A Abdul, el terrorista de Berlín, la policía alemana lo tenía totalmente identificado. Ya lo habían detenido varias veces por diferentes delitos. Sabían que era un fundamentalista islámico y que planeaba cometer atentados terroristas en nombre de Alá. Trató de viajar a Siria para unirse a Estado Islámico, lo detuvieron en el Líbano (país de origen de su madre) y la policía alemana lo arrestó en el aeropuerto de Berlín al regresar. La justicia lo mandó a la cárcel, pero después le dieron libertad condicional a cambio de participar de una especie de grupo de autoayuda para dejar de ser terrorista. No es broma. La primera sesión era el próximo lunes. Pero Abdul prefirió salir con su camioneta y atropellar a mayor cantidad de gente posible en la marcha del orgullo LGBT de Berlín, porque Allahu Akbar y mueran infieles sodomitas. Mató a una persona e hirió a 29. Hoy fue abatido al enfrentarse a tiros con la policía, así que no irá al grupo de autoayuda mañana. No hay una sola cosa en esta historia que no esté demasiado mal. Lo vieron venir hace meses y lo dejaron, porque pobrecito. Lo de Europa es un suicidio colectivo inexplicable, están en pedo. Pero ustedes sigan cantando fripalestain, dale

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