lunes, 19 de octubre de 2026

 Del JPost:

Mamdani, París ya sabe donde termina 'globalicen la Intifada' - comentario

Un judío en Francia o New York debería poder tener cualquier opinión sobre Israel, o ninguna, sin que se lo ponga a prueba respecto a ello antes de entrar a una sinagoga.


A destroyed car near the Marianne statue at the Place de la Republique, with a yellow vest put on it, the day after clashes during a national day of demonstrations against the cost of living and rising fuel prices, in Paris, France, October 18, 2026.
 A destroyed car near the Marianne statue at the Place de la Republique, with a yellow vest put on it, the day after clashes during a national day of demonstrations against the cost of living and rising fuel prices, in Paris, France, October 18, 2026.(photo credit: REUTERS/Abdul Saboor TPX IMAGES OF THE DAY)
PorZVIKA KLEINOCTUBRE 18, 2026

Algunos de los manifestantes en París el sábado no permanecieron en el suelo. Treparon al Monumento a la República, a la estatua de bronce de Marianne en el centro de la Plaza de la República y se colocaron por encima de un gentío de decenas de miles.

El fotógrafo Jack Taylor, de Reuters, los captó allí. En su imagen, dos banderas ondean lado a lado sobre la plaza: la tricolor francesa y la bandera palestina.

La gente debajo había llegado para protestar por el costo de vida, los servicios públicos empeorados, y el estado de las escuelas francesas. Esos son problemas franceses, y serios. ¿Entonces qué estaba haciendo la bandera palestina ahí al lado de la tricolor?

Las manifestaciones del sábado se convirtieron en algo de la peor violencia que haya visto Francia en años. Los alborotadores incendiaron coches, saquearon tiendas, y atacaron a oficiales de policía. Para el domingo, cerca de 1,800 personas habían sido arrestadas a lo largo del país, de acuerdo con Reuters.

Más de medio millón de personas tomaron parte en las manifestaciones, la abrumadora mayoría de ellas pacíficamente, por problemas reales: Las aulas francesas tienen escasez de docentes, y las familias están luchando con los costos de vida.

Quiero ser cuidadoso con la respuesta. La bandera prueba menos de lo que algunos ya estaban afirmando. Muestra que los manifestantes trajeron la causa palestina a una manifestación por los problemas franceses. No nos dice si alguien llevándola tomó parte en el incendio o los ataques, y no sabemos eso todavía.

El domingo, el Movimiento Combate el Antisemitismo compartió un video que mostraba una sinagoga parisina vandalizada durante los disturbios. Inicia con lo que parece una pequeña sala de rezos. Los rollos de la Torá están todavía en pie en su arca de madera. A su alrededor, los muebles han sido desplazados y hay cosas tiradas por todo el piso.
A firework explodes near police officers as people take part in a demonstration as part of nationwide protests called by the ''Yellow Vests'' movement against the cost of living and rising fuel prices, in Nantes, France, October 17, 2026.A firework explodes near police officers as people take part in a demonstration as part of nationwide protests called by the ''Yellow Vests'' movement against the cost of living and rising fuel prices, in Nantes, France, October 17, 2026. (credit: REUTERS/Stephane Mahe TPX IMAGES OF THE DAY)

Se informó que la sinagoga estaba en el distrito 19º, un distrito al nordeste de París. Nadie ha confirmado independientemente lo que sucedió allí, cuando el video fue filmado, o si tuvo algo que ver con los disturbios del sábado. He observado muchos fragmentos atemorizantes ser tratados como hechos antes que alguien se molestara en preguntar qué sucedió, y no quiero sumar otro.

Pero, me molestó. El sábado, el Shabat, una sinagoga es un lugar bastante corriente. La gente reza, se queja que el sermón del rabino fue muy largo, y pregunta por los chicos de los otros. Nadie allí debería tener que preguntarse qué sucedió en una manifestación política anteriormente ese día.
Así es como viaja el conflicto. Cuando llega a París o New York, raramente encuentra un funcionario israelí al que gritarle. Encuentra judíos, y procede sobre ellos en dos etapas. Primero se los convierte en representantes de Israel. Luego se los hace responder por ella. Yo aprendí como funciona el primer paso en una calle parisina en el 2015.

Diez horas en París tras los ataques del 2015

En febrero del 2015, pasé 10 horas caminando a través de París y sus suburbios con una kipá y tzitzit, los flecos rituales que llevan los hombres judíos observantes. Fue algunas semanas después de los ataques terroristas en la revista satírica Charlie Hebdo y en el supermercado kosher Hypercacher, donde fueron asesinados cuatro judíos. Un fotógrafo me siguió con una cámara oculta. Un guardia de seguridad nos acompañaba y permaneció fuera de la vista.
Yo estaba cubriendo el mundo judío para el sitio web noticioso israelí NRG y el diario Makor Rishon en la época, y queríamos ver como se sentía la vida judía común en las calles de París.

Empezamos en el centro de París, donde lo peor que obtuve fue la mirada ocasional. Luego nos dirigimos hacia otros barrios y afuera a los suburbios, y el ánimo cambió. La gente me maldijo y me amenazó, y algunos me escupieron. Alguien gritó "Viva Palestina" mientras yo pasaba. En un barrio, nuestro guardia de seguridad, quien se había estado manteniendo fuera de la vista, decidió que se estaba poniendo peligroso, y nos marchamos.

Yo no había dicho una palabra sobre Israel ni llevé una bandera, y nadie preguntó qué pensaba sobre el gobierno israelí. Evidentemente mi kipá ya había respondido por mí. Ese es el primer paso: para la gente que me gritó, un judío caminando por una calle de París se había convertido en Israel.

Lo que me impacta todavía es cuán jóvenes eran algunos de ellos, adolescentes apenas más grandes que un niño, quienes parecían no conocer casi nada sobre los judíos excepto lo que habían oído en la calle.

El video se hizo viral. Millones de personas lo vieron, y por un tiempo yo era el tipo explicando en televisión por todo el mundo lo que se sentía caminar por París con una kipá.

Atacar una sinagoga para enviar un mensaje a Israel

Un sábado a la mañana en agosto del 2024, dos coches se incendiaron frente a la sinagoga Beth Yaacov en La Grande-Motte, un pueblo costero cerca de Montpellier en el sur de Francia. Uno de ellos tenía un tanque de propano dentro.

Los bomberos encontraron más incendios en dos de las entradas de la sinagoga. Cinco personas estaban dentro, incluido el rabino, y ninguna de ellas resultó herida. Un oficial de policía que caminaba hacia la escena resultó herido cuando explotó el tanque.

Los fiscales franceses luego dijeron que el sospechoso había admitido llevar a cabo el ataque para apoyar la causa palestina y provocar una reacción de las autoridades israelíes. El negó querer matar a todos, aunque admitió que quería atemorizar a la gente.

Yo todavía encuentro la lógica difícil de seguir. Un hombre enojado con Israel prende fuego a una sinagoga en el sur de Francia y esperaba que eso influenciara las decisiones tomadas en Jerusalén. La gente que rezaba allí no tenía decisión alguna sobre la política israelí y ninguna línea especial con la oicina del primer ministro. Ellos eran judíos, y en lo que a él concierne, eso fue suficiente. Fue el primer paso con el que me topé en la calle en el 2015, esta vez llevado a cabo con fuego.

Tras el ataque, Yonathan Arfi, presidente del CRIF, el organismo que representa a los judíos franceses, habló con mi colega Michael Starr. El dijo que los judíos franceses vivían con el conocimiento que algunas personas los veían como blancos de ataque legítimos en una batalla que estaba siendo librada a miles de kilómetros de distancia.

Los judíos franceses han vivido con esto desde la Segunda Intifada, que empezó en el año 2000, mucho antes del 7 de octubre del 2023. En esos años, los ataques contra escuelas, sinagogas e individuos judíos se volvieron comunes para la comunidad judía más grande de Europa.
Ilan Halimi fue secuestrado, torturado y asesinado en el año 2006 porque era judío. En el 2012 un terrorista asesinó al Rabino Jonathan Sandler, y sus dos hijos, y a Myriam Monsego de 8 años de edad en una escuela judía en Toulouse. En el año 2025, Francia registró 1,320 incidentes antisemitas, de acuerdo con el Ministerio del Interior. Eso fue menos del año anterior y todavía históricamente elevado. 

El segundo paso hace su daño más silenciosamente. Un estudio del CRIF publicado en julio revisó las experiencias de 30 escolares judíos entrevistados en el 2024. Muchos dijeron que se sentían presionados a responder por las políticas israelíes, a veces por parte de los compañeros de clases que apenas entendían el conflicto. Algunos ocultaban que eran judíos o evitaban hablar sobre Israel directamente.

Estos son adolescentes preocupados por las notas y sus amigos, y se les está pidiendo que defiendan decisiones tomadas por el gabinete israelí. No estoy seguro que la mayoría de los ministros pudieran explicar todas esas decisiones. Se espera que un niño judío en un aula de París lo haga.

Lo que le dijo una rabina al Alcalde de New York, Zohran Mamdani

Al inicio de su campaña, el alcalde de New York, Zohran Mamdani, resistió los llamados a condenar la consigna "globalicen la Intifada." Intifada, argumentó él, significa levantamiento, y algunos activistas usan la palabra para describir la resistencia a la opresión.

En septiembre del 2025, él dijo a Al Sharpton de MSNBC que sus opiniones habían cambiado. Una rabina, dijo él, le había dicho que la consigna le recordaba los bombardeos de autobuses en Haifa, y que ella temía que los extremistas pudieran aterrorizar a los judíos en New York.

Ella estaba describiendo exactamente como viaja la intifada. El dijo que ahora veía una brecha entre lo que algunas personas querían decir con la frase y su impacto en los neoyorquinos judíos, y que él desalentaría su utilización.

Le daré crédito por eso. Significa que él no puede decir que nadie se lo explicó. La rabina pudo haber añadido el Hotel Park en Netanya, donde un atacante suicida palestino ingresó caminando en un Seder de Pesaj en marzo del 2022 y asesinó a 30 personas. 

Para los israelíes que vivieron durante la Segunda Intifada, la palabra significa autobuses volados por los aires en Jerusalén y Haifa y restoranes convertidos en escenas del crimen. Entonces cuando alguien pide que eso sea globalizado, yo quisiera saber qué es exactamente lo que están planeando exportar. 

Tal vez los partidarios de Mamdani quieren significar manifestaciones, desobediencia civil, o solidaridad con los palestinos. Bien, eso es política. Pero nosotros escuchamos los bombardeos, y llamarlo un "levantamiento" no cambia lo que escuchamos.

El mes pasado, su administración anunció una estrategia para combatir el antisemitismo, incluidos us$6.4 millones en subsidios para prevención de los crímenes de odio y apoyo a las víctmas, junto con más dinero para seguridad en las sinagogas y otras casas de culto. Espero que ayude.

A principios de este mes, escribí que sus subsidios para seguridad y programas culturales dejarían intacta una parte central del problema: la hostilidad que los judíos enfrentan por su apego a Israel. Esa parte depende del propio Mamdani, y de si él dice a la gente de su propio lado cuando su lenguaje o comportamiento ha cruzado una línea.
Un miércoles a la noche en noviembre del 2025, dos semanas después que Mamdani ganó la elección, Nefesh B’Nefesh, el cual ayuda a los judíos a mudarse a Israel, estaba celebrando un evento en la Sinagoga Park East en el Upper East Side de Manhattan.

Afuera, la policía puso barricadas entre los manifestantes y un grupo de contra-manifestantes. Algunos de los manifestantes coreaban “globalicen la intifada” y “hagan que se asusten.” Adentro el evento continuaba.

Al día siguiente, su secretaria de prensa dijo que había desalentado el idioma y continuaría haciéndolo. La misma declaración dijo que los espacios sagrados "no deberían ser usados para promover actividades en violación del derecho internacional."

Cuando el sitio noticioso Jewish Insider presionó a su equipo acerca de lo que significaba eso, dijo que se estaba refiriendo a la promoción de actividad de asentamientos más allá de la Línea Verde, la línea de armisticio anterior a 1967, por parte de la organización.

Entonces los judíos dentro escucharon una turba cantando acerca de hacerlos asustar, y al día siguiente la oficina del alcalde electo sugirió que ellos habían utilizado mal su propia sinagoga promoviendo asentamientos.

Los manifestantes los habían convertido en representantes de Israel. La oficina del alcalde entrante entonces les pidió que respondieran por ello. ¿Qué parte de esa noche, exactamente, era su culpa?

Incluso la Union for Reform Judaism, cuyos líderes difícilmente sean difícilmente partidarios automáticos de cada gobierno israelí, condenó la intimidación y criticó su respuesta.

Cualquiera puede protestar por las políticas de Israel. Los judíos que van a una sinagoga deberían poder entrar allí sin ser amenazados, y un alcalde debería poder decirlo sin agregar un "pero." No es una oración difícil de escribir.

Un niño pequeño en París comprendió la presencia del antisemitismo 

El conflicto israelí-palestino es parte de la vida habitual en Francia ahora. Surge en las aulas y conversaciones en los barrios, y en las discusiones entre personas que nunca han estado en Israel.

Tengo gran cantidad de discrepancias con mi propio gobierno, como saben los lectores habituales de esta columna. Un judío en Francia o New York debería poder tener cualquier opinión sobre Israel, o ninguna, sin ser puesto a prueba antes de entrar a una sinagoga. 

Un momento de esas 10 horas en París está apegado en mi cabeza, mucho más que los insultos.

Un niño pequeño me vio caminando con mi kipá y le preguntó a su madre qué estaba haciendo allí. ¿No sabía yo que podía ser asesinado?

El parecía genuinamente preocupado por mí. El niño no sabía nada sobre la cámara oculta o el guardia de seguridad. Todo lo que vio fue un judío caminando por su barrio. Joven como era, ya entendía lo que podía significar ahí, y estaba temeroso de lo que me podría ocurrir.

El sería un hombre joven ahora, y me pregunto si recuerda esa tarde como lo hago yo.

En cuanto a los adolescentes que me escupieron, quisiera saber si alguno de ellos llegó a conocer a una persona judía, si aprendió algo sobre la historia judía, o si reflexionó sobre lo que se le había enseñado.

Once años después, hay violencia en las calles de Francia nuevamente, y los judíos franceses están mirando videos como el del distrito 19º.

Mamdani ha dicho que quiere que los neoyorquinos judíos se sientan seguros. Yo espero que hable en serio. El puede mostrarlo la próxima vez que alguien coree "globalicen la intifada" fuera de una sinagoga, condenándolo claramente, sin ninguna segunda oración sobre la gente que está adentro.

La gente puede apoyar a los palestinos sin recurrir a los peores años de la Segunda Intifada. Y los chicos en París y New York merecen conocer a los judíos en sus barrios antes que alguien les enseñe que todo judío es un representantes de Israel.

Todavía me pregunto lo que le dijo la madre del niño. Espero que fuera algo amable.

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