lunes, 3 de febrero de 2014

Michael Oren entiende mal el obstaculo para la paz

Michael Oren entiende mal el obstaculo para la paz Fuente: The Jerusalem Post- Traducido por marcela Lubczanski especialmente para el blog de OSA Filial Cordoba por EFRAIM KARSH Para ser un historiador consumado, Michael Oren parece tener una memoria extraordinariamente corta. En un articulo reciente en el sitio web de CNN, el ex embajador israeli ante los Estados Unidos argumento que en la ausencia de una solucion de dos estados, "Una solucion podria ser una retirada israeli unilateral de los centros de poblacion palestinos en Cisjordania." Esto, razono el, permitiria a Israel "terminar la ocupacion de los palestinos, preservar su seguridad y tal vez sentar nuevas bases para la paz." Pero esto es precisamente lo que hizo Israel unos 20 años atras. La declaracion de Principios (DOP, u Oslo I) firmada en el parque de la Casa Blanca en septiembre de 1993 por la OLP y el gobierno israeli proporcionaron un auto-gobierno palestino en toda Cisjordania y la Franja de Gaza por un periodo de transicion que no excediera cinco años durante los cuales Israel y los palestinos negociarian un acuerdo de paz permanente. Para mayo de 1994, Israel habia completado su retirada de la Franja de Gaza (aparte de una pequeña franja de territorio conteniendo una pequeña cantidad de asentamientos israelies que no "ocupaba" ni un solo palestino y fueron evacuadas por consiguiente en el 2005) y el area de Jerico de Cisjordania. El 1º de julio, el presidente de la OLP, Yasser Arafat, hizo su entrada triunfal en Gaza, y poco despues una Autoridad Palestina (AP) recientemente establecida bajo su jefatura asumio el control de este territorio. El 28 de septiembre de 1995, a pesar del fracaso abismal de la AP en poner freno a las actividades terroristas en los territorios bajo su control, las dos partes firmaron un acuerdo provisional, y para el fin del año las fuerzas israelies habian sido retiradas de las areas pobladas de Cisjordania con la excepcion de Hebron (donde el redespliegue fue completado a principios de 1997). El 20 de enero de 1996, fueron llevadas a cabo elecciones para el Consejo Palestino, y poco despues fueron disueltos tanto la administracion civil israeli como el gobierno militar. El alcance geografico de estas retiradas israelies fue relativamente limitado; la tierra entregada equivalia a un 30% del territorio general de Cisjordania. Pero su impacto sobre la poblacion palestina fue poco menos que revolucionario. De un solo golpe, Israel renuncio al control sobre practicamente todos los 1,4 millones de residentes de Cisjordania. Desde ese momento, cerca del 60% de ellos – en la zona de Jerico y las principales siete ciudades de Jenin, Nablus, Tulkarm, Qalqilya, Ramallah, Belen y Hebron – han vivido completamente bajo jurisdiccion palestina. Otro 40% vive en ciudades, pueblos, campamentos de refugiados y aldeas donde la AP ejerce autoridad civil, pero, en linea con los acuerdos de Oslo, Israel ha mantenido "responsabilidad predominante para la seguridad." Un 2% de la poblacion de Cisjordania – decenas de miles de palestinos – continua viviendo en areas donde Israel tiene control completo, pero aun alli la AP mantiene "jurisdiccion funcional." En resumen, desde el inicio de 1996, y ciertamente luego de la terminacion del redespliegue de Hebron en enero de 1997, 99% de la poblacion palestina en Cisjordania y la Franja de Gaza no ha vivido bajo ocupacion israeli. Como pueden dar fe los virulentos medios de comunicacion, sistema escolar e incitacion religiosa anti-Israel y anti-judios, durante estos años, ha sido practicamente inexistente cualquier presencia de una ocupacion extranjera. Que un ex titular del mas alto puesto diplomatico de Israel parezca estar alegremente ignorante de este hecho basico, casi dos decadas despues que ocurrio, es un triste testimonio del fracaso del aparato de politica exterior del pais en enfrentar la bien aceitada maquina de propaganda arabe y sus mayores y mas dañinas mentiras. Y desde la conquista israeli de Gaza y Cisjordania en la guerra de junio de 1967, la “ocupacion” se ha vuelto la carta de triunfo de la propaganda de los palestinos, permitiendoles no solo demonizar a Israel como un estado represivo de aparteid y justificar el terrorismo, sino tambien extraer ayuda sustancial de la comunidad internacional. Por supuesto que la presentacion del terrorismo como una respuesta natural a la llamada ocupacion no solo esta completamente infundada sino que es lo inverso de la verdad. En los 26 años de ocupacion israeli que precedieron a la firma de la Declaracion de Principios, fueron asesinados unos 450 israelies; en los dos años que llevaron a la formacion de la AP en julio de 1994, 224 personas perdieron sus vidas en ataques terroristas, una cuenta de muertos anual promedio siete veces mas elevada (112 a 17). Y esta cuenta de muertos subio vertiginosamente a alturas sin precedentes despues del lanzamiento de la guerra de terror palestina en septiembre del año 2000 (eufemizada como la "intifada de al-Aqsa”), poco despues de serles ofrecido un estado independiente en la Franja de Gaza entera y 92% de Cisjordania con Jerusalem oriental como su capital. Si la causa del terrorismo fue de hecho la ocupacion, por que el terrorismo fue escaso durante los años de ocupacion real, por que aumento drasticamente con la perspectiva del fin de la ocupacion, y por que aumento en guerra abierta al momento de las concesiones de mayor alcance de Israel alguna vez? Al contrario, uno podria argumentar con mayor posibilidad que la ausencia de ocupacion – o sea, la retirada de estrecha vigilancia israeli – es precisamente lo que facilito el lanzamiento de la guerra terrorista en primer lugar. Asi como fue la restauracion parcial de las medidas de seguridad en Cisjordania durante la Operacion Escudo Defensivo del año 2002 y su periodo posterior inmediato (aunque sin reanudar el control sobre las vidas diarias de la poblacion palestina alli) la que llevo a un fin a la guerra de terror palestina. No es la “ocupacion” la que es el obstaculo principal para una solucion de dos estados sino el rechazo palestino de 67 años de esta nocion como es expresada en la Resolucion de Particion de la ONU de 1947 estipulando el establecimiento de un estado judio y un estado arabe en la Palestina del mandato. Hasta que cambie esa disposicion, la idea de paz entre palestinos e israelies significara poco mas que la continuacion de la guerra a traves de otros medios. El autor es profesor de Estudios de Medio Oriente y Mediterraneos en el King's College de Londres y profesor de Estudios Politicos en la Universidad de Bar-Ilan. Sus libros incluyen "La Guerra de Arafat" y "Palestina Traicionada."

domingo, 2 de febrero de 2014

PAZ, GUERRA Y MESIANISMO

fUENTE: The Jerusalem Post- Traducido por Marcela Lubczanski especialmente para el blog de OSA Filial Cordoba por Gerald M. Steinberg 25/1/14 El secretario de estado americano John Kerry fue criticado hace poco por el Ministro de Defensa Moshe Ya’alon por encarar la pacificacion en una forma emocional y mesianica. Despues que al general le fue recordada la necesidad de apoyo americano por parte de Israel, el emitio una disculpa silenciosa, pero las preocupaciones que el planteo son centrales para el debate interno israeli, y su esencia debe ser encarada. La pacificacion es, casi por definicion, mesianica. La idea que en algunos meses, o incluso años, es posible revertir el flujo de la historia humana, con su violencia inserta entre tribus, naciones y religiones, y crear confianza y cooperacion, requiere fe profunda. Aun cuando reemplazar los horrores de la guerra con el compromiso y comprension mutua parece como una opcion completamente racional, en realidad, el exito en alcanzar y sostener acuerdos de paz es la excepcion, en vez de la norma. Los intentos por convencer a grupos en guerra de deponer sus armas, aceptar compromisos dolorosos y aceptar el riesgo de ser atrapados sin preparacion por un enemigo engañoso estan basados mas en creencia religiosa que en la realidad politica. Para los aspirantes a pacificadores como Kerry, la historia de los intentos recientes en otros conflictos debe ser aleccionadora. Las experiencias americanas en Corea, Vietnam, Irak y Afganistan no terminaron en paz, y lo mismo ocurre en regiones devastadas por la guerra tales como Sri Lanka y Colombia. Los israelies solo tienen que mirara algunas decenas de kilometros frente a sus fronteras a la brutalidad de Siria y Libano para ver las imagenes muy conocidas de guerra tribal y religiosa, y los resultados frecuentes de las campañas de paz mesianicas. Si, hay algunas importantes excepciones, y estas son dignas de estudio cuidadoso y propòrcionan alguna cauta esperanza. El tratado de paz firmado por el primer ministro Menachem Begin y el presidente Anwar Sadat en 1979, aunque no perfecto, ha sido implementado ampliamente durante mas de tres decadas – en agudo contraste con los 30 años previos de guerra y destruccion. Pero las circunstancias, incluida la capacidad de ambos lideres de asumir riesgos politicos, tanto como la geografia de la zona de amortiguacion del Sinai, fueron muy especificos para este caso. Fuera del Medio Oriente, tenemos los ejemplos de Irlanda del Norte, donde los protestantes unionistas y los catolicos nacionalistas llegaron al y han honrado mas o menos el acuerdo de paz de 1998. Pero aqui tambien, la paz limitada esta basada en intereses nacionales, y hay poco amor entre los dos grupos, como demuestran las encuestas de opinion publica y actual friccion. De igual manera, la muy promovida transicion post-aparteid en Sudafrica es tambien atribuible a una situacion completamente unica, especialmente al rol excepcional del fallecido Nelson Mandela. Los muchos intentos por duplicar estos ejemplos en otras partes, a menudo infundidos de una fuerte dosis de mesianismo y conversaciones de esperanza, confianza y reconciliacion, generalmente han fracasado. Los academicos tambien tienen poco que ofrecer, y muchos de los intentos personales de pacificacion de profesores de la psicologia social, educacion y otras disciplinas, emprendidos con entusiasmo, y mesianismo, han devengado sustancia minima. Los modelos basados en transferir tecnicas usadas para suavizar disputas dentro de familias o entre vecinos en un pequeño vecindario no tienen exito en una escala global – los conflictos entre naciones y mini-estados religiosos (tales como Hamas o Hezbollah) son de una naturaleza completamente diferente. Aun cuando algunos individuos en un conflicto politico violento comparten experiencias humanas en un ambiente lejos de las bombas y destruccion, no hay mecanismo confiable para convertir tales contactos personales dentro de los acuerdos politicos generales requeridos para una paz estable. Numerosos dialogos de paz, campamentos de verano y proyectos de educacion conjunta dirigidos a lideres futuros son manejados por mesianicos bien intencionados, pero sin impacto sostenido en las sociedades mas amplias. No obstante, cuando aspirantes a pacificadores tales como el presidente Jimmy Carter o John Kerry responden pidiendo confianza y destacando la locura de las guerras destructivas, es dificil decir no. Ellos ofrecen esperanza en vez de desesperacion; construccion en vez de destruccion; optimismo en lugar de pesimismo. Y si, como es afirmado a menudo, hay poco o ningun riesgo, y si no hay acuerdo sobre la paz, nada se pierde, sus esfuerzos y discurso noble deben ser saludados con entusiasmo, en vez de temor. Pero hay costos reales y peligros importantes asociados con un proceso de paz fallido basado fundamentalmente en la fe y la esperanza. Para los israelies y palestinos, los inmaduros acuerdos de Oslo, ideados por mesianicos de Noruega, fueron claramente contraproducentes. La campaña de terrorismo de Arafat que siguio a estos acuerdos reflejo la perdida de disuasion y capacidades de seguridad israelies como resultado directo del "proceso de paz" y la retirada militar. Israel luego ejercio gran esfuerzo para restaurar estas capacidades, tambien un un costo importante. Como consecuencia, cuando se asento el polvo, habian aumentado el nucleo del conflicto y los miedos mutuos que lo sostienen, y la mayoria de la gentes estaba comprensiblemente cauta de repetir otra ronda. Kerry y su equipo serian bien aconsejados de considerar cuidadosamente estos temas y evitar demasiada conversacion sobre esperanza, confianza y fe, especialmente dada la larga historia de guerra por la Tierra Santa. En cambio, un enfoque practico y racional, basado en los intereses mutuos en gestion del conflicto y seguridad, con pasos graduales y a tono para ambas partes, en vez de la propaganda de avances dramaticos, puede producir el exito. La imagen biblica de convertir espadas en arados es mesianica – los profetas Isaias y Micah estaban encarando circunstancias fuera del ambito de la historia y politica humanas normales. Como aspiraciones para la oracion e imaginacion, ellas proporcionan inspiracion. Pero esta tradicion profetica y otras formas de mesianismo no deben ser confundidas con la politica terrenal, basada en intereses concretos, y los elementos necesarios para la supervivencia en un mundo sin ley. Responder, Respon

Un gran diario inclinaria las noticias en contra de Israel?

La cartelera de CAMERA en Times Square, justo afuera de las oficinas del New York Times, plantea esta pregunta al diario y a sus lectores. Con la cobertura por parte del Times del conflicto entre arabes e israelies que sigue incluyendo errores facticos y promueve un sentido distorsionado de la region, continuamos nuestra campaña para aumentar la conciencia sobre la falta de confiabilidad del diario. Abajo hay una vista de la cartelera desde las oficinas del New York Times. Mas abajo en esta pagina, ustedes pueden encontrar una imagen de nuestra propaganda, colocada en importantes diarios de la Ciudad de New York, acerca de la historia del Times de restar importancia al discurso genocida y anti-judio en los medios de comunicacion palestinos, y otra sobre el diario pasando por alto el asesinato de Malki Roth, una niña de 15 años de edad asesinada por un atacante suicida palestino, en un articulo de la revista idealizando actos de violencia contra civiles israelies. Estos ejemplos son parte de un patron de sesgo. El estudio de seis meses por parte de CAMERA de la cobertura del New York Times del conflicto entre los palestinos e Israel encontro que el diario trata constantemente a Israel con una norma mas dura, omite contexto y muestra una clara preferencia por la narrativa palestina. Nuestra cartelera destaca el habito del diario de distorsionar los hechos, omitir informacion clave y desvirtuar titulares, para alentar al diario de referencia a que se comprometa con su propia promesa de periodismo etico. The New York Times distorsiona constantemente la verdad sobre Israel — en las paginas de noticias y en las paginas editoriales pages, en el cuerpo del articulo o en el titular. Abajo hay un muestreo de las distorsiones proporcionadas por la publicacion. DISTORSIONANDO HECHOS En las Paginas Noticiosas AFIRMACION: Un periodista de noticias escribe: "Con el proceso de paz en un actual punto muerto y la barrera de separacion y red de puestos de control de Israel siendo hace mucho un elemento fijo del paisaje, los contactos entre los dos pueblos han menguado. Menos palestinos trabajan dentro de Israel. "(Jodi Rudoren, "Una Gira Pone a una Ciudad al Alcance y a la Distancia de un Brazo,"Marzo 26, 2013) HECHO: Segun estadisticas recientes, los contactos entre palestinos e israelies, sea a traves de trabajo o cuidados de salud, no han disminuido sino que han aumentado en forma sostenida. "Mas de 930000 palestios pasaron por pasos hacia Israel en el 2012, representando una tendencia continua en los ultimos años... decenas de miles de movimientos fueron registrados en pasos para el proposito de visitas familiares y viajar en Israel, recibiendo cuidados medicos en hospitales israelies, comercio y empleo para trabajadores y comerciantes palestinos en Israel" (Administracion Civil de Israel, "930000 palestinos Pasan a Israel," Marzo 11, 2013). La cantidad de palestinos a los que se les concedio permisos para trabajar en Israel a estado aumentando en forma sostenida y esta en su apogeo desde el inicio de una violenta intifada palestina en el año 2000. Los numeros de palestinos que reciben cuidados de salud dentro de Israel han estado aumentando continuamente tambien. El New York Times fue informado de su error. Eligio no corregir. AFIRMACION: Un articulo en primera plana incluye el siguiente subtitulo prominente: "El empuje de Kerry a Tel Aviv Plantea Cuestiones sobre Prioridades" ("Caos de Medio Oriente Crece mientras Estados Unidos se Enfoca en Israel,"Julio 2, 2013) con la clara implicacion que la ciudad capital y asiento de gobierno de Israel estan en Tel Aviv. HECHO: La capital de Israel es Jerusalem y alli es donde tuvieron lugar la diplomacia y reuniones de Kerry, no en Tel Aviv. En Las Paginas De Opinion En Editoriales AFIRMACION: "..Israel continuaria planificando nuevo desarrollo en el area E1 — un proyecto al nordeste de Jerusalem que dividiria Cisjordania y evitaria la creacion de un estado palestino contiguo viable. " ("El Sueño de Paz Meso-oriental en Desaparicion," Editorial, Dic. 21, 2012) HECHO: Es geograficamente imposible que el desarrollo de la pequeña area E1 “divida Cisjordania” o evite un estado palestino contiguo. Una mirada al mapa de abajo muestra la falacia de las afirmaciones del editorial. Como puede ser visto, las partes norte y sur de Cisjordania estan conectadas por tierra al este de Ma'aleh Adumim (marcada en el mapa con una linea verde mostrando el paso) que esta en su punto mas estrecho unos 15 kilometros de ancho. Esto no es mas estrecho que la tierra conectando el norte y sur de Israel junto a la costa en sus fronteras anteriores a 1967 (mostrada a la izquierda por la linea roja). O sea, no es mas adecuado sugerir que el desarrollo del corredor E1 (la pequeña area azul indicada por la flecha negra) "dividiria Cisjordania" que lo que seria decir que Israel esta "dividida." Aun cuando esto fue llevado a la atencion de los editores, ellos eligieron no publicar una correccion. En Columnas Escritas por el Personal AFIRMACION 1: "Eric Burdon fue apenas el ultimo de una creciente cantidad de artistas e intelectuales que han comenzado a boicotear a Israel por la cuestion de la ocupacion." AFIRMACION 2: "Uno no debe olvidar nunca cuan locos son algunos de los colonos judios de Israel. Ellos asesinaron al Primer Ministro Yitzhak Rabin cuando el trato de ceder parte de Cisjordania por paz." (Thomas L. Friedman, "Atreverse a Fracasar," Ago. 7, 2013) HECHO 1: Eric Burdon actuo en concierto ante un abarrotado Anfiteatro Zappa Shuni en Binyamina el 1º de agosto del 2013 — una semana antes que fuera publicada la columna de Friedman. El dejo en claro que nunca se unio a boicot alguno de Israel, y que una cancelacion temporaria no era en protesta de las politicas israelies, sino mas bien resultado de amenazas recibidas por su publicista. (Fotografiado a la derecha, Eric Burdon con un fanatico entusiasta en su concierto de agosto en Israel.) HECHO 2: El asesino de Rabin, Yigal Amir, no fue un colono. El vivia en la ciudad israeli de Herzlia, dentro de las fronteras anteriores a 1967 de Israel. En Articulos de Opinion de Invitados AFIRMACION 1: "En el año 2000, el [Ariel Sharon] entro a la mezquita Al Aqsa en Jerusalem, un lugar santo musulman, lo cual provoco la segunda intifada." AFIRMACION 2: "Cuando decidio retirarse de Gaza, el Sr. Sharon pudo retener absoluto control israeli sobre las fronteras terrestre, aerea y maritima de la Franja de Gaza . . ." (Ali Jarbawi, "El Hombre Que Hizo Imposible la Paz," Ene. 22, 2014, Edicion Internacional) HECHO 1: El Sr. Sharon nunca entro a la mezquita Al Aqsa; el simplemente visito el Monte del Templo, el lugar mas sagrado del Judaismo, y la plaza sobre la cual esta la mezquita. Ademas, numerosos funcionarios palestinos han reconocido que la segunda intifada vue planificada por adelantado por el presidente palestino Yasir Arafat y cualquier accion por parte del Sr. Sharon fue usada como pretexto. HECHO 2: Israel no retiene control absoluto sobre las fronteras terrestres de Gaza. Egipto controla su frontera con Gaza junto a Rafah; Israel no tiene control alli. El New York Times corrigio el primer error el 28 de enero del 2014, pero no el segundo error. DISTORSIONANDO LA HISTORIA SOBRE LAS NEGOCIACIONES DE PAZ Cuando el Secretario de Estado John Kerry dio una conferencia de prensa al comienzo de las negociaciones de paz entre israelies y palestinos mediadas por Estados Unidos el 30 de julio, el coloco enfasis en lograr un fin al conflicto prolongado y un fin a los reclamos de larga data – ambos objetivos israelies a los cuales los palestinos han sido resistentes en el pasado. Seis veces, Kerry se refirio al objetivo crucial de lograr un "fin al conflicto." Solo tres veces el se refirio a crear un estado palestino. El New York Times, sin embargo, reformo completamente la historia en una mas alineada con los objetivos palestinos. La historia revirtio el enfasis en uno de crear un estado palestino. Solo una vez, al pasar, hay referencia a terminar el conflicto. Para mas sobre esto, lean NYT Distorsiona Mensaje de Kerry. Israel es descripta como cosa de rutina por los periodistas de noticias y escritores de titulares como un obstaculo para la paz. Sea discutiendo las demandas palestinas o las demandas israelies, el rechazo palestino a las posiciones israelies o el rechazo israeli a las posiciones palestinas, el diario presenta continuamente a la misma parte– Israel– como el punto de friccion en las conversaciones de paz. Para mas sobre esto, lean La Guia del NYT para las Negociaciones de Paz. OMITIENDO INFORMACION CLAVE Los ejemplos mas extremos de incitacion anti-Israel y anti-judia muy a menudo han sido omitidos del relato del conflicto por parte del New York Times. Por ejemplo, cuando un orador dijo en la television palestina que es un "acto de fe cosechar las calaveras de los judios", este discurso genocida, el cual claramente es un obstaculo para la paz y la reconciliacion, no fue informado por el diario. Otra informacion inconveniente es enterrada. Despues que matones israelies adolescentes golpean seriamente a un muchacho arabe, la historia llego a primera plana del diario no una vez, sino dos, y los periodistas plantearon preguntas sobre la moralidad de la sociedad israeli como un todo. Pero cuando adolescentes palestinos perpetraron un asesinato escalofriante de 5 miembros de la familia Fogel, incluido un bebe de 3 meses, la historia no llego a la tapa del diario ni una vez, y los periodistas no preguntaron sobre la moral de la sociedad palestina. TITULARES Y FOTOS SESGADOS Junto a la historia noticiosa sobre un soldado israeli de 19 años asesinado en su sueño, el New York Times opto por redirigir el foco al sufrimiento palestino mostrando una foto de la madre del asesino palestino. Aunque el editor publico del diario mas tarde admitio que la foto fue la eleccion "equivocada", otros editores decidieron continuar destacando la problematica foto en lo alto de la historia. El estudio de seis meses a la informacion del New York Times por parte de CAMERA encontro que la cobertura de la violencia por parte del diario estuvo marcada por una doble norma que destaco los ataques israelies y quito enfasis a los palestinos. Doce titulares mencionaron en forma explicita las victimas palestinas; ninguno se refirio en forma explicita a muertes israelies, aun cuando fueron asesinados 14 israelies durante el periodo del estudio. Un informe del año 2013 sobre el asesinato palestino de un civil israeli y la consiguiente muerte de un terrorista palestino por parte de los israelies fue asignado al titular desequilibrado, "Ataque aereo israeli mata a palestino en Gaza." El titular fue mas tarde cambiado bajo presion. Pero la foto mostrada ilustrando la historia fue, y todavia es, una imagen penosa de la madre del terrorista palestino en luto. Tales errores, omisiones y distorsiones, grandes y pequeños, describen el manejo sesgado del conflicto arabe-israeli por parte del New York Times. Un gran diario inclinaria las noticias en contra de Israel? No. Pero The New York Times lo hace. -------------------------------------------------------------------------------- Por que esta callado The New York Times Cuando Hamas habla de Cosechar las Calaveras de los Judios? EMPRENDAN ACCION Contacten al New York Times en el 212.556.1234 o publisher@nytimes.com y digan al editor Arthur Sulzberger Jr. que informe la verdad plena. Difundanlo. Digan a amigos, familia y funcionarios electos: Si ellos quieren los hechos sobre Israel y sus vecinos, no cuenten con The New York Times. Apoyen la campaña de CAMERA para terminar el sesgo en The New York Times cliqueando el boton de CONTRIBUIR debajo. En la pagina de donacion, tipeen "NYTimes" en el campo de Instrucciones de Donacion. • La television de Hamas dice a los palestinos que es un "acto de fe cosechar las calaveras de los judios", y el Times esta en silencio. • Un funcionario de Hamas declara publicamente que es el deber de todo musulman librar la Jihad "para aniquilar" a los judios de Israel, y el Times esta en silencio. • La television de Hamas reproduce el apuñalamiento y tiroteo mortales de judios, jactandose de miles de ataques letales y prometiendo "esto nunca se detendra", y el Times esta callado. • The New York Times, el auto-proclamado "diario del registro", ignora habitualmente el discurso genocida anti-judio. • Tal incitacion violenta sea expresada por funcionarios palestinos o en los medios de comunicacion palestinos es digna de ser noticia y un obstaculo de principio para la paz. -------------------------------------------------------------------------------- Por que el New York Times Blanquea al Asesino de Esta Niña? El sufrimiento de Malki Roth y la agonia de su familia no son siquiera una nota al pie en una reciente historia de tapa de la Revista del New York Times, la cual idealiza lo que el autor describe como "resistencia" contra Israel desde el pueblo cisjordano de Nabi Saleh. En agosto del 2001, una de los "activistas de la resistencia" del pueblo ayudo a planificar y ejecutar un ataque de bombardeo contra una pizzeria Sbarro en Jerusalem. El ataque termino con la vida de Malki de 15 años de edad y otras 14 personas, hiriendo a 130. ACTUEN Contacten a The New York Times al 212.556.1234 o publisher@nytimes.com y digan al editor Arthur Sulzberger Jr. que informe la verdad plena. Difundanlo. Digan a amigos, familia y funcionarios electos: Si ellos quieren los hechos sobre Israel y sus vecinos, no cuenten con The New York Times. Apoyen la campaña de CAMERA para terminar el sesgo en The New York Times cliqueando el boton CONTRIBUIR debajo. Para saber mas sobre Malki, visiten kerenmalki.org, la fundacion creada en su memoria. En la pagina de donaciones, tipeen "NYTimes" en el campo Instrucciones de Donacion. El acto brutal es pasado por algo en apenas unas pocas palabras, las victimas son dejadas sin nombre y sin cara. El terrorismo — aunque el autor evita esa palabra, prefiriendo eufemismos mas gentiles durante el articulo — es presentado como legitimo, aun cuando no particularmente eficaz. El mismo articulo tambien glorifica el lanzamiento de piedras, pero oculta de los lectores el hecho que este tipo de "resistencia", tambien, ha matado a inocentes. La madre de Malki protesto en una carta a The Times. Ella señalo que Ahlam Tamimi, la residente de Nabi Saleh que fue una figura clave en el ataque y ayudo a seleccionar el objetivo, fue presentada en The New York Times como no haciendo nada mas que "acompañar" al atacante suicida. "Para una madre enterrar a su hijo cariñoso y gentil es tortura", concluyo ella. "Observar al asesino caminar triunfalmente libre y gozar de la vida echa sal en esa herida cada dia. Pero ver al NY Times pasar por alto esta parodia de justicia con una historia de tapa que muestra a los muchos admiradores de esta mujer en Nabi Saleh – eso es periodismo del tipo mas amoral. Ustedes deben estar avergonzados de ello." Al Times no le parecio apropiado imprimir la carta. Algunos meses mas tarde, el diario lo hizo nuevamente. Otra historia de tapa idealizo a los lanzadores de piedras palestinos. Fue otra historia que ignoro las victimas civiles israelies que fueron mutiladas y asesinadas como consecuencia de tal violencia. Esta cobertura sesgada es parte de un patron. El estudio de seis meses de la cobertura del New York Times por parte de CAMERA encontro al diario menoscabando constantemente las opiniones israelies y amplificando, incluso promoviendo, las perspectivas israelies. Mes tras mes, el diario oculto los ataques palestinos y las muertes israelies, desviando la atencion de los lectores en su lugar a las victimas palestinas y actos de vandalismo no letal por parte de israelies. A la luz de tales infracciones repetidas a la etica periodistica, CAMERA esta lanzando una campaña para recordar a The New York Times que sus lectores esperan mas — y merecen mas. En esta pagina ustedes pueden encontrar informacion de contacto para el diario, informacion sobre como ayudar a nuestra campaña, imagenes de nuestras propagandas, las caules han aparecido en el New York Post, The Wall Street Journal, El Metro y AM New York, e informacion detallada sobre la cobertura del Times que ustedes pueden obtener siguiendo los hipervinculos a traves de la pagina. Why is the Times silent? Click on the image above to learn about CAMERA's six-month study of New York Times coverage. Click on the image above to see CAMERA's advertisement, which ran in various newspapers in December 2013. Click on the image above to see CAMERA's advertisement, which ran in various newspapers on Aug. 8 and Aug. 9, 2013. A brief video documenting examples of egregious anti-Israel editorializing in The New York Times news pages.

l éxito de un país que no tiene ‘nada’

Israel siempre sorprende Visto desde fuera, Israel es quizás el país más sorprendente del mundo. Nunca he estado allí, pero casi todo lo que leo sobre su historia, sus instituciones y su gente me asombra. Nada tiene sentido. Es maravillosamente ilógico. Y, para un economista, apasionante. Mucha gente recuerda a menudo que Israel es la única democracia de Oriente Medio. Y es cierto. Pero a mí siempre me ha admirado más que también sea el único país próspero de la zona. Es que no hay cómo explicarlo: ocho millones de personas, metidas en una franja de terreno más pequeña que la Comunidad Valenciana. Tipos que en su gran mayoría salieron escapando de sus países de origen con apenas un puñado de posesiones. Familias que edificaron su hogar sobre el desierto más inhóspito. Rodeados de enemigos que querían acabar con ellos y que les obligaban a un esfuerzo económico para protegerse y a una dedicación de su tiempo que desde la confortable Europa Occidental no nos podemos imaginar. Pues bien, esta gente ya tiene un PIB per cápita superior al de España. Y no sólo eso. Son el tercer país con más compañías en el Nasdaq, sólo por detrás de EEUU y China. Poseen una de las agriculturas más modernas y competitivas del mundo. Incluso han conseguido un sólido sector servicios que es capaz de atraer talento e inversiones. Siempre he pensado que es exactamente el ejemplo contrario a la llamada maldición del petróleo, esa tendencia de los países ricos en recursos naturales a dilapidar los bienes a su alcance. Aparentemente, Israel no tiene nada: ni petróleo, ni oro ni minerales… Es que, por no haber, hasta escasea el bien más básico, el agua. ¿Cómo lo hacen? A responder esa pregunta, entre otras cosas, se dedican Dan Senor y Saul Singer en uno de los libros de economía más entretenidos que recuerdo. Y digo economía pero podría decir política, sociedad o historia. El título, Start-Up Nation, nos puede llevar a pensar que se trata de una mera descripción del sector tecnológico israelí, quizás el segmento más sorprendente y exitoso de su economía. Pero este volumen es mucho más. Es un retrato de una sociedad que sólo aparentemente no tiene nada. Porque en realidad posee unas cuantas cosas: orgullo, imaginación, ganas de salir adelante, atrevimiento, inteligencia, capital humano… En resumen, todo el potencial de sus ciudadanos. Vamos, ese tipo de bienes a los que normalmente nadie presta atención porque no se pueden tocar. Por eso, leer este libro es como introducirse en una fantástica historia. Fantástica en sus dos acepciones: magnífica y difícil de creer. Porque casi hay que frotarse los ojos mientras te cuentan cómo una fábrica cumplía con sus compromisos con sus clientes en el extranjero en plena ofensiva terrorista, con cohetes cayendo a su alrededor. Y lo hacía gracias al empuje de sus trabajadores, que sólo abandonaban sus puestos para acudir al frente. Para alguien crecido en una sociedad como la española, resulta igualmente difícil de imaginar cómo es ese ejército, en el que se mezclan sin ningún reparo directivos de multinacionales y los más modestos obreros. Una organización militar que es también una de las claves de la prosperidad del país, pues promueve contactos entre gente que nunca se habría conocido de otra manera. Y que permite que un chaval de 22 años de Tel Aviv se haya enfrentado a decisiones más comprometidas y delicadas (verdaderamente, de vida o muerte) que cualquiera de sus pares en Nueva York o Londres. Todo esto, por no hablar del papel de sus inmigrantes. Esos desheredados que han ido llegando a sus costas en las últimas siete décadas simplemente en busca de un hogar. Sin nada. Con mucha esperanza y poco dinero. Todo esto lo cuentan Senor y Singer. Y uno llega a la conclusión de que todas esas preguntas que se hacía al comenzar la lectura del libro empiezan a cobrar sentido. En España, cuando hablamos de empresarios (o emprendedores, esa palabra tan de moda), lo que se pide es atrevimiento, imaginación, atracción por el riesgo o capacidad para salirse de las soluciones convencionales. Háblele de eso a un tipo que ha guardado un puesto fronterizo ante Hezbolá. O a un hijo de un superviviente del Holocausto, que llegó solo en el año 48 a una tierra desconocida. O al habitante de una granja que se ha inventado (casi literalmente) el agua con que regar su huerto. ¿Montar una empresa? ¡Venga ya! Eso es lo más fácil, seguro y cómodo que han hecho en sus vidas. Israel tiene dos cosas para haberse convertido en una Start-Up Nation, una mentalidad orientada a la consecución de objetivos y la aceptación cultural de la necesidad de asumir nuevos retos. Dan Senor y Paul Singer, Start-Up Nation, Toy Story, Madrid, 2012, 330 páginas. Prólogo de Simón Peres. http://elmed.io/el-exito-de-un-pais-que-no-tiene-nada/

Hamás y Hezbolá y la ‘guerra de las estaciones’ en el mundo árabe

fUENTE: El Med.io Por Mario Noya 30/1/14 Qué necesarios son estudios como éste, sobre organizaciones tremendamente influyentes pero muy poco conocidas, lo cual no deja de resultar asombroso en la era de la información ubicua. Por desgracia, El conocimiento inútil sigue siendo imprescindible, después de tantos años. Joshua L. Gleis y Benedetta Berti firman este trabajo extraordinario que ojalá alguien se tome la molestia de traducir al español, para que en la hispanoesfera se hable con mucho más conocimiento de causa sobre dos de las organizaciones terroristas más poderosas del mundo, el Movimiento de Resistencia Islámico palestino, más conocido por su acrónimo (Hamás), y el libanés Partido de Dios, vulgo Hezbolá. No sólo sobre ellas: también sobre el eje del Eje de la Resistencia, la República Islámica de Irán. Hamás y Hezbolá han fungido de parteaguas en las sociedades que los generaron. Así, en Palestina el Movimiento de Resistencia Islámico ha venido representando una formidable alternativa a la antaño todopoderosa OLP, durante tanto tiempo paradigma del anticolonialismo laico y de izquierdas para buena parte del mundo occidental. La fuerza con que irrumpió Hamás en el panorama palestino fue tal, que hoy en día Al Fatah alberga en su seno un grupo terrorista con el muy poco laico nombre de Brigadas de los Mártires de Al Aqsa. Es sólo un ejemplo. Otro: en las únicas elecciones en las que ha participado, las de 2006, la formación islamista obtuvo un resultado espectacular: fue la candidatura más votada en 12 de los 16 distritos palestinos y conquistó más de la mitad de los escaños en liza (pero su porcentaje de voto fue inferior al 50%: el 44,45%, concretamente). Uno más, aún más decisivo: en 2007 libró con éxito una guerra en Gaza contra Al Fatah y la propia Autoridad Nacional Palestina, y desde entonces detenta el poder en la Franja, donde ha erigido un Gobierno que no rinde cuentas ante el de Ramala. En cuanto a Hezbolá, baste decir que es dueño y señor de vastas zonas del Líbano (incluida parte de la capital), donde ha creado un auténtico para-Estado, y que, pese a su filiación chií, es un referente para innumerables musulmanes por sus enfrentamientos a cara de perro con Estados Unidos e Israel. (¿Es o era? La guerra de Siria, en la que se ha implicado de hoz y coz en defensa del régimen de Bashar al Asad, está hundiendo su prestigio entre los suníes, abrumadoramente mayoritarios en el mundo islámico –en torno al 80% del total–). ¿Qué tienen en común Hamás y Hezbolá? Para empezar, el odio a Israel. Es lo que les mueve y lo que les hizo nacer, durante la primera Intifada y la guerra del Líbano, respectivamente. Ambas organizaciones se han juramentado para destruir el Estado judío, al que por supuesto no reconocen sino que menosprecian con epítetos pretendidamente denigratorios como el de “entidad sionista”. Por eso se oponen radicalmente al denominado proceso de paz. También comparten el islamismo, el populismo, el antiamericanismo/antioccidentalismo y la sintonía con Irán. Y, por supuesto, el culto a la violencia terrorista, pese a los estragos que causa entre sus militantes y partidarios. O precisamente por ello (de nuevo el odio como clave explicativa). Pero también difieren en aspectos sustanciales. Por lo pronto, una (Hamás) es suní y la otra chií, división sectaria que ha marcado a sangre y fuego la historia del islam y que ha vuelto a cobrar especial virulencia desde el advenimiento del jomeinismo (1979) y de la Primavera Árabe (2011-…). Por otro lado está el hecho paradójico de que algunas de sus diferencias más significativas anidan en sus puntos en común, fundamentales. Así, el islamismo de Hamás es muy distinto del de Hezbolá, por la crucial razón sectaria que acabamos de mencionar. En cuanto a Israel, la lógica de los hechos ha forzado a Hamás a adoptar posiciones menos intransigentes que las que mantiene Hezbolá, al fin y al cabo un actor ajeno al conflicto que no tiene que pelearle los adeptos a una entidad de la entidad de la OLP ni gobernar sobre media Palestina (Gaza) con la espalda descubierta: en la retaguardia de la Franja está Egipto –además, ahora con un Ejército abiertamente antiislamista y hostil a Hamás–, no Siria e Irán. Irán, por cierto, es lo que explica que Hezbolá sea mucho más fuerte y poderosa que Hamás en todos los ámbitos, especialmente en el económico y en el militar. Y es que, si bien Hamás simpatiza con Irán, Hezbolá es Irán, su extensión en el Líbano, con todo lo que eso implica. Para empezar, una estructura mucho más jerarquizada, cohesionada y compleja, lo que hace que el Partido de Dios sea un para-Estado más sólido que el Movimiento de Resistencia Islámico, más horizontal, más inestable, menos previsible, por todo eso más débil… y posibilista. *** El futuro ya está aquí, también o sobre todo en la región más volátil del planeta. ¿Qué les deparará, al Partido de Dios y al Movimiento de Resistencia Islámico que tanto debieran preocuparnos? Habrá que estar muy pendientes de las condiciones atmosféricas, si la guerra de las estaciones en el mundo árabe (¡y en Persia!) la gana la primavera o el invierno: la primera, con su floración contestataria, les da alergia; la segunda, implacable y cruda, les revitaliza. Joshua L. Gleis y Benedetta Berti, Hezbollah and Hamas. A Comparative Study, The Johns Hopkins University Press, Baltimore (EEUU), 2012.

Hamás y Hezbolá y la ‘guerra de las estaciones’ en el mundo árabe

Hamás y Hezbolá y la ‘guerra de las estaciones’ en el mundo árabe fUENTE: El Med.io Por Mario Noya 30/1/14 Qué necesarios son estudios como éste, sobre organizaciones tremendamente influyentes pero muy poco conocidas, lo cual no deja de resultar asombroso en la era de la información ubicua. Por desgracia, El conocimiento inútil sigue siendo imprescindible, después de tantos años. Joshua L. Gleis y Benedetta Berti firman este trabajo extraordinario que ojalá alguien se tome la molestia de traducir al español, para que en la hispanoesfera se hable con mucho más conocimiento de causa sobre dos de las organizaciones terroristas más poderosas del mundo, el Movimiento de Resistencia Islámico palestino, más conocido por su acrónimo (Hamás), y el libanés Partido de Dios, vulgo Hezbolá. No sólo sobre ellas: también sobre el eje del Eje de la Resistencia, la República Islámica de Irán. Hamás y Hezbolá han fungido de parteaguas en las sociedades que los generaron. Así, en Palestina el Movimiento de Resistencia Islámico ha venido representando una formidable alternativa a la antaño todopoderosa OLP, durante tanto tiempo paradigma del anticolonialismo laico y de izquierdas para buena parte del mundo occidental. La fuerza con que irrumpió Hamás en el panorama palestino fue tal, que hoy en día Al Fatah alberga en su seno un grupo terrorista con el muy poco laico nombre de Brigadas de los Mártires de Al Aqsa. Es sólo un ejemplo. Otro: en las únicas elecciones en las que ha participado, las de 2006, la formación islamista obtuvo un resultado espectacular: fue la candidatura más votada en 12 de los 16 distritos palestinos y conquistó más de la mitad de los escaños en liza (pero su porcentaje de voto fue inferior al 50%: el 44,45%, concretamente). Uno más, aún más decisivo: en 2007 libró con éxito una guerra en Gaza contra Al Fatah y la propia Autoridad Nacional Palestina, y desde entonces detenta el poder en la Franja, donde ha erigido un Gobierno que no rinde cuentas ante el de Ramala. En cuanto a Hezbolá, baste decir que es dueño y señor de vastas zonas del Líbano (incluida parte de la capital), donde ha creado un auténtico para-Estado, y que, pese a su filiación chií, es un referente para innumerables musulmanes por sus enfrentamientos a cara de perro con Estados Unidos e Israel. (¿Es o era? La guerra de Siria, en la que se ha implicado de hoz y coz en defensa del régimen de Bashar al Asad, está hundiendo su prestigio entre los suníes, abrumadoramente mayoritarios en el mundo islámico –en torno al 80% del total–). ¿Qué tienen en común Hamás y Hezbolá? Para empezar, el odio a Israel. Es lo que les mueve y lo que les hizo nacer, durante la primera Intifada y la guerra del Líbano, respectivamente. Ambas organizaciones se han juramentado para destruir el Estado judío, al que por supuesto no reconocen sino que menosprecian con epítetos pretendidamente denigratorios como el de “entidad sionista”. Por eso se oponen radicalmente al denominado proceso de paz. También comparten el islamismo, el populismo, el antiamericanismo/antioccidentalismo y la sintonía con Irán. Y, por supuesto, el culto a la violencia terrorista, pese a los estragos que causa entre sus militantes y partidarios. O precisamente por ello (de nuevo el odio como clave explicativa). Pero también difieren en aspectos sustanciales. Por lo pronto, una (Hamás) es suní y la otra chií, división sectaria que ha marcado a sangre y fuego la historia del islam y que ha vuelto a cobrar especial virulencia desde el advenimiento del jomeinismo (1979) y de la Primavera Árabe (2011-…). Por otro lado está el hecho paradójico de que algunas de sus diferencias más significativas anidan en sus puntos en común, fundamentales. Así, el islamismo de Hamás es muy distinto del de Hezbolá, por la crucial razón sectaria que acabamos de mencionar. En cuanto a Israel, la lógica de los hechos ha forzado a Hamás a adoptar posiciones menos intransigentes que las que mantiene Hezbolá, al fin y al cabo un actor ajeno al conflicto que no tiene que pelearle los adeptos a una entidad de la entidad de la OLP ni gobernar sobre media Palestina (Gaza) con la espalda descubierta: en la retaguardia de la Franja está Egipto –además, ahora con un Ejército abiertamente antiislamista y hostil a Hamás–, no Siria e Irán. Irán, por cierto, es lo que explica que Hezbolá sea mucho más fuerte y poderosa que Hamás en todos los ámbitos, especialmente en el económico y en el militar. Y es que, si bien Hamás simpatiza con Irán, Hezbolá es Irán, su extensión en el Líbano, con todo lo que eso implica. Para empezar, una estructura mucho más jerarquizada, cohesionada y compleja, lo que hace que el Partido de Dios sea un para-Estado más sólido que el Movimiento de Resistencia Islámico, más horizontal, más inestable, menos previsible, por todo eso más débil… y posibilista. *** El futuro ya está aquí, también o sobre todo en la región más volátil del planeta. ¿Qué les deparará, al Partido de Dios y al Movimiento de Resistencia Islámico que tanto debieran preocuparnos? Habrá que estar muy pendientes de las condiciones atmosféricas, si la guerra de las estaciones en el mundo árabe (¡y en Persia!) la gana la primavera o el invierno: la primera, con su floración contestataria, les da alergia; la segunda, implacable y cruda, les revitaliza. Joshua L. Gleis y Benedetta Berti, Hezbollah and Hamas. A Comparative Study, The Johns Hopkins University Press, Baltimore (EEUU), 2012.

La verdadera historia de Sabra y Chatila

En su reciente libro España Descarrilada, Gustavo Perednik se extiende acerca de la obsesión europea en criminalizar siempre a un solo país. ------------------------------ En su reciente libro España Descarrilada, Gustavo Perednik se extiende acerca de la obsesión europea en criminalizar siempre a un solo país. En este artículo lo ejemplifica con el caso más extremo de una curiosa moralidad: la de quienes se mantuvieron apáticos ante el martirio del Líbano hasta que…, complementaremos ese síndrome poniendo de relieve su contrapartida: negar que el país judío pueda ser alguna vez la víctima fomenta en los medios europeos la imperiosa necesidad de convertir a Israel a toda costa, en el ubicuo verdugo. La euromiopía llegó a su éxtasis en el caso del Líbano. Leer la historia de ese país en los últimos treinta años, es casi un ejercicio de novelística kafkiana, sobre todo si se presta atención a la reacción mundial ante cada estadio de esa cronología. Cuando en 1970 Jordania mató a miles de palestinos y expulsó de su territorio a Arafat y sus secuaces, nadie los defendió, ya que la pretendida solidaridad europea con los palestinos se circunscribe exclusivamente a aquellos casos en los que se puede denostar a Israel. Los grupos armados palestinos se refugiaron en territorio libanés desde donde, para continuar con sus ataques contra Israel, implantaron lentamente un mini-Estado propio que generó tensiones étnicas. La población cristiana del Líbano se resentía de la presencia palestina que ponía en peligro el frágil enlace entre las diversas comunidades de ese país y amenazaba con obligarlo a dejar de ser la única democracia del mundo árabe para transformarse en una dictadura árabe más, totalitaria e intolerante. La metamorfosis demandó una década. En su libro “La guerra terrorista de Siria contra el Líbano y el proceso de paz “(2003), Marius Deeb relata minuciosamente cómo, entre 1974 y 2000, el régimen de los Assad en Siria engulló a su pequeño vecino (cabe consignar que el dominio de esa familia sobre Siria desde 1969 es de por sí una ocupación, ya que pertenecen a una minoría que constituye un diez por ciento de la población del país{1}). Cronología de la ocupación La primera de una larga serie de matanzas contra cristianos, se produjo en el monasterio de Deir Ayach, el 3 de septiembre de 1975, donde palestinos asesinaron a tres monjes, Boutros Sassine, Antoine Tamini y Hanna Maksoud. El mundo no protestó. Los lugareños cristianos que vivían en las cercanías huyeron, y los agresores destruyeron la aldea. Los palestinos liderados por George Habash y Nayef Hawatmeh atacaron asimismo la localidad de Beit Mellat y asesinaron a los aldeanos que cayeron en sus manos. El siguiente año fue crítico. El 15 de enero de 1976, los palestinos asolaron Kab Elias, una aldea mixta (cristianos y musulmanes) en el valle de Bekaa. Diez días después, dieciséis cristianos fueron asesinados y veintitrés heridos. Los cristianos iniciaron su éxodo a Zahlé, Beirut oriental y Jounieh. En por lo menos dos ciudades, Damour y Jieh, las bandas palestinas cortaron los dedos de niños cristianos para asegurarse de que no pudieran disparar armas. Las iglesias de Damour fueron profanadas y trescientos habitantes masacrados. No hubo protestas. El 19 de enero, la aldea de Hoche Barada fue enteramente demolida. Otro grupo fundado por palestinos, el Ejército del Líbano Árabe, destruyó la ciudad de Aintours. Tres cabecillas del grupo recibieron la misión explícita de llevar a cabo masacres que sometieran a los cristianos libaneses al Estado en formación de Arafat. Samir Abou Zahr, lideró la masacre en Emir Bechir (donde las víctimas fueron asesinadas mientras dormían), Mostapha Sleiman hizo arrasar la ciudad de Checa, y oiin Hatoum atacó los cuarteles de Khyam matando a más de treinta soldados libaneses. Los cristianos solicitaban auxilio de un mundo que permanecía silencioso. Y el vecino del norte, que siempre había descrito al Líbano como su «natural zona de influencia» se regodeaba en oír ese silencio. Las tensiones étnicas se extendieron y los drusos, solidarios con la OLP, comenzaron a hostilizar a los cristianos. Éstos pidieron un alto el fuego, pero el líder druso Kemal Jumblatt no lo aceptó. Con la excusa de ese rechazo, el 31 de mayo de 1976, Siria invadió el Líbano esgrimiendo la curiosa explicación de que su presencia protegería a la minoría cristiana de la creciente hostilidad islámica. Una vez que el ejército de decenas de miles de soldados sirios se hizo fuerte en el país, se lanzó a la operación inversa a la anunciada. En los bombardeos subsiguientes, más de quinientos civiles cristianos fueron asesinados. Al año siguiente, los sirios mataron a Kemal Jumblatt (16/3/77) y enviaron grupos guerrilleros para someter a las aldeas cristianas, en las cuales más de mil pobladores fueron asesinados. Sólo en Deir Dourit, devastada por completo, murieron doscientos setenta y tres. Ni una palabra de queja en el mundo entero. 1978 fue el año de la apropiación siria del país, y el otrora Líbano independiente moría asesinado. Sami Khatib, instalado por el gobierno sirio como agente de seguridad, fue directamente responsable de la detención, tortura y desaparición de miles de libaneses opuestos a la invasión. Ni una condena, lamento o queja de nadie. El 27 de junio de 1978 un escuadrón sirio conducido por Ali Dib arrastró a veinte jóvenes de sus camas en las aldeas de Kaa y Ras-Baalbeck, y los fusiló sin juicio ni acusación alguna. El objeto era el control total de una comunidad en la que pervivía el hábito antisirio de la libertad. Ni la prensa, ni los organismos de derechos humanos!, ni ningún país condenaron seriamente el episodio.! ! ! El 1 de julio, la milicia privada de Rifaat Assad, hermano del presidente sirio, sitió las zonas que permanecían libres en los suburbios de Beirut y las hizo bombardear durante cinco días y cinco noches, con cañones y morteros, con un saldo de más de sesenta civiles muertos y trescientos heridos. Nada. En agosto de 1979, los sirios y palestinos destruyeron las aldeas Niha, Deir Bella y Uma, en el Norte. Ni una palabra de nadie. Los sirios y palestinos ya se habían impuesto al país. Entre 1980 y 1981 las brutalidades sirio-palestinas se extendieron para acabar con todo foco potencial de resistencia. El 24 de febrero de 1980,el director de la revista Hawadess, Selim Laouzi, fue secuestrado por los sirios camino al aeropuerto, torturado y asesinado, y su cuerpo mutilado fue hallado en el bosque de Aramoun. Nada!. El 23 de julio de 1980, Riad Taha, presidente de la prensa, fue asesinado en Raouché. En marzo de 1981, la ciudad cristiana de Zahlé fue bombardeada y la monja Marie Sophie Zoghbi asesinada mientras intentaba socorrer a las víctimas. Dos mil cristianos murieron en los bombardeos que siguieron en Beirut del Este, bajo el mando del palestino Ahmad Ismail. No hubo reacción. Uno podría pensar que la falta de resistencia de Occidente se debía a que la agresión siria no los afectaba. Craso error. La desidia continuó cuando el ataque los afectó directamente. El 4 de septiembre de 1981, el embajador francés en el Líbano, Louis Delamarre, fue asesinado por sirios. Francia apenas atinó a convocar a París para consultas a su embajador en Siria. En esto los franceses fueron más rigurosos que los españoles. Cuando en marzo de 1989 las tropas sirias asesinaron al embajador español, Pedro Manuel de Aristegui, junto con su suegro y cuñada, España ni siquiera llamó a consultas a nadie!!!.Pero sigamos con el relato….. En febrero de 1982 los Hermanos Musulmanes desataron una rebelión islamista contra el régimen de Damasco, en la ciudad siria de Hama. Sin ninguna vacilación, el ejército de Assad aisló la ciudad, comenzó su bombardeo generalizado a toda la población, musulmanes y cristianos sin discriminación Fueron masacradas entre veinte y treinta mil personas. Nada de nada de nada. No hay condenas. Nadie se conmovía, nadie protestaba!. El 24 de mayo, los sirios atacaron la embajada francesa en el Líbano y asesinaron a su secretaria de asuntos comerciales, Anna Comidis y a diez personas más. Créase o no, nada. Atención: Repentinamente, un evento transformó la apatía del mundo ante la destrucción del Líbano en un festival de histeria e ira generalizadas, condenas diarias, Naciones Unidas enfadada, diarios que trinaban de disgusto. La culpa es del judío El 6 de junio de 1982, Israel invadió el Líbano desde el sur. Los aldeanos recibieron a los tanques hebreos como liberadores. Los cámaras no podían creer lo que grababan cuando cristianos libaneses de todas las edades salían de sus casas para ofrecer flores y alimentos a los soldados israelíes. No somos ingenuos: no había amor mutuo sino intereses en común. La población cristiana creyó que se pondría punto final a la tiranía terrorista sirio-palestina en el Líbano. E Israel había emprendido lo que dio en llamarse Operación Paz para Galilea en respuesta a morteros e infiltraciones de los terroristas palestinos, que ya tenían instalado en el Líbano un poderoso ejército. En uno de esos atentados (marzo de 1978) los terroristas que habían penetrado desde el Líbano, secuestraron dentro de Israel un autobús civil, y mantuvieron como rehenes a treinta y cuatro pasajeros, a los que finalmente asesinaron. Israel invadió el Líbano a fin de terminar con la agresión que desde allí se ejercía, objetivo que eventualmente consiguió por medio de expulsar a Arafat y su OLP (quienes encontraron refugio en el lejano Túnez) y por medio de instituir una pequeña franja de seguridad en el sur cristiano, en el que se establecieron relaciones cordiales con sus habitantes. En todo momento, los israelíes insistían en que no deseaban ni un palmo de suelo libanés, y que su presencia temporaria allí tenía como único objeto impedir el embate terrorista. Pero nuestro tema aquí no es la guerra en el Líbano, sino la enfermiza reacción de los medios ante lo sucedido, una que no deja ningún lugar a la duda de cómo Israel despierta cóleras que no se le reservan a ningún otro país. La iracundia generalizada se focalizó en un tema en particular, y para señalarlo debo continuar un poco más con la cronología de los hechos. En agosto de 1982, gracias al clima de menor dependencia de Siria que se sentía desde la invasión israelí, el parlamento libanés eligió presidente del país al jefe de la Falange cristiana, Bashir Gemayel. Para los sirios esta osadía era un exceso, sobre todo porque se sabía que Gemayel cooperaba con Israel en la recuperación de la independencia del país. Un par de semanas después, el 14 de septiembre, en el cuartel de la Falange en Ashrafieh, Gemayel fue asesinado por una carga de explosivos colocada por Habib Chartouni, quien pertenecía desde 1977 al partido pro-sirio capitaneado por Assad Hardane. Los explosivos habían sido suministrados por el jefe de inteligencia siria, Ali Douba. Además del presidente, veintiséis personas murieron en el ataque. Los sirios consideraron a Chartouni un héroe. Los cristianos, no precisamente. El jefe de la seguridad de la Falange, Elie Hobeika, decidió vengar la muerte del presidente, en los campamentos palestinos de Sabra y Chatila. El 16 de septiembre de 1982, cien falangistas penetraron en los campos y mataron a varios centenares de civiles (las estimaciones varían desde trescientos a quinientos). Los israelíes, en cuya franja de control se hallaban los campamentos, ingresaron en los mismos para detener la masacre. Y aquí ocurrió lo insólito en el imaginario europeo. La opinión pública de Europa, que durante siete años se había mantenido cruelmente apática ante el desgarramiento del Líbano día a día, esta vez saltó como un felino y comenzó una diatriba permanente ¡contra Israel! De todos los nombres de aldeas destruidas que incluí en esta crónica, no me cabe la menor duda de que los únicos que resultaron conocidos al lector son los de Sabra y Chatila. Y aunque Hobeika nunca se arrepintió de la matanza, aunque los falangistas la vieron siempre como un acto de aceptable venganza, ni éstos ni aquél jamás fueron reprochados por el mundo, sino Israel, sólo Israel. por no haberlo evitado. Diez años de guerra en el Líbano y de genocida ocupación siria, se redujeron en la conciencia de Europa a Sabra y Chatila. A esos dos nombres se dedicaron películas y libros, manifestaciones y condenas. Sólo a ese evento de la guerra en el Líbano, le dedicó Alberto Cortez una canción de su repertorio, y Jean Genêt en 1992 un tétrico documental, Cuatro horas en Chatila. A partir de ese episodio, por el hecho de que los judíos no impidieran que árabes cristianos mataran a árabes musulmanes, Israel fue sistemáticamente presentado como un país nazi. Sabra y Chatila son el libelo de sangre del siglo veinte, un caso más de histeria colectiva destinado exclusivamente a presentar al judío como verdugo. En un artículo de El Periódico, español, del 23 de marzo de ¡2004!Ángel Sánchez vuelve a acusar a Sharon de Sabra y Chatila. Veintidós años después, algunos periodistas no encuentran más violencia en este mundo que la desatada en aquellos campamentos. Puede aplicarse a Israel una reflexión de Teodoro Lessing: ” Cuando no tenemos ‘la conciencia tranquila’ con respecto a determinado país resaltamos lo que haya de malo o indigno en las víctimas de nuestra hostilidad, para justificarla ante nuestro fuero interno. Pues no odiamos a tal país porque sea malo, sino que, porque lo odiamos, lo tildamos de malo”. Pese a todo, Israel y el Líbano firmaron un tratado de paz el 17 de mayo de 1983, del que al poco tiempo Siria exigió su unilateral anulación. Ningún medio de difusión volvió a mencionar jamás ese tratado, que no gozó de la aprobación internacional. Si el lector aún no está convencido del despropósito, permítame agregarle un dato casi extravagante. Las matanzas entre libaneses no se detuvieron. En septiembre de 1983 más de cien aldeas en la región de Chouf fueron limpiadas étnicamente de cristianos por tropas drusas. En mayo de 1985, milicianos musulmanes atacaron nuevamente el campo de refugiados de… ¡Chatila! De acuerdo con datos oficiales de las Naciones Unidas, asesinaron a seiscientos treinta y cinco personas y dejaron a más de dos mil quinientos heridos. Nadie se quejó! Alberto Cortez no cantó y las Naciones Unidas no se reunieron para condenar. Tampoco cuando en octubre de 1990 las tropas sirias mataron en ocho horas a setecientos cristianos más. Por toda respuesta el mundo hizo la vista gorda una vez más. Y cuando la información se filtra en una nota como ésta, la prensa europea no la menciona jamás, pues los que se enteran argumentan «no haber sabido nada». Pero cuando lo saben tampoco cambian su actitud, enraizada en siglos de prejuicios que los ha entrenado para condenar sólo al judío. La cacofonía generalizada sobre el Líbano, ahoga las voces solitarias que bregan por murmurar la verdad. El 2 de enero de 2003 Carlos Semprún Maura se preguntaba en sus Crónicas Cosmopolitas «¿Cómo se puede calificar sino de propaganda antisemita seguir manteniendo que Sharon es el responsable de la matanza de Sabra y Chatila, cuando se sabe que es falso, y seguir hablando de la inaudita masacre de Jenín, incluso cuando se sabe que también es falso?» Si no creéis, pues ved. La ocupación de todo el Líbano por parte de Siria continúa hasta hoy. Ni siquiera Javier Nart, quien se opuso con uñas y dientes a la ocupación de un diez por ciento del Líbano por parte de Israel, tiene ni una sílaba de censura contra la ocupación del cien por ciento del Líbano por el régimen fascista sirio. Es que en su dilatada soberbia los judeófobos se creen motivados por cuestiones morales. Y criminalizar a Israel es el clímax de su curiosa moralidad. Gustavo D. Perednik

cultura

*El Premio** La sala en silencio, la expectativa se movía entre los presentes, en el escenario el presentador abrió el sobre y con voz, clara y firme, a los atentos se dirigió dando el nombre del ganador del premio presente. Victoreo y aplausos recibí con la mayor modestia, mientras mis pasos se dirigían al proscenio en busca del galardón. El premio en mis manos, a pocos centímetros del micrófono, con algo de nervios: “Quiero dedicar este premio a la persona inspiradora de mi trabajo, que fue mi compañera en momentos difíciles. Hoy, ella no está en la sala, o puede ser que estuviera, pero, si está en mi corazón, vive en mi, es guardián de mi alma y almohada de mis desvelos. Este premio es para ella. Gracias mi eterno amor.” Con fuertes aplausos volví a mi butaca. El premio en mis manos junto a mi corazón; como acariciando recuerdos una sonrisa en mis labios se dibujó. Pasado el acto, el público fue abandonando la sala, algunos con un premio en las manos y sonrisas en sus labios, otros, en cambio, sus manos vacías y desilusión en sus rostros. Al quedarme solo, me acerqué al atril, deposité el premio esperando que ella lo venga a buscar. El premio no era mío. ¡ Mis manos lo escribieron, su alma me lo dictó ! Mario Beer-Sheva pensamientospoemas@gmail.com “Una biblioteca es un lugar donde usted puede perder la inocencia sin perder la virginidad” Germaine Greer.-

Israel, siempre tan “malo”

por Marcelo Wio Siguiendo una costumbre ampliamente difundida entre los medios cuando se trata de cubrir noticias relacionadas con Israel, el portal de internet del canal español Tele Cinco, no sólo no corroboró la información sino que elaboró una noticia en base a prejuicios y voluntarismos, en lugar de hacerlo en base a las declaraciones de quien se está citando. En una crónica que el medio titulaba “Israel atacará posiciones de Hezbolá en zonas civiles aunque haya bajas”, se afirmaba que: “El jefe de las Fuerzas Aéreas de Israel, Amir Eshel, ha acusado al partido-milicia chií Hezbolá de instalar ‘miles' de sus bases en edificios residenciales y ha advertido de que el Ejército israelí no dudará en atacarlos en un eventual conflicto, incluso si supone la muerte de civiles. Las palabras de Eshel han sido interpretadas como parte de un esfuerzo por parte del Gobierno israelí de preparar a la opinión mundial de cara a unas posibles importantes bajas civiles en caso de que estalle un nuevo conflicto entre ambas partes”. La noticia, o, más bien, la acusación, apareció inicialmente en una crónica de la agencia de noticias Reuters que era titulada “Esperando disuadir Hizbolá, Israel amenaza con civiles libaneses (Hoping to deter Hezbollah, Israel threatens Lebanese civilians)”; y que aseveraba que: “Israel acusó a las guerrillas libanesas de Hezbolá, el miércoles, de poner 'miles' de bases en edificios residenciales y dijo que destruiría estos edificios en un futuro conflicto, incluso a costa de vidas civiles. La amenaza inusualmente explícita de parte del jefe la Fuerza Aérea, el General Amir Eshel, parecía ser parte de un esfuerzo de funcionarios israelíes para preparar a la opinión mundial para un alto número de víctimas civiles en cualquier nuevo enfrentamiento con Hezbollah en el Líbano”. Ahora bien, cuando la agencia citaba textualmente al General Eshel – porción que Tele Cinco le hurtó a los lectores -, no había amenaza alguna: “‘Tendremos que lidiar agresivamente con miles de bases de Hezbolá que amenazan al Estado de Israel y principalmente a nuestro interior', dijo Eshel en un discurso, mencionando a Beirut, el valle de Bekaa y el sur del Líbano entre las ubicaciones de las bases”. Es más, por si la agencia quería contradecirse aún más, reproducía más declaraciones de Eshel: “Arriba y debajo [de edificios residenciales] viven civiles - contra los que no tenemos nada – que son una suerte de escudo humano. […] Y allí es donde se desarrollará la guerra. Allí es donde tendremos que combatir para detenerlo [a Hizbolá] y vencer. Quien se quede en dichas bases simplemente será impactado y pondrá en riesgo su vida”. ¿Amenaza? ¿O la simple constatación de un hecho terrible?: Hizbolá utiliza, según explicaba el propio Eshel, “residencias civiles como silos de misiles o depósitos de armas”. Máxime, cuando Luis Moreno-Ocampo, Fiscal jefe de la Corte Penal internacional, apunta que el derecho humanitario internacional y el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional: “...permiten a los beligerantes llevar a cabo ataques proporcionados contra objetivos militares, incluso cuando se sabe que habrá bajas o heridos civiles”. El ataque deviene crimen de guerra cuando se dirige intencionadamente contra los civiles: lo que Hizbolá hizo en la última guerra contra Israel, sin ir más lejos, y que ni Reuters ni Tele Cinco son capaces de recordar, ocupados como están en impulsar una imagen particular de Israel. Véase aquí o aquí. Barrio residencial de Haifa atacado por Hizbolá en 2006 (Fuente: YouTube) Asimismo, la prohibición de la utilización de escudos humanos en las Convenciones de Ginebra, el Protocolo Adicional I y el Estatuto de la Corte Penal Internacional está planteada en términos de la utilización de la presencia (o movimientos) de civiles u otras personas para otorgarle a ciertos puntos o zonas (o fuerzas militares) una protección o inmunidad frente a operaciones militares. Pero este hecho también es pasado por alto, como si no tuviera absolutamente nada que ver con el tema del que se está informando. Por otra parte, Israel responderá a un eventual ataque de Hizbolá centrándose en las lanzaderas de misiles y sus depósitos de armas del grupo terrorista libanés, objetivos militares válidos en un conflicto armado. El hecho de que dichos objetivos hayan sido colocados entre la población civil es responsabilidad de Hizbolá. Finalmente, Tele Cinco, además, de denominar a Hizbolá como “partido-milicia”, cuando la Unión Europea ha declarado (julio de 2013) a la “milicia” o “brazo armado” como grupo terrorista, también decidía cambiarle la capital al Estado Judío. Total, ¿qué importa una mancha más al tigre?: “El martes, el ministro de Defensa de Israel, Moshe Yaalon, afirmó que Hezbolá posee alrededor de 100.000 misiles y cohetes, lo que implicaría 30.000 más de los reconocidos por Tel Aviv en su balance de 2013.” ¿Cuántos habrá reconocido Haifa? ¿Y Ra'anana? El asiento del gobierno israelí está en Jerusalén. Ergo, Jerusalén es la capital de Israel. El resto es retórica ideológica sin fundamento.

Johanssen y El País de la vergüenza

Johanssen y El País de la vergüenza por Masha Gabriel 30 de Enero de 2014 Imprimir Imprimir | Enviar Enviar | Bookmark and Share Compartir 30 de enero de 2014. Scarlett Johansson prefiere los millones a la solidaridad, así titulaba el principal diario español la decisión de la actriz norteamericana de abandonar la organización Oxfam, por no compartir su política de boycot a Israel. El artículo, firmado por Carmen Rengel, incurría en algunos errores: “la actriz ha decidido marcharse y cerrar así la polémica Sodastream, generada después de convertirse en el rostro de esta marca israelí cuya factoría se encuentra en suelo ocupado palestino, en una colonia de Cisjordania, una violación de la legislación internacional denunciada por Oxfam insistentemente.” 1- No existe “suelo palestino”, ya que nunca existió en la historia un estado palestino. Ni existe aún. Es suelo “reclamado por los palestinos” y que se decidirá en una mesa de negociaciones bajo qué soberanía quedará en un futuro. 2- La legislación internacional apunta precisamente en esa direccción. Según las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de la ONU, así como conforme a los Acuerdos bilaterales firmados por israelíes y palestinos y la Hoja de Ruta, la soberanía de esas tierras reclamadas por los palestinos deberá ser decidida mediante negociaciones entre las partes en conflicto. Aunque existe un debate en el seno de la comunidad internacional, no hay una sola ley internacional que declare ilegales las colonias. En la línea ya apuntada anteriormente de decir lo que los protagonistas deberían decir, El País publicaba respecto a Johansson: “En aquella nota citaba expresamente la ciudad en la que está ubicada la firma, Maale Adumim, reconocida como colonia por Naciones Unidas, un detalle que ha omitido en todas sus declaraciones.” Puestos a comentar lo que se omite, la periodista omite explicar que Maale Adumim es uno de los tres bloques (junto a Ariel y Gush Etzion) que en los pre-acuerdos de paz alcanzados hasta ahora se contempla que se queden en territorio israelí a cambio de una compensación territorial para los palestinos. Prosigue el texto: “Johansson -judía de origen por su rama materna aunque no suele hacer alusión alguna a sus raíces-, comenzó a trabajar con Oxfam en 2005 y en 2007 se convirtió en embajadora, una forma de representación con la que viajó a proyectos de Kenia, Sri Lanka o India.” Si Johansson no hace alusión alguna a su origen judío, ¿por qué mencionarlo? ¿Es tal vez una manera de insinuar que no puede ser objetiva y de desvalorizar su decisión? Seguramente no habrá sido la intención, pero esa mención a su judaísmo sumada al titular que la acusa de estar interesada sólo por el dinero, tiene muy feas resonancias. ¿Estamos volviendo a los tiempos en los que se acusaba al judío de usurero? Unas horas después, el diario rectificaba y convertía el titular en: Scarlett Johansson deja Oxfam por su polémica colaboración con una empresa israelí Obviamente, honra al diario haber corregido ese despropósito, pero la pregunta que se plantea es ¿cómo ha podido llegar a pasar? ¿Quién titula? Y sobre todo, ¿quién le da el visto bueno a ese titular? De nada sirve todo el esfuerzo en convertirse en un medio profesional y de referencia si permiten que una burda ideología irrumpa entre sus páginas.

EFE vuelve a olvidar la versión israelí de los hechos por Masha Gabriel

EFE vuelve a olvidar la versión israelí de los hechos por Masha Gabriel El 29 de enero, la agencia EFE daba cuenta de la decisión del Tribunal Supremo israelí de posponer su fallo respecto a la paralización o no de la construcción de un tramo de la valla/muro de seguridad en el valle de Cremisan. La nota explicaba en detalle como el “ peregrinaje judicial de los vecinos de Beit Yala comenzó casi ocho años atrás, cuando interpusieron un recurso contra la construcción de un tramo del muro que dividiría el conocido como Valle del Cremisán”. Según EFE: “En el contexto de crisis económica que atraviesan los territorios, los habitantes de la región también miran al valle como uno de sus más importantes recursos. Es espacio para la agricultura, la producción de madera de olivo o aceite, además de una plantación vitícola que se ha hecho famosa por producir uno de los pocos vinos palestinos que existen, que en general constituyen la principal fuente de ingresos de cientos de personas.” No faltaban tampoco declaraciones de quienes se oponen a la construcción, además de una mención a que, en caso de que ésta se realizara, Israel se anexonaría parte del territorio. ¿Y la otra parte? ¿La versión israelí? Ni una sola palabra. Ni tan siquiera explicar que ese “muro” (o “valla” en su aproximadamente 95%) se construye por motivos de seguridad, y no por un afán colonialista conquistador. Una de las primeras premisas del periodismo es contrastar la información. De hecho, Israel tenía algo que decir al respecto y así lo explicó en un comunicado del Ministerio de Defensa: “La ruta de la valla de seguridad en la región de Beit Jala se basa en consideraciones puramente de seguridad. Esa porción de la valla es parte de la sección de la de Jerusalén y está ahí únicamente para mantener el terror fuera de Jerusalén. Sin esta sección de la valla, Jerusalén permanece abierta y vulnerable. Durante los últimos cinco años, los huecos en la valla han sido utilizados como puerta de entrada por parte de infiltrados ilegales - en algunos casos, terroristas - para entrar en Jerusalén. Decenas de infiltrados ilegales son detenidos en esta zona todos los días. Cabe señalar que antes de la ola de terror palestino que se cobró la vida de más de 1.000 israelíes, no había ninguna valla, no había necesidad de una barrera. Israel - al igual que cualquier otro país amante de la vida - tiene el deber de proteger a sus ciudadanos, y en la actualidad, la barrera de seguridad salva vidas. ” Un matiz demasiado importante como para obviarlo.

Ataque a una Sinagoga de Raanana

El templo ubicado en la ciudad del centro de Israel estaba siendo reformado, sin embargo, esta mañana amaneció todo dibujado con pintadas ofensivas. "No hay lugar para ti en el otro mundo ", afirma uno de los escritos sobre la pared.

“Una pequeña, humilde y sencilla noticia”

Cirujanos cardíacos israelíes y palestinos operaron en equipo a tres niñas pequeñas de la Franja de Gaza, los médicos dijeron que las vidas de las niñas -de 7 y 4 años y de 8 meses- habrían peligrado sin estas operaciones. Al bebé le hicieron una operación a corazón abierto para corregirle un defecto cardíaco congénito, y a las otras dos les cerraron orificios en el corazón. Las tres intervenciones tuvieron éxito y las pequeñas se reponen satisfactoriamente. En muchos países del mundo nacen niños con insuficiencias cardíacas. Estos chicos, que transitan inexorablemente hacia una muerte lenta, tienen muy pocas expectativas de vida sin una intervención quirúrgica oportuna y un tratamiento adecuado. Los médicos pertenecen a un grupo humanitario israelí llamado Salva un Corazón Infantil (Save a Childs Heart), que trata a niños con dolencias cardíacas en zonas de conflicto o donde no hay atención médica especializada. Desde su fundación en 1996, Salva un Corazón Infantil ha tratado a 900 niños de Gaza y más de 1.000 de Irak y otros estados árabes que no tienen relaciones con Israel. Los pacientes, desde bebés a adolescentes, vienen de países como China, Congo, Ecuador, Etiopía, Ghana, Jordania, Kinshasa, Moldavia, Nigeria, la Autoridad Palestina, Rusia, Ucrania, Vietnam y Tanzania. Los médicos definieron esta situación como de urgencia inmediata, por lo que las madres de estos bebés apuestan con una gran dosis de esperanza en este viaje al Hospital, de no más de 60 kms desde Gaza al Centro Wolfson en Holon, aunque para algunos signifique una larga travesía al exterior. Las diferencias políticas y culturales se dejan de lado: familias palestinas son atendidas por médicos judíos en un hospital israelí. Las madres palestinas han comentado que el trato que reciben es maravilloso y que no hacen ninguna diferencia entre chicos palestinos e israelíes Los cirujanos y asistentes de Sach's, alrededor de 70 personas que en su mayoría son voluntarios, realizan anualmente unas 200 operaciones de corazón y hasta el momento se calcula que en cuanto a resultados médicos el éxito alcanza el 97%. La Fundación y su programa fue creado en 1995 por el Dr. Ami Cohen, luego de su experiencia como médico en el ejército de los EEUU, previa a su aliá a Israel en 1992.Es un legado basado en el concepto judío de Tikún Olam, de "Enmendar al mundo", enmendar el corazón de un niño. En un mundo cada vez más complejo y difícil, estos chicos son tratados en Israel sin distinción de razas y credos, ideologías y posiciones económicas. Cada una de estas operaciones cuesta más de 10.000 dólares. La gente que trabaja para Sach's ha sabido recolectar los fondos necesarios. Con cada operación exitosa que se realiza se planta un árbol. Un árbol que cuesta 19 dólares. 19 dólares que ayudar a salvar vidas. Llegaran los tiempos donde este modelo de noticia, aparecerá en la primera plana de todos los periódicos del mundo, será las mas vistas en todos los medios televisivos, se escuchará en todas las emisoras radiales y se divulgará a los cuatro vientos por todos los que amamos y conocemos por dentro a esta única democracia del medio oriente. "Salvar una vida es salvar un mundo".

La tercera generación

Escrito por Beth Goldsammler Publicado en Opinión tamaño de la fuente disminuir el tamaño de la fuente aumentar tamaño de la fuente 27 de enero, día elegido por las Naciones Unidas para conmemorar el Holocausto 27 de enero, día elegido por las Naciones Unidas para conmemorar el Holocausto Hasta donde llega mi memoria, recuerdo a mis abuelos hablar de sus días encerrados como animales en los campos de trabajos forzados y prisiones de Siberia. Sus ojos se llenaban de lágrimas cuando recordaban los horrores que habían vivido, y luego, esas lágrimas rebosaban cuando recordaban a quienes no lograron llegar tan lejos como ellos. Los años del Holocausto estuvieron llenos de dolor y agonía. Quienes sobrevivieron son a menudo llamados “los afortunados”; yo me pregunto si eso es realmente cierto. Quienes sobrevivieron cargan con los horribles recuerdos del dolor y el sufrimiento, mientras que quienes murieron a manos de los nazis encontraron paz y fueron acompañados directamente a las puertas del eterno paraíso. No hubo preguntas, no hubo tribunales… ¿Pero qué pasó con los sobrevivientes? ¿Qué medalla de honor portan? Seguramente ellos también tienen ganado su lugar de honor en los anales de la historia. A menudo vemos el horror del Holocausto representado en pilas de cuerpos y chimeneas que humean cenizas humanas. Pero los horrores no terminan allí; continúan hasta hoy en día. Para los sobrevivientes, la vida tuvo que continuar. No podían dejar de vivir; cada día continuó como una constante bofetada… luchando, sólo para mantenerse. Pasando de un campo de refugiados a otro, y luego a hogares más permanentes en países como Estados Unidos e Israel. Jamás dejaron de moverse. Incluso en sus "años dorados" le decíamos a mi abuela: "Relájate. Siéntate con nosotros y bebe una taza de té". Pero no mi abuela; ella siempre se sentaba al borde de su silla, preparada para el momento siguiente, para la próxima tarea, para el próximo segundo importante en el que pudiera saltar y hacerse cargo. Siempre estaba manejando la vida —teniendo varios trabajos, encargándose de la casa, cocinando, limpiando, cosiendo— pero no siempre tenía una sonrisa. Perdió su sonrisa en algún lugar de los campos y no la volvió a encontrar. Mi abuelo, por el otro lado, era un hombre cuya sonrisa brillaba intensamente. Amaba contar historias de los tiempos previos a la guerra. En nuestra última conversación antes de su muerte, me contó una dulce historia sobre cómo construía radios con cajas viejas de cigarros y trataba de captar estaciones de Francia. Sus ojos centelleaban cuando me pellizcaba las mejillas. Pero el Holocausto jamás abandonaba su mente. A menudo me contaba sobre los tiempos en que el nombre Goldsammler conjuraba visiones de gran riqueza. Yo le recordaba inmediatamente que mirara alrededor, a todo lo que su hijo y su hija habían logrado, con casas hermosas y nietos maravillosos. Pero él no quería saber nada de ello; hablaba de un tiempo en el que su familia inmediata consistía de 10 hermanos y hermanas, muchos de ellos casados y con hijos. Cuando hablaba de la familia con esos números, yo no podía evitar concordar en que sí, quizás éramos más ricos en ese entonces. Al borde del precipicio Mucha gente ve el Holocausto como una atrocidad que le ocurrió, en Europa, a una generación que lamentablemente está desapareciendo. Mucha gente dice: "Aprendan sobre él ahora, para que nunca vuelva a ocurrir". Obviamente todo eso es cierto, pero el Holocausto es mucho más que eso. No es meramente un poco de historia que debe ser recordada para que no se repita; el Holocausto es algo que continúa afectando nuestras vidas hasta hoy en día. Afecta la forma en que yo, y en que mucha gente como yo, vemos el mundo que nos rodea. Un vaso con agua toma un nuevo significado; una papa toma vida propia, ¡y que Dios te libre si tratas de tirar un pedazo de pan! Somos los hijos y nietos nacidos a pesar de la máquina asesina de Hitler, pero cuyas vidas a menudo se deslizan entre las sombras de los despojos de ella. Hemos sido etiquetados como la "tercera generación". Así es como nos llaman a los nietos de los sobrevivientes. La "primera generación", los sobrevivientes mismos, tuvo la tenacidad y audacia para sobrevivir en contra de todos los pronósticos. Dependía de ellos volver a comenzar, y lo hicieron. Luego vino la "segunda generación", los hijos de esas personas, a quienes la historia apodó como "nacidos de las cenizas". Y ahora, aquí estoy yo, dos generaciones después. Dos generaciones más sabia; a dos generaciones de los horrores del pasado. No soy "nacida de las cenizas", sino que nací de la esperanza de un nuevo día. Soy miembro de un grupo exclusivo que habrá sido el último en escuchar de primera fuente sobre los crímenes nazis en contra de mi pueblo. Pero también soy miembro de la privilegiada generación que ha atestiguado, en primera persona, el increíble retorno del pueblo judío a su tierra patria. Nací en una generación de judíos que está parada al borde del precipicio del cambio. Detrás de nosotros yace una árida tierra de horror, pero delante de nosotros yace el potencial para un esplendor infinito e inimaginable. Pertenezco a una generación lo suficientemente lejana a las tragedias del ayer para poder perseguir la esperanza del mañana… pero lo suficientemente cerca como para poder apreciar que es un milagro el poder hacerlo. Sí, mi vida estará por siempre ensombrecida por los horrores del pasado, pero también iluminada por la promesa de lo que nos espera. Me he parado sobre la tierra por la que mis antepasados caminaron y he tocado las piedras que señalan el mismo lugar hacia el que innumerables plegarias —desde hace miles de años— han sido dirigidas. He volado por los cielos de la Tierra Santa, teniendo una profética "visión de ojo de águila", y he marchado por los sitios más sagrados en celebración de su retorno a manos judías. La mía no es una generación que no tiene sus propios problemas y dificultades; nosotros también hemos visto nuestra cuota de tragedia y tristeza. Pero a pesar de toda la tristeza, la esperanza continúa viva. Quizás esa es la medalla de honor que podemos concederle a los sobrevivientes del Holocausto. Podemos atribuirles a ellos nuestra capacidad para continuar a partir del sufrimiento, para reconstruir a partir de la tragedia. Quizás sea nuestro propio ser, nuestra propia existencia, lo que atestigua su grandeza y heroísmo. La de ellos es una generación casi extinta, pero con la ayuda de Dios y de nuestra poderosa tercera generación, sus legados continuarán viviendo por toda la eternidad. http://www.aishlatino.com/iymj/holocausto/La-tercera-generacion.html

A propósito del Líbano

El Líbano, otrora la Suiza de Medio Oriente El Líbano ya no es lo que pretendiera, un work in progress para la modernización del Medio Oriente, un referente para los cristianos de la zona, hasta una suerte de Estados Unidos para sus habitantes, (casi) todos árabes (aunque muchos no se consideran tales sino fenicios) pero chiíes, suníes, cristianos de una u otra confesión (hay hasta 18 credos oficialmente reconocidos): E pluribus unum. De muchos, uno. El Líbano ya no es lo que pudiera. El Líbano es un simulacro de Estado, el patio trasero de Siria, la costa mediterránea de Irán, una guerra civil latente y otra candente. El Líbano, se lamenta y denuncia Nadine Elali, “no es un Estado soberano y los libaneses no son un pueblo libre”. ¿Es esa denuncia una sentencia? ¿Está el Líbano condenado? No, sostiene rotunda Elali. El Líbano puede ser otra cosa, puede llegar a ser lo que potencialmente era, un Estado laico de todos y para todos, donde rijan la libertad, la igualdad y –dándole tiempo al tiempo– la fraternidad. “Sólo los cristianos pueden hacerlo”, afirma Elali. ¿Sólo los cristianos? ¿Pueden? ¿Querrán? El Líbano fue una idea cristiana, un proyecto, la gran apuesta de los cristianos; en ese pasado en el que eran mayoría y como tal se comportaban, con seguridad, confianza y visión a largo plazo. Pero ya no lo son, desde hace mucho aunque muchos no lo reconozcan y no lo reconozca el propio Estado, que jamás ha hecho un censo de población: el que rige data de 1932 (la independencia no llegó hasta el año 43), y sobre él se pusieron las bases del sistema: presidente maronita (la confesión cristiana mayoritaria), primer ministro suní, presidente del Parlamento chií, dominio cristiano del Parlamento en proporción de 6 a 5… A raíz de la terrible guerra civil de 1975-1990, el sistema fue corregido en detrimento de los cristianos y en beneficio de los musulmanes: el presidente sigue siendo maronita, pero ha perdido funciones que han ganado el presidente del Parlamento, que sigue siendo chií, y el primer ministro, que sigue siendo suní. Y en el Legislativo ya no rige aquel 6/5 sino que hay paridad cristianos-musulmanes; lo que no deja de ser una concesión de los musulmanes, mayoritarios en el país en proporción de 2 a 1, aproximadamente. Los cristianos han perdido la batalla de la demografía, ya son sólo un tercio de la población (otro tercio es suní, y el tercio restante chií; si afináramos más el tiro sacaríamos porcentaje –en torno al 5%– para los pocos pero cruciales drusos); y con ello la seguridad, la confianza y la visión a largo plazo. De hecho, tienen pánico a que se cumpla su sueño de un Líbano desconfesionalizado, pues ya no lo gestionarían/supervisarían/controlarían ellos sino los que iban a desempeñar el papel de tolerados: los suníes, cuyo panarabismo palestinófilo desencadenó la terrible guerra civil de 1975-1990, y los chiíes, tradicionalmente marginados y hoy poderosísimos por obra y gracia de Hezbolá, Partido de Dios y de la República Islámica de Irán. Para empeorar las cosas, los cristianos, a diferencia de los suníes y los chiíes, lucen divididos. (Otra paradoja: ellos, que abogan por una República digna de tal nombre, por un “Estado civil y laico” donde imperen las asociaciones voluntarias por sobre las filiaciones religiosas, serían las principales víctimas de una sociedad abierta… de mala manera). De ahí que unos –el legendario Samir Geagea– estén alineados con el Movimiento Futuro del suní Saad Hariri –hijo del premier Rafik Hariri, asesinado por Hezbolá– y otros –el célebre general Aoun, exjefe del Ejército – hayan preferido aliarse con la organización terrorista chií de obediencia iraní que domina el sur del territorio nacional: con ello se garantizan cobertura política, pero no dejan de asumir y revelar su posición subordinada. Quién los ha visto y quién los ve. Los cristianos siguen siendo importantes, pero tienen que creérselo, escribía hace cuatro años el imprescindible Michael Young. Sigue valiendo el aserto, aseguraría Elali. Pero no, Nadine, ellos solos no pueden, no está en sus solas manos que se cumpla su/tu sueño de “un Estado civil y laico, en el que los libaneses de todos los credos sean tratados por igual”. Porque ya no son mayoritarios… y cada vez son menos. Tienen que reinventarse, redefinirse (Young); luchar por conservar la relevancia. Trabajarse el porvenir. Que desde luego no está en Hezbolá, la Siria de Asad y el Irán de los ayatolás, tremendo eje del mal que sólo ha llevado devastación al país del Cedro, sino en el referido Movimiento Futuro de Saad, hijo de Rafik el Reconstructor, que tanto hizo por que el Líbano volviera a ser conocido como la Suiza del Mediterráneo Oriental. Por eso lo asesinaron. Fue entonces, febrero de 2005, en Beirut, que dio comienzo la Primavera Árabe. Con la Revolución del Cedro que desbarataron Irán y sus lacayos del Partido de Dios, Bashar al Asad mediante. E pluribus unum. Un Líbano de todos y para todos. Es posible, se dicen y dan ánimos cada vez más suníes y cristianos. ¿Y los chiíes? Con Hezbolá –su Estado dentro del Estado con Ejército incorporado, que además les procura representación política y servicios sociales–, Siria y, sobre todo, Irán de su lado, se saben poderosos, y de ninguna de las maneras están dispuestos a volver a la marginación y el sometimiento del pasado. Ni a asumir una identidad nacional en la que se sientan extraños. Esa es, pues, la pregunta del millón, el gran desafío, la clave para la supervivencia del país que nos ocupa y debería preocuparnos. Que entonces sí se convertiría en un referente, por supuesto que no sólo para los cristianos del Medio Oriente. http://elmed.io/a-proposito-del-libano/

A vueltas con el ‘Estado judío’

Israel existe aunque Abu Mazen no lo quiera ver El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, se está dejando la piel para lograr, al menos, un acuerdo marco entre israelíes y palestinos que sirva como base para las negociaciones. Se cuenta que incluso el propio Kerry ha perdido la cuenta de sus viajes a la zona. Sea por ego o por pragmatismo político -una paz entre ambos pueblos sería sin lugar a dudas beneficiosa para el convulso Oriente Medio-, Kerry no se rinde. Piensa que si ha conseguido un acuerdo de mínimos con Irán, también será posible con israelíes y palestinos. En el camino hasta alcanzar dicho acuerdo marco se ha encontrado con varias piedras: una de ella es la negativa, por activa y por pasiva, de Mahmud Abás a reconocer a Israel como Estado judío. La pregunta razonable que surge es: ¿qué narices les importa a los israelíes que los palestinos les reconozcan como tales? Que cada uno se defina como quiera, es un asunto interno que compete a la soberanía de los Estados, y además no es un requisito exigido en su día a Egipto y Jordania para los acuerdos de paz de 1979 y 1995, respectivamente. Sin embargo, para entender mejor el porqué de la terquedad de Netanyahu ante esta demanda debemos atender, en primer lugar, a la definición de judío. Ciertamente, la definición de Israel como Estado judío mueve a la confusión. De entrada, nos viene a la mente una connotación religiosa. Nos recuerda a una teocracia como Irán, que se define como Estado islámico. Desde otro punto de vista, la definición nos parece puramente étnica, un Estado sólo para judíos, dejando a los que no lo sean en un segundo plano en lo que a derechos y obligaciones se refiere. Ambos argumentos son utilizados diariamente como armas arrojadizas contra la legitimidad de Israel. Pero ambas acepciones son incorrectas. Es un asunto meramente nacional. Según la Wikipedia, el judaísmo es una etnorreligión, “una religión que está directamente relacionada con un grupo étnico o geográfico y que al ser practicada genera una identidad de pueblo”. Una definición bastante atinada, pero incompleta. Hay muchísimos judíos que no tienen conexión alguna con la religión ni se consideran creyentes. De hecho, la apostasía ha sido un elemento definitorio en muchos pensadores judíos. En nuestros tiempos hay judíos ateos que son iconos, como Woody Allen. Además, en Israel no es obligatorio ser religioso: en el día de Yom Kippur, por ejemplo, sólo ayuna el 60% de los judíos israelíes, un porcentaje muy pequeño comparado con los judíos en la Diáspora. La religión, es cierto, es un componente nacional -la tierra que los judíos no tuvieron durante dos mil años, como ya explicamos-, una conexión innegable. Pero el pueblo judío no es un grupo religioso o étnico, es una nación errante que fue expulsada de su tierra por los romanos en el año 70 y que retornó en 1948. Que Israel se declare Estado judío está a la misma altura que el que España se declare Estado español, Francia Estado francés o, más concretamente, Palestina Estado palestino. Por otro lado, hay judíos de todos los colores: los hay bereberes, negros, caucásicos… todo el catálogo completo. Pese a lo que digan los mitos sobre nuestras prominentes narices, no existen rasgos étnicos comunes a todos los judíos. El componente étnico, pues, tampoco es completamente definitorio. En segundo lugar, y ya entendiendo el componente nacional -o si se quiere, y purgando el contenido de sus actuales connotaciones negativas, nacionalista-, la segunda razón de que Bibi no ceda ante Abás en esto que nos ocupa responde también a una cuestión de legitimidad y supervivencia. En este sentido, la carta que Liev Lievobitz dirige a Mahmud Abás en Tablet es reveladora: Cuando te niegas a reconocer a Israel como un Estado judío, entonces, lo que estás diciendo en realidad es que no hay realmente ninguna razón para terminar con el conflicto. Si no reconoces a Israel como un Estado judío, lo que estás insinuando es que nos ves a los judíos no como una nación con un derecho a la soberanía de su patria ancestral, sino como algo más, como una minoría religiosa que, a diferencia de los palestinos, no tiene ningún derecho especial de autodeterminación. Lo cual, a su vez, significa que no ves ningún fin a Israel, a excepción de que se vacíe el Estado de todas sus características judías y relegue a los judíos a la condición de grupo étnico y religioso entre los pocos que ocupan el territorio entre la Línea Verde y el Mediterráneo. Y teniendo en cuenta lo que has dicho en repetidas ocasiones sobre no tolerar judíos en una futura Palestina, hay pocas razones para creer que los vas a tolerar en un futuro Israel. Que los palestinos acepten la definición de Israel como Estado judío, pues, garantiza una legitimidad recíproca de existencia, un reconocimiento de que los judíos tienen derecho a tener un Estado en esa tierra. Si Abás y los suyos se niegan, lo único que muestran es rechazo a que Israel exista a su lado; dejan entrever que eso de los dos Estados, uno al lado del otro, es algo que no terminan de encajar. La definición de Estado judío es, también, un hecho fundacional: Israel nació como refugio para todos los judíos del mundo. Negar su condición de Hogar Nacional Judío es negar, consecuentemente, su razón de ser. Aunque Israel, después de ya casi 66 años de existencia. tenga que seguir demostrando que es legítimo, si dicho reconocimiento estuviera sobre el papel, el respaldo legal para la existencia del Hogar Nacional Judío sobre su tierra ancestral sería incuestionable. Los países árabes, con Arabia Saudí a la cabeza, tendrían que aceptar también que Israel es un Estado judío y supondría el principio del fin de la mitología de “echar a los judíos al mar”. Reconocer a Israel como Estado judío, aunque Abás esté temblando de miedo por las posibles represalias, supone confianza mutua y sentará una de las bases para la convivencia entre ambas naciones. http://elmed.io/a-vueltas-con-el-estado-judio/

Construyendo Puentes de Amor

Construyendo Puentes de Amor La herramienta básica para la construcción del matrimonio es el amor. El amor que construyas influirá también en la salud de tus hijos. Kashrut y Mitzvot Rabino Noaj Orlowek Amas a alguien cuando sientes que te ama. Un niño siente amor cuando sus padres se preocupan por él, y él, naturalmente les corresponde ese amor. Sentimos amor cuando alguien demuestra su preocupación y nos entrega. ¿Cómo uno da amor? Haz un esfuerzo extra para escuchar y entender. Concéntrate y entrega retroalimentación. Por ejemplo, un esposo le debe brindar a su esposa por los menos 15 minutos diarios de atención, (sin interrumpirla para darle soluciones), sólo escuchando atentamente. Una esposa necesita saber que confías en ella, dile gentilmente: "Está bien, no tienes que explicarlo, confío en ti" – esto creará un lazo más fuerte. Aceptar los sentimientos del cónyuge no significa necesariamente que estás de acuerdo con ellos. Cuando el otro siente que le estás prestando atención a sus emociones, entonces, puedes hablar y discrepar si ese es el caso. De esta forma, tus propios sentimientos y tus necesidades serán aceptadas de mejor manera. Y, probablemente, si dejas que tu pareja se exprese, podrás intercambiar opiniones. Es un intercambio saludable que beneficia a ambas partes. No todos pueden hablar fácilmente, esto es un problema. Un terapeuta en Jerusalem lo llama "constipación de la boca". Los hombres tienen frecuentemente más dificultad de expresar sus emociones y las mujeres algunas veces entienden que la condición de los hombres es crónica. Mi consejo a las mujeres para sobreponerse a esta "enfermedad" es: capturen un sentimiento o una memoria de un alabo que el marido les dijo alguna vez. Y cuando necesites despertar ese sentimiento en él otra vez, ¡sácalo del congelador y recuérdaselo! Sobre todo, debe haber respeto hacia tu pareja y respeto hacia sus emociones. Respeto puede ser definido como: "Lo que dices es importante para mí". (O en otras palabras "Tienes un espacio permanente en mi disco rígido"). Dile a tu pareja que la quieres, demuéstrale que te importa. El amor se alimenta de amor, y cuanto más amor des, más amor recibirás. ¿Qué es un Hogar? La tradición judía entiende que el amor es lo que crea un hogar. En hebreo la palabra para "hogar" es "bait", que está íntimamente relacionada con la letra "bet". Esta letra está formada por dos líneas paralelas, unidas por una tercera línea perpendicular. Simbólicamente, esto nos enseña que un hogar está formado por dos personas, cada una con su propia individualidad, que se juntan en un terreno mutuo. Su objetivo es compartir el resto de sus vidas, creando un entorno cálido, feliz y seguro. Claro, siguen siendo dos individuos, con diferentes gustos y actitudes. Tratar de hacer que tu pareja sea como tú es una "receta para un platillo amargo". Aquellas diferencias son las que fortalecen el matrimonio. Una persona puede ser tímida y le es difícil conectarse con los demás, mientras que su pareja puede ser del tipo abierto y social. Uno puede ser bueno en los negocios mientras que el otro es bueno en las relaciones interpersonales. Cada uno ofrece al matrimonio lo que el otro carece y el matrimonio crece con las virtudes de ambos. Esa es la razón por la cual es importante constantemente darle reconocimiento a tu pareja. Dile a tu pareja: "No podría hacer lo que estoy haciendo sin tu amor, ayuda y apoyo". Si puedes amarte a ti mismo y reconocer tu propia bondad, entonces podrás enfocarte en la bondad de otra persona también. Construyendo Puentes con los Niños Tenemos tantos problemas con los niños hoy en día. Son infelices, están a la defensiva y discuten con sus padres. ¿Por qué? Una respuesta es que los niños están creciendo en un mundo infeliz. Existe una tensión y un estrés en todas partes, y lo más común es que se manifieste en la casa. El centro del mundo del niño es el hogar. Él está enfocado en cómo sus padres se comunican y se tratan mutuamente. Estas observaciones son la base de sus herramientas interpersonales. ¿Alguna vez has escuchado cómo un niño repite las palabras de sus padres con el mismo tono de voz exactamente? La lección es simple y profunda: Al construir una mejor relación con tu pareja puedes hacer que el mundo sea un lugar más feliz para tus hijos. De manera más simple, puedes conectarte con tus hijos con gestos pequeños de atención, afecto y apreciación. Puedes tocar sus corazones simplemente diciendo: "Te quiero" y "gracias". Utiliza un lenguaje preciso y di exactamente lo que quieres decir. El niño va a sentir que debe escuchar cuidadosamente pues lo que dices es en serio. Otra regla importante: Nunca hagas una promesa que no sabes si podrás cumplir. Un niño aprende a desconfiar cuando las promesas no se cumplen. Si aceptaste hacer algo, sé serio al respecto. Y si un conflicto o alguna necesidad se presenta, llega a un acuerdo con él. Las Tres "A" Una lección más: Aunque nuestra pareja y nuestros hijos no sean perfectos, debemos enfocarnos en lo positivo. Es fácil apreciar los lujos en la vida, pero no las carencias. Cuando alguien te da algo te sientes como merecedor de ello - la comida, tu sueldo etc. - y no engendra ningún sentimiento de amor. Tú piensas: "Se supone que debo recibir esas cosas". Pero cuando alguien te da libros, flores, o una atención completa, te sientes amado. Mientras más cosas consideres lujosas en la vida, más oportunidades tendrás de sentirte amado. La base son las tres "A" de la armonía matrimonial: Atención, afecto y apreciación. Atención significa respetar y escuchar - "Me importa lo que sientes y piensas. Es muy importante para mí". Afecto es preocuparse con amor incondicional. Después de todo, casarte con alguien es básicamente confiarle tu vida a esa persona. Apreciación es notar lo que es bueno y expresarlo con palabras. Practica las tres "A" diariamente y tendrás garantizado un matrimonio más unido, un hogar más estable y feliz, e hijos más sanos. Fuente: Aishlatino.com Otras noticias de la categoría Costumbres y Tradiciones Construyendo Puentes de Amor Fecha: 29/01/2014 La herramienta básica para la construcción del matrimonio es el amor. El amor que construyas influirá también en la salud de tus hijos. Rabino Noaj Orlowek