jueves, 12 de febrero de 2026

 

Assaf Rappaport vendio su startup en miles de millones, y ahora construirá la casa de sus sueños en Israel
Las buenas noticias siguen llegando para Assaf Rappaport, uno de los fundadores de la empresa cibernética Wiz.
Esta semana, la oficina antimonopolio de la Unión Europea aprobó la adqusición de su compañía por parte de Google, que pagó 32.000 millones de dólares.
Y también en estos días, se confirmó la compra de una parcela de 8.000 metros cuadrados en el moshav Rishpon, en el centro del país, a mitad de camino entre Tel Aviv y Netanya.
Segun la revista Forbes, tras la venta de Wiz, la fortuna actual del israeli de 40 años es una de las mayores de Israel!
Wiz fue fundada en el 2020 por cuatro jóvenes que se hicieron amigos durante su servicio en la mítica unidad de Inteligencia 8200 de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
Además de Rappaport, el grupo lo forman Yinon Costica (41), Ami Luttwak (40) y Roy Reznik (35).
Los cuatro habían creado en el 2012 su primera startup, Adallom, una firma de seguridad en la nube que vendieron tres años después a Microsoft por 320 millones de dólares.
En el 2025 lo hicieron de nuevo, pero por una suma exorbitante, con Google y Wiz, que también se dedica a la cyberseguridad.
Después de semejante carrera empresarial, para Rappaport llegó el momento de sentar cabeza y dejar su
Históricamente, la tierra en los moshavim (plural de moshav) era propiedad exclusiva del estado y los residentes solo tenían derechos de uso. Sin embargo, a partir de una reforma clave de la Autoridad de Tierras de Israel en el 2009, se abrió la posibilidad de que los particulares adquieran la propiedad plena y privada de las parcelas residenciales.
Esa transición legal transformó antiguos lotes agrícolas en los activos inmobiliarios más exclusivos del país, permitiendo que hoy figuras del mundo tech puedan registrar estas propiedades a su nombre de forma definitiva.
Moshavim como Rishpon lideraron esta metamorfosis, pasando de ser cooperativas de granjeros a refugios de ultra-lujo para la élite económica del centro del país.
La ventaja de estos terrenos radica en que, a diferencia de los lotes urbanos convencionales, el comprador adquiere la titularidad de lo que en Israel se conoce como «Parcela A»: una extensión destinada a la vivienda que permite construir mansiones de dimensiones imposibles de encontrar en las grandes ciudades, consolidando así el modelo de «finca privada» dentro de un entorno que mantiene su encanto rural.
Foto 1: Rappaport y el paisaje de un moshav en Israel. Wikimedia
Israel Economico

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.