Tiene 32 años, está casada y es comandante de un batallón de artillería. La teniente coronel J. es oficial de combate de las Fuerzas de Defensa de Israel y lleva dos meses luchando contra el terrorismo de Hezbolá en el Líbano.
Cuando le preguntaron cómo reaccionaba su esposo al hecho de que ella estuviera en el frente, respondió:
“Antes que nada, mi esposo está orgulloso de mí y feliz por lo que hago. Claro que le gustaría que estuviera más tiempo en casa, pero comprende la importancia de esta misión. Por suerte, llevamos muchos años juntos y siempre supo con quién se casó.”
Como israelíes, estamos orgullosos de nuestros soldados y de nuestras soldadas, que arriesgan sus vidas para protegernos, y les rendimos homenaje.

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