hamas ya no era más una fuerza defensiva sino 'una fuerza ofensiva, cuyo objetivo es liberar la tierra [conquistar el territorio del Estado de Israel].' El agregó que 'tenemos un plan para la liberación de [Palestina]' y que 'lo importante es mover la próxima campaña [militar] al corazón mismo de la entidad [Israel].'"
De acuerdo con otro documento capturado por las FDI, el entonces líder de Hamas, Ismail Haniyeh, actualizó a Sinwar sobre una reunión secreta organizada por Saeed Izadi, jefe de la Filial Palestina de la Fuerza Quds iraní, con Nasrallah. En esta reunión, los representantes de Hamas presentaron escenarios para una campaña contra Israel.

Sinwar, de acuerdo con los documentos, planeaba un ataque sincronizado desde el "eje de la resistencia" entero liderado por Irán para desbordar las defensas de Israel desde todas partes. En el 2021, él y otros líderes de Hamas escribieron al comandante de la Fuerza Quds, el General de Brigada Esmail Ghaani, declarando su objetivo: "La gran victoria y la eliminación del cáncer," refiriéndose a la eliminación de Israel. "Nunca cerraremos nuestros ojos, o permaneceremos callados, hasta que logremos este objetivo sagrado."

En otra carta al entonces líder supremo de Irán, Ali Khamenei, los líderes de Hamas escribieron:
"Esta entidad imaginaria [Israel] es más débil de lo que la gente piensa. Con la ayuda de Ala, el apoyo suyo, y el respaldo de nuestra nación, somos capaces de erradicarlo y eliminarlo tan pronto como sea posible. Confiamos en Ala que estamos cerca de cumplir esta promesa divina, de la cual no hay escapatoria."

Los planes incluían aprovechar los períodos de tensión elevada, especialmente las festividades judías, para iniciar una confrontación regional. Los líderes de Hamas también solicitaron extensa ayuda financiera y militar de Irán en preparación para la campaña.

Evidencia adicional de esta coordinación estratégica surgió hace dos meses, con detalles filtrados respecto a una carta secreta altamente agresiva supuestamente enviada por los líderes de Hamas al nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei. En la carta, los líderes de Hamas instaban a Irán a "activar todos los frentes" simultáneamente contra Israel. Ellos pidieron específicamente una escalada militar coordinada desde Líbano, Yemen, Irak y otros escenarios controlados por las milicias respaldadas por Irán.

La importancia de estas revelaciones es incalculable.

Durante años, muchos diplomáticos occidentales y analistas insistieron en que Hamas era principalmente un movimiento palestino local enfocado en la Franja de Gaza y el conflicto con Israel. Otros argumentaron que Hezbola evitaría una gran guerra debido al colapso interno y devastación económica de Líbano.

Los documentos capturados demuelen estas presunciones. Los documentos muestran que los líderes de Hamas se veían a sí mismos como una parte integral de la alianza militar regional de Irán. La relación entre Hamas e Irán no era táctica o temporaria. Era ideológica, financiera y militar. Lo mismo se aplica a Hezbola. Creado, armado, entrenado y financiado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, Hezbola no es apenas una facción libanesa. Es el aliado extranjero más poderoso de Irán y un pilar central de la campaña iraní contra Israel.

Lo más importante, los documentos exponen el verdadero objetivo detrás de la masacre del 7 de octubre: la eliminación total de Israel. El ataque no fue ideado meramente para asesinar israelíes, secuestrar rehenes o mejorar la posición política de Hamas. Los líderes de Hamas creyeron que el ataque podría provocar una guerra regional que desbordaría totalmente a Israel en una "solución final."

Los documentos de Hamas cargan importantes lecciones para Estados Unidos y los gobiernos occidentales.

Primero, la masacre del 7 de octubre fue un componente de la guerra regional generalizada de Irán contra Israel.

Segundo, los documentos demuestran que los altos al fuego y negociaciones con Hamas no alteran el objetivo central del grupo. Aun mientras se involucran en conversaciones diplomáticas, los líderes de Hamas estuvieron coordinando activamente con Irán y Hezbola respecto a escenarios para la destrucción completa de Israel.

Tercero, las revelaciones exponen la falla de aquellos en el Occidente que siguen creyendo que Irán y sus satélites terroristas pueden de alguna manera ser integrados dentro de un orden regional estable antes de cambiar fundamentalmente su ideología y comportamiento.

En tanto Hamas, Hezbola, y el régimen iraní sigan existiendo en su forma actual, las posibilidades de otra masacre estilo 7 de octubre siguen siendo peligrosamente elevadas. La ideología que impulsa a estos grupos no ha cambiado. Sus objetivos no han cambiado. Sus líderes siguen hablando abiertamente de librar la yihad contra Israel y destruirla.

El 7 de octubre del 2023 no fue el fin de la guerra librada por el régimen iraní y sus aliados terroristas. En sus ojos, fue apenas el principio.

Khaled Abu Toameh es un periodista galardonado radicado en Jerusalén.

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