martes, 29 de septiembre de 2026

Del WSJ

 

Buques e instalaciones de la nación del Pacífico sostienen una flota de barcos que evaden sanciones en el Mar del Sur de China.


Por Jeb Bush y Mark D. Wallace
Septiembre 24, 2026
El conflicto con Irán se está desarrollando en el mar. Mientras el foco ha estado sobre el Estrecho de Ormuz, un frente marítimo de perfil más bajo a miles de millas de distancia afecta cuánto control retiene Irán.
El sitio es la Zona Económica Exclusiva Malaya del Mar del Sur de China, a 100 millas náuticas fuera de la costa del Estrecho de Singapur y Malasia en los Límites del Puerto Exterior Oriental. Aquí se sitúa una ciudad flotante de más de 200 buques cisterna, buques de carga y buques de carga a granel, casi todos los cuales están vinculados a Irán. Muchos de estos buques intercambian productos de energía en desafío a las sanciones estadounidenses y sirviendo como un salvavidas para el régimen.
Nuestra organización sin fines de lucro, United Against Nuclear Iran (Unidos Contra un Irán Nuclear), ha identificado algunos buques en esta armada fantasma a través de imágenes satelitales y datos de sistemas de identificación automáticos, los que el régimen de Irán apaga normalmente. Este mes, nuestro equipo de rastreo marino de buques hizo una visita subrepticia a la flota, viajando en una nave rústica normal para no atraer la atención. Sólo una vez que el equipo estuvo dentro de los Límites del Puerto Exterior Oriental y cerca de los buques iraníes reveló a las tripulaciones de los barcos que estaba allí para rastrear la evasión de las sanciones estadounidenses.
El rumor de la presencia de nuestro equipo se difundió rápidamente por medio de la radio a través de los Límites del Puerto Exterior Oriental, ya que los capitanes y tripulaciones ilícitos no están acostumbrados al escrutinio. Los buques y tripulaciones ocultan sus identidades y presencia. Mientras los buques individuales pueden tener banderas diferentes, marcas engañosas y nombres pintados por encima, ellos se comunican directamente entre sí y actúan en coordinación. Tanto los buques de bandera iraní como los de su flota fantasma emplean estas tácticas.
Mientras United Against Nuclear Iran saludaba a varios buques, nuestros miembros del equipo persa-parlantes empezaron a comunicarse con los capitanes iraníes, indicándoles que estaban en violación de las sanciones estadounidenses y financiando el terrorismo en casa y en el extranjero. Todos los capitanes y tripulaciones buscaron evitar ser capturados en imágenes de video y permanecieron ocultos o se movieron rápidamente hacia adentro de los puentes de los barcos. En un caso, filmamos por medio de un dron a un capitán iraní con su tripulación huyendo rápidamente dentro de la estructura del buque tras darse cuenta que nuestro equipo estaba capturando su imagen por medio de un dron.
La buena noticia es que muchos de los buques que observó nuestro equipo están vacíos. Esta es una prueba del éxito del bloqueo naval estadounidense. Pero los buques todavía están ahí, esperando a la próxima oportunidad de involucrarse en comercio ilícito.
La ciudad flotante de Irán puede ser el alma del régimen, pero los buques vinculados con Irán no pueden funcionar sin buques de apoyo locales malayos manteniéndolos operativos. La tripulación de United Against Nuclear Iran se aproximó e identificó docenas de pequeños barcos de abastecimiento de combustible, casi todos malayos, listos para abastecer a las naves iraníes. Estos buques estaban anclados y a veces maniobraron juntos  esperando que lleguen los buques nodrizas y sean reabastecidos alrededor del Complejo de Petróleo Integrado Pengerang del lado malayo del Estrecho de Singapur.
En otros casos, Malasia defiende agresivamente sus intereses en el mar, pero aplica un doble rasero a Irán. Un pescador vietnamita o una empresa occidental que buscan hacer minería en el lecho marino enfrentarían la ira de la marina malaya. Pero en lo que respecta a esta flota fantasma, es una historia diferente.
Aquí hay una gran oportunidad para la administración Trump mientras sigue la Operación Paria Económico. Aunque administraciones pasadas han ignorado en gran medida el rol de Malasia en ayudar a Irán, la administración Trump negoció un acuerdo de comercio con Malasia en el 2025 que incluyó aplicación rigurosa de sanciones. Pero los malayos dejaron de honrarlo luego del caso de la Corte Suprema de EE.UU. este año que anuló las tarifas de la administración Trump. Estados Unidos es el tercer socio comercial más grande de Malasia, sin embargo los malayos ahora están actuando como un salvavidas indispensable para un régimen que está atacando a Estados Unidos, a sus aliados y a sus socios.
Instamos al Departamento del Tesoro de Estados Unidos a que imponga sanciones inmediatas sobre el Complejo Petrolero Integrado Pengerang de Malasia y otras entidades malayas que sostienen al régimen iraní. Sin ese apoyo, la flota tendrá pocas opciones para sobrevivir frente al bloqueo. Estados Unidos debería también imponer sanciones sobre cualquier entidad y funcionarios del gobierno malayo que facilitan esta ciudad flotante, lo cual también presenta un riesgo para la seguridad y ambiental para las comunidades costeras de los estados del litoral y de los buques y navegantes legítimos que navegan en estas aguas.
Nuestra organización documentará cada uno y todos esos buques y el apoyo continuo malayo al régimen iraní, hasta que Irán se de cuenta que no puede ocultarse con impunidad en los rincones más oscuros del Mar del Sur de China.
El ministro del exterior malayo hablará en la Asamblea General el sábado. El debería escuchar un claro mensaje de Estados Unidos y sus aliados: Es hora que su país niegue a Irán un refugio seguro.
El Sr. Bush ejerció como gobernador de Florida (1999-2007), y es presidente de United Against Nuclear Iran. El Sr. Wallace ejerció como embajador de EE.UU. ante las Naciones Unidas para gestión y reforma (2006-09) y es Director de UANI.

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