lunes, 10 de agosto de 2026

 

Sobre los judíos de Cuba
Acabo de terminar la obra Los judíos en Cuba, 1492-1902, cuyo autor es el historiador y profesor Jesús Jambrina, un libro cronológico que recorre la historia de esta comunidad durante más de cuatro siglos.
A través de esta obra se suceden los personajes más peculiares, variopintos y curiosos. Es una suerte de gran rompecabezas donde encajan como piezas conversos, inquisidores, piratas, comerciantes, sacerdotes, empresarios, nobles, bellacos, delatores y así un sinfín de categorías sociales, étnicas, religiosas, nacionales y profesionales.

En las páginas de esta obra, que es profusa en biografías, historias personales y capítulos muy desconocidos de nuestra propia historia, se entremezclan, además, en una suerte de gran triángulo, numerosos episodios relativos a Europa, las nuevas naciones latinoamericanas y el Caribe, donde acaban confluyendo muchos de los judios protagonistas del relato historiográfico que pretende contarnos Jambrina.
En un mundo donde reinaba la intolerancia religiosa, prevaleciendo durante años la persecución a los judíos desde tiempo pretéritos, -incluso antes del Edicto de Granada de 1492-, resulta especialmente protagónico el papel que tuvo la Inquisición en el ajusticiamiento de miles de sospechosos de realizar prácticas criptojudìas o abiertamente judías.
Este ambiente represivo e inquisidor, y nunca mejor dicho, surcaría la historia de España desde su fundación, en 1478, hasta su definitiva abolición el 15 de julio de 1834, teniendo nuestro país el dudoso honor de ser el último en poner fin a dicha institución.
Los archivos de la Inquisición en Cartagena de Indias, Lima y México están plagados de procesos, juicios e investigaciones que en muchos casos acababan llevando a la hoguera a los encausados, no sin antes seguramente haber sido torturados brutalmente. Marranos, conversos y judíos encabezan la lista de víctimas.

Mientras en el mundo se iban generando espacios para la libertad religiosa, como en los Estados Unidos de América, las colonias holandesas en el Caribe,(Aruba y Curazao, por ejemplo), incluso algunas ciudades europeas como Hamburgo, Londres y Amsterdam, y algunas de las nuevas naciones latinoamericanas, en España hasta bien entrada la modernidad, la ausencia de esa tolerancia religiosa fue la tónica predominante.
De todo ello, junto con noticias de los primeros sefarditas, y conversos que llegaron a las nuevas tierras colonizadas por los españoles y otros conquistadores europeos como los ingleses, los holandeses y los portugueses, nos da cumplido detalle esta obra del profesor Jambrina.
Ricardo Angoso
Aurora Israel

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