lunes, 14 de septiembre de 2026

Del WSJ

 

Los judíos necesitan una relación personal con Dios

La mera creencia en una "fuerza superior" es una forma empobrecida de sustento espiritual. 
Por Roberta Rosenthal Kwall
Septiembre 11, 2026

Se está acercando la época más santa del año judío. De acuerdo con la tradición judía, Dios abre las puertas del Cielo en Rosh Hasha­nah y las cierra cuando se pone el sol al final de Iom Kipur.

El período se conoce como los Diez Días del Arrepentimiento o los Días Días de Temor Reverencial. Se recitan rezos especiales, y las imágenes de la liturgia se enfocan en el arrepentimiento y en buscar perdón. La gente es saludada comúnmente deseando que sus nombres sean inscriptos en el Libro de la Vida—porque en Rosh Hasha­nah, Dios examina nuestras acciones pasadas y determina nuestra suerte individual para el año siguiente.

La fe en Dios es un tema complicado para muchos judíos estadounidenses (aparte del aproximadamente 10% que se identifica como ortodoxo). Eso es desafortunado por muchas razones, empezando con esta: los judíos estadounidenses se podrían beneficiar de una relación personal con Dios en nuestro entorno cada vez más inseguro.

El Rosh Hasha­nah anterior, mi rabino abordó el tema de la fe en una sala de aproximadamente 2,000 judíos. Admitiendo la ausencia de conversación acerca de la fe en el mundo no ortodoxo, él señaló que "la fe es realmente una relación, no una creencia." Yo escucho a menudo a amigos cristianos discutir su relación personal con Dios, pero este idioma es peligrosamente poco común en los círculos judíos. Incluso las discusiones entre los judíos más tradicionalmente observantes se enfocan a menudo en cambio en aplicaciones de la fe judía.

Los judíos ortodoxos estadounidenses mantienen una fe generalizada en una concepción personalizada de Dios. Un estudio del año 2023 por parte de Nishma Research reveló que el 77% de todos los judíos ortodoxos "creen completamente" que Dios está involucrado en nuestra vida cotidiana, y un 12% adicional "tiende a creer" lo mismo. En general, el 73% de todos los judíos ortodoxos, y el 58% de los judíos ortodoxos mod­ernos, afirman que ellos sienten la presencia de Dios en sus vidas.

Luego están los judíos estadounidenses religiosamente liberales. Ellos creen en una fuerza superior o fuerza espiritual, pero no adoptan típicamente una creencia más personalizada en que el Dios de la Biblia determina el curso de sus vidas y está activo en los asuntos humanos. Un estudio de referencia de Pew en el 2020 mostraba que la creencia en un Dios personalizado abarcaba desde un 12% a un 37% a través del espectro religiosamente liberal.

En Estados Unidos, las visiones religiosas tradicionales están fuertemente correlacionadas con la política conservadora. Jonathan Haidt escribió sobre esta conexión en “La Mente Justa: Por Qué la Gente Buena Está Dividida por la Política y la Religión.” El dis­cute una te­oría de la moralidad humana abrazando tres éticas que impulsan el comportamiento humano: autonomía, divin­idad y comunidad. En los países occidentales laicos, la autonomía está impulsando la ética moral, mientras que las otras dos éticas dominan en otros lados.

La investigación del Sr. Haidt también encuentra que incluso dentro de las sociedades con una ética de autonomía prevaleciente, la ética de la divinidad y comunidad son mucho más fuertes dentro de los espacios religiosos y conservadores.

Estas conclusiones sugieren por qué la mayoría de los judíos estadounidenses, quienes son liberales tanto religiosamente como políticamente, no piensan acerca de la fe en Dios de la misma manera que los judíos ortodoxos, quienes son en gran medida políticamente conservadores. La ética de autonomía que es tan reconfortante para los estadounidenses judíos no ortodoxos puede ser vista como diametralmente opuesta a las ideas del mandamiento y juicio divinos que está tan profundamente inserta en el Judaísmo tradicional. Sin embargo, entre un número creciente de judíos religiosamente liberales, parece haber un hambre de mayor espiritualidad y una apertura a desarrollar un sentido de la fe más fuerte. Un indicio de esta tendencia es la explosión del movimiento Jabad en las décadas recientes.

Asumiendo una postura sin prejuicios y abierta mientras se mantiene la observancia religiosa y la fe en Dios expresada de forma palpable, Jabad atrae a muchos judíos que gravitan hacia su aura de autenticidad. De acuerdo con el demógrafo Ira She­skin, el número de sinagogas religiosamente liberales en Estados Unidos ha caído durante los últimos 20 años, mientras el número de sinagogas de Jabad ha aumentado de 346 a 1,036.

Cualquiera que haya pasado tiempo con el clero de Jabad puede afirmar su sentido de fe en Dios. Este anhelo de mayor espiritualidad dentro de un entorno judío también ayuda a explicar el éxito en las últimas décadas de iniciativas no confesionales tales como Romemu en New York y The Kit­chen en San Fran­cisco—cada una con liderazgo carismático que enfatiza el aprendizaje, observancia y crecimiento espiritual judíos fuera de un marco ortodoxo.

Las barreras intelectuales a la fe tienden a desvanecerse en ciertos momentos cruciales en que la atracción emocional o espiritual se impone, y la tradición y comunidad asumen más importancia. En cerca de los tres años desde el ataque brutal contra Israel, los judíos estadounidenses han estado experimentando trauma y desesperación sin precedentes, con el antisemitismo escalando en todo el mundo y a través de nuestro propio país. Mientras damos la bienvenida al año judío 5787, este es un momento para que los judíos estadounidenses piensen más profundamente en su fe en, y su relación con, el Dios de Abra­ham, Isaac y Iaacob.

La Sra. Kwall es profesora de derecho y autora de "Polarizados: Por Qué Los Judíos Estadounidenses Están Divididos y Qué Hacer Respecto a Ello."

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