martes, 14 de julio de 2026

 

Un avance israelí contra una rara enfermedad del estómago, la gastritis eosinofilica.
Investigadores de la Universidad de Tel Aviv desarrollaron uno de los primeros modelos experimentales que reproduce fielmente la gastritis eosinofílica (GE), una enfermedad alérgica del estómago poco frecuente pero cada vez más reconocida.
Mediante este modelo, identificaron las vías inmunitarias responsables del desarrollo de la enfermedad y explicaron por qué una nueva generación de terapias biológicas, actualmente en evaluación en ensayos clínicos, podría beneficiar a los pacientes.
La gastritis eosinofílica pertenece a un grupo de trastornos conocidos como enfermedades gastrointestinales eosinofílicas (EGID).
Esta enfermedad se produce cuando las células inmunitarias llamadas eosinófilos se acumulan en el estómago, provocando inflamación crónica.
Los pacientes afectados por esta enfermedad pueden sufrir dolor abdominal, náuseas, vómitos, saciedad precoz, mala digestión, pérdida de peso y disminución de la calidad de vida.
Aunque la gastritis eosinofílica se considera una enfermedad rara, el número de pacientes diagnosticados aumentó en la última década, en parte debido a una mayor concienciación y a una mejoría en el diagnóstico.
A pesar de este creciente reconocimiento, los mecanismos biológicos responsables de la enfermedad siguen sin comprenderse del todo y las opciones de tratamiento son limitadas.
Uno de los mayores desafíos en el estudio de esta gastritis es «la falta de modelos experimentales que reproduzcan con precisión la enfermedad observada en los pacientes», explicó el profesor Ariel Munitz, quien lideró la investigación junto al estudiante Anish Dsilva.
«Sin dichos modelos —abundó Munitz—, era difícil comprender las causas de la enfermedad y, lo que es más importante, desarrollar mejores tratamientos».
Para superar ese obstáculo, los investigadores desarrollaron un nuevo modelo de ratón que reproduce fielmente las características clave observadas en los pacientes, incluyendo la acumulación de eosinófilos y mastocitos, la inflamación crónica, los cambios estructurales en la mucosa gástrica y la fibrosis tisular.
Este modelo, explicaron desde la universidad israeli, proporciona a investigadores de todo el mundo una plataforma importante para estudiar esta enfermedad poco comprendida y evaluar posibles terapias.
«El desarrollo de nuevos tratamientos comienza por comprender cómo funcionan las enfermedades», concluyó el investigador israelí. El articulo es mas largo y tecnico.
A quien le interese leerlo a mayor profundidad, dejo el enlace aca.

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