WASHINGTON—Tras dar marcha atrás en los ataques contra Irán la semana pasada, el Presidente Trump todavía está presionando a los asistentes por lo que él nombra opciones militares “decisivas,” dijeron funcionarios de Estados Unidos, mientras Irán parece haber ajustado su control del país y toma como blanco a los manifestantes durante una represión que ha matado a miles.
Las discusiones están teniendo lugar mientras Estados Unidos envía un portaaviones y aviones caza al Medio Oriente. Esos despliegues pueden ser el inicio de una acumulación más amplia que daría a Trump el poder de fuego para atacar a Irán si eligiera usarlos.
Trump ha utilizado repetidamente la palabra “decisiva” cuando describe qué efecto le gustaría que tenga cualquier acción estdounidense contra Irán, de acuerdo con los funcionarios.
Esa frase ha incitado a los asesores en el Pentágono y en la Casa Blanca a perfeccionar un conjunto de opciones para el presidente, incluyendo algunas que buscarían empujar al régimen fuera del poder. Los funcionarios también están ideando opciones más modestas, que podrían incluir atacar instalaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Trump aún tiene que ordenar los ataques contra Irán y lo que él decida finalmente sigue siendo poco claro, dicen los funcionarios. Pero las discusiones continuas muestran que Trump no ha descartado castigar a Teherán por asesinar a los manifestantes en medio de la espiral económica de Irán.
Los estimados de la cuenta de muertes varían, pero los funcionarios de EE.UU. dicen que el número probablemente sea mucho mayor que los totales bajos de 2,000 a 3,000 muertes. Mike Waltz, el embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, el sábado citó la evaluación de la institución mundial que las autoridades iraníes han asesinado a hasta 18,000 personas.
Cuando se le preguntó el martes acerca de si Estados Unidos puede todavía atacar Irán, Trump destacó que el régimen prestó atención a las advertencias de Washington y canceló planes de colgar a 837 personas la semana pasada. “Tendremos que ver lo que pasa con Irán,” dijo él.
El interrogante más grande para la administración, dicen los ex funcionarios y expertos, es si un régimen extranjero puede ser desalojado a través de la fuerza aérea estadounidense solamente. La Casa Blanca debe también lidiar con la cuestión de si la administración está preparada para llevar a cabo una campaña militar sostenida que podría durar semanas o meses si los manifestantes en Irán salen nuevamente a las calles y apelan a Trump en busca de protección.
“Hay cosas que las opciones militares pueden y no pueden hacer durante una represión a los derechos humanos. Puedes disuadir algún comportamiento del régimen sobre los márgenes," dijo David Deptula, un teniente general retirado de la Fuerza Aérea que desempeñó un rol crucial en la campaña aérea Tormenta del Desierto de 1991 contra Irak. "Si ustedes están realmente suscribiendo al cambio de régimen, eso va a requerir operaciones aéreas y terrestres significativas."
Mientras la administración discute los próximos pasos, el ejército estadounidense ha enviado apresuradamente más activos al Medio Oriente.
Aviones de combate estadounidenses F-15E aterrizaron el domingo en Jordania, de acuerdo con los funcionarios estadounidenses y datos de rastreo de vuelo. El portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque, que incluye destructores, F-35s y otros aviones caza y aviones de interferencia electrónica, fueron marcados por los rastreadores de tráfico marítimo navegando al oeste del Mar del Sur de China hacia el Golfo Pérsico.
Defensas aéreas adicionales serán llevadas a la región, dijeron los funcionarios estadounidenses, incluidos más sistemas antimisiles Patriot y Thaad, los que serían esenciales para repeler cualquier contragolpe iraní.
La llegada de más equipo militar en el Medio Oriente presentará a Estados Unidos más opciones de ataque, dijeron los funcionarios. El Asesor en Seguridad Nacional y Secretario de Estado Marco Rubio el lunes habló sobre Irán con el Ministro del Exterior de Arabia Saudita, Príncipe Faisal bin Farhan Al Saud, cuyo apoyo requeriría una campaña aérea contra Irán.
A medida que se desplegaron las protestas iraníes la semana pasada, Trump recibió múltiples informes sobre las complejidades de una campaña militar, incluyendo cómo los ataques aéreos estadounidenses no garantizarían el colapso del gobierno.
Algunos funcionarios desde entonces han planteado preguntas internamente sobre el objetivo político de los ataques contra Irán en este momento. Trump está consciente que cualquier acción militar llegaría mucho después que él prometiera a los manifestantes que "la ayuda está en camino" y es improbable que sea tan rápido como la operación que sacó al ex líder venezolano Nicolás Maduro.
La Casa Blanca todavía tiene que pronunciar públicamente su plan de cómo podría ser gobernado Irán si Estados Unidos tuviera éxito en destituir al régimen.
“Una estrategia de decapitación puede crear la pretensión de una ventana de oportunidad, pero no hay fuerza opositora en el terreno o sobre el horizonte para derrocar al régimen, por no hablar de estabilizar el país," dijo Ramzy Mardini, un analista de riesgos geopolíticos en el Medio Oriente que es un investigador en la Universidad de Stanford. “¿Quién vigila las calles? ¿Quién asegura las armas e instalaciones militares y sitios nucleares? ¿Quién patrulla la frontera con Irak y Afganistán? ¿Los manifestantes?”
Algunos asesores han planteado utilizar medios no militares de reprender a Irán, tales como ayudar a los manifestantes a coordinar las acciones online o anunciar nuevas sanciones contra el régimen.
La presión financiera estadounidense “ha funcionado porque en diciembre su economía colapsó,” dijo el martes el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, en el Foro Económico Mundial en Suiza. “Este es el motivo por el cual la gente salió a la calle. Esto es arte de gobernar económico, no tiros disparados, y las cosas se están moviendo de forma muy positiva aquí.”
En su discurso de asunción hace un año, Trump prometió que su administración mediría su éxito en parte por "las guerras en las cuales nunca entramos." En diciembre, el Secretario de Defensa Pete Hegseth dijo a un público en el Reagan National Defense Forum que Estados Unidos estaba harto de ser “distraído por la creación de democracia, el intervencionismo, guerras indefinidas, cambio de régimen."
Pero el presidente ha enviado señales confusas sobre el tema de cambiar al liderazgo de Irán.
En una entrevista con Reuters la semana pasada, Trump expresó escepticismo en que los iraníes se congregarían en torno a una figura posterior al régimen como Reza Reza Pahlavi, el hijo exiliado del shah de Irán depuesto en la revolución de 1979. Pero en una entrevista posterior, él dijo que quería que los gobernantes de Irán se fueran.
“Es tiempo de buscar nueva dirigencia en Irán," dijo él a Politico el sábado, respondiendo a publicaciones en redes sociales del líder supremo iraní Ayatola Ali Khamenei culpando a Trump por las protestas. "El hombre es un hombre enfermo que debería dirigir su país apropiadamente y dejar de asesinar gente," dijo Trump.
Teherán ha prometido atacar a los estadounidenses si Estados Unidos bombardea Irán, especialmente si toma como blanco al liderazgo de Irán. "Cualquier agresión contra el Líder Supremo de nuestro país es equivalente a la guerra total contra la nación iraní,” dijo el domingo el presidente iraní Masoud Pezeshkian.
Los F-15E han rotado durante mucho tiempo a través de Jordania y enviar aviones adicionales fortalecería las capacidades aéreas estadounidenses en varias formas. El avión de dos asientos, que es operado por un piloto y oficial de sistema de armas, puede atacar objetivos en tierra y otros aviones.
Los F-15E tuvieron un rol importante en defender a Israel de un ataque con drones iraníes a gran escala en el 2024. Los F-15E dispararon misiles aire-aire para interceptar los drones y en un punto varias tripulaciones aéreas incluso buscaron sin éxito bombardear drones en vuelo. Desde entonces, Estados Unidos ha equipado los F-15E, que no son furtivos, con cohetes aire-aire que están diseñados especialmente para eliminar drones.
Una gran campaña aérea dentro de Irán, sin embargo, probablemente involucraría aviones tales como cazas F-35 y bombarderos B-2, tanto como submarinos que disparan misiles cruceros—sistemas de armas que se presentaron en el ataque estadounidense en junio contra los sitios nucleares de Irán. Hasta ahora, ningún F-35 de la Fuerza de EE.UU. ha sido observado dirigiéndose al Medio Oriente.
Cuando la administración sopesó un ataque potencial contra Irán la semana pasada, Estados Unidos no tenía suficientes activos militares o defensas aéreas en el Medio Oriente como para iniciar una operación de bombardeo sostenida o defender a las tropas y aliados estadounidenses de una represalia iraní, dijeron a Trump funcionarios estadounidenses y aliados.
Israel expresó específicamente preocupaciones a Washington acerca de sus propias defensas si Irán atacaba el país después que quemara su arsenal de interceptores durante la guerra de 12 días del año pasado con Irán, dijeron los funcionarios.
Tras ese conflicto, Estados Unidos trasladó un grupo de portaaviones de ataque y algunas defensas aéreas fuera de la región más amplia a medida que Trump puso su mira sobre Venezuela y el hemisferio occidental. Pero durante el combate en junio pasado, Trump escribió en una publicación en redes sociales que Estados Unidos tenía información de dónde se estaba ocultando Khamenei de Irán, pero "no iba a eliminarlo (¡matarlo!), al menos no por ahora."
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