miércoles, 27 de mayo de 2026

DEL WSJ

 Raúl Castro acusado de asesinato en tribunal estadounidense

Los cargos intensifican la presión de la administración Trump sobre el tambaleante régimen cubano


Por Sadie Gurman, Debora Acosta y Vera Bergengruen

Mayo 20, 2026



MIAMI—La administración Trump ha conseguido una acusación contra Raúl Castro, el anciano patriarca y ex presidente de Cuba, intensificando su campaña de presión mientras busca forzar concesiones económicas y políticas del régimen comunista del país.


Los fiscales acusaron a Castro por asesinato, conspiración para asesinar a nacionales estadounidenses y destrucción de aviones, de acuerdo con los documentos judiciales, asestando un golpe a un líder de la revolución cubana que sigue siendo la figura más poderosa del país a pesar de su retiro de la vida pública.

Las acusaciones se relacionan con el derribo por parte del ejército cubano de aviones civiles del grupo humanitario Brothers to the Rescue (Hermanos al Rescate) en 1996, cuando Castro estaba sirviendo como ministro de defensa. Tres ciudadanos estadounidenses y un residente permanente—todos parte de la comunidad cubana en el exilio—resultaron muertos.

“El gobierno estadounidense no ha olvidado a estos hombres inocentes que fueron derribados del cielo,” dijo el Fiscal General Interino Todd Blanche, quien recibió una ovación de pie cuando anunció la imputación en la Freedom Tower de Miami frente a miembros de la comunidad cubano-estadounidense local, incluidos la madre y el padre de una de las víctimas.

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel escribió el miércoles en redes sociales, "Esta es una maniobra política, vacía de cualquier fundamento legal, dirigida únicamente a inflar el expediente inventado que usan para justificar la locura de una agresión militar contra Cuba.”

La imputación, que los registros judiciales muestran fue devuelta por un gran jurado de Florida en abril, marca una escalada aguda de los esfuerzos de la administración Trump para presionar al gobierno cubano a hacer cambios mientras la isla empobrecida se esfuerza por mantener encendidas las luces en medio de un bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos. Nombra a un puñado de otros acusados, quienes eran pilotos de la fuerza aérea cubana en la época.

“Estados Unidos está señalando que se está preparando para ir más allá de la presión económica y política," dijo Brian Fonseca, un profesor en la Universidad Internacional de Florida. "Hay muchas similitudes en términos de los tipos y secuencia de los enfoques que está usando Estados Unidos tanto en Venezuela como en Cuba."

Pero a diferencia del caso de Maduro, que los proyectó a él y a su círculo íntimo como los jefes de una conspiración activa de narcotráfico, el caso contra Castro se deriva de un acto de fuerza militar de hace décadas contra un avión civil. 

Según algunos analistas, la escalada legal podría también endurecer la posición del gobierno y fuerzas armadas cubanos para resistirse a las concesiones en las negociaciones difíciles que están teniendo lugar con Estados Unidos.

La causa está siendo presentada por la fiscalía de EE.UU. en Miami, encabezada por Jason Reding Quiñones, un fiscal estadounidense-cubano e hijo de un refugiado político cubano. Quiñones dijo el miércoles que la acusación es "un paso hacia el ajuste de cuentas."

Para los estadounidenses-cubanos, el caso de los aviones derribados ha tenido durante mucho tiempo importancia emocional y reunió a los exiliados que quieren que se responsabilice al régimen de los Castro. La decisión de revivirlo 30 años más tarde envía un mensaje a los intransigentes de Florida que la administración sigue comprometida con la presión máxima contra el régimen comunista.

El lunes, la administración Trump también sancionó a 11 figuras militares, políticas y de inteligencia cubanas en virtud de una nueva autoridad creada por medio de un decreto del 1º de mayo, congelando cualquiera de sus activos estadounidenses y prohibiendo que los estadounidenses hagan negocios con ellos.

Cuando se le preguntó el miércoles a la tarde qué sigue para Cuba, Trump dijo, "Vamos a ver, es una nación en decadencia—ustedes ven eso, se está desmoronando. No tienen petróleo.”

A principios de la década de 1990, los funcionarios estadounidenses consideraron acusar a Castro y otros funcionarios cubanos de alto rango en una causa de narcotráfico, pero nada resultó en una acusación.

Durante décadas, las familias de las víctimas y líderes de South Florida han presionado para presentar cargos contra Castro por el incidente del avión, pero su ascenso a la presidencia—una posición que detentó desde el 2006 al 2018—complicó esos esfuerzos.

La campaña federal renovada para acusar a Castro empezó a ganar fuerza el año pasado, cuando el piloto de la fuerza aérea cubana Luis Gonzalez-Pardo Rodriguez fue capturado en suelo estadounidense e imputado bajo una acusación de fraude de inmigración. El fueEl fue nombrado como uno de los acusados en la imputación revelada el miércoles.

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