Incluso sin cambio de régimen en Irán, Netanyahu y Trump pueden todavía remodelar el Medio Oriente
Israel y EE.UU. podrían también considerar una oportunidad más modesta pero todavía histórica para reducir las capacidades de Irán y Hezbola, aun si no derroca al régimen de la República Islámica.
Por Yonah Jeremy Bob
Enero 13, 2026
A satellite image shows the Natanz nuclear facility after airstrike in Iran, June 16, 2025 (credit: MAXAR TECHNOLOGIES/HANDOUT VIA REUTERS)
Mucha de la conversación sobre Irán ha estado enfocada en si el régimen del líder supremo Ayatola Ali Khamenei puede ser derrocado.
Aunque las posibilidades que eso suceda han aumentado gradualmente durante las últimas dos semanas, especialmente con el presidente estadounidense Donald Trump tuiteando "La ayuda está en camino" el martes, los analistas más serios respecto a Irán y casi todos los funcionarios de defensa -- en este momento -- todavía ven eso como lejano.
Eso no significa que las protestas en la República Islámica no presenten oportunidades históricas para mejorar la seguridad en la región.
De hecho, las protestas presentan a Trump una oportunidad de oro de librar al mundo de un número de amenazas todavía muy reales que emanan de Teherán, principalmente en la escena de los misiles balísticos, pero en una medida menor también en la escena nuclear.
De igual manera, teniendo Khamenei sus manos ocupadas y habiendo las FDI desgastado implacablemente a Hezbola con ataques selectivos a la medida contra sus capacidades de armas y combate, eso presenta una oportunidad de oro para el Primer Ministro Benjamin Netanyahu. El puede asestar un golpe más profundo al 20% de los misiles y cohetes que todavía posee Hezbola, aun después del conflicto del 2023-2024 entre éste e Israel.
Khamenei tiene varias prioridades.
Muy crucialmente él quiere permanecer en el poder junto con sus colegas cercanos.
Además de eso, como prioridad secundaria, él quisiera también que la República Islámica haga un regreso como hegemonía regional, o al menos como potencia regional.
Pero quizás él esté dispuesto a asumir cierto tipo de golpes en esa prioridad secundaria, en vez de iniciar una guerra más grande con Estados Unidos.
Trump podría atacar los suministros y producción de misiles balísticos de Irán (los que ya han sido reducidos por Israel al 50% en junio) y aspectos del programa nuclear que no fueron atacados previamente, pero luego tranquilizar a Khamenei que él no tomará acciones adicionales si la respuesta de Teherán es restringida. En esa situación, la amenaza de misiles balísticos podría ser reducida más masivamente de lo que fue antes, y la amenaza nuclear podría ser casi quitada por completo de la mesa.
Más específicamente, la República Islámica ha hecho un regreso parcial de los misiles balísticos desde junio: en volumen de misiles, en producción general, y en saltar potencialmente hacia adelante respecto a la producción futura.
De hecho, un gran foco de la reciente reunión de Trump y Netanyahu en Florida lidió con cual sería una línea roja en el volumen o la producción después de la cual Israel o Estados Unidos, o ambos, pasarían a atacar el programa de misiles balísticos.
Estatus del programa nuclear de Irán
El programa nuclear de Khamenei ya ha sido reducido mucho más cerca de cero que el programa de misiles balísticos, y requeriría un mínimo de dos años para ser reconstruido, pero todavía tiene algunos activos significativos para el futuro.
Un activo es la nueva planta nuclear cerca de Natanz, siendo situada aun más profundo debajo de una montaña que la planta en Fordow, a la cual Estados Unidos bombardeó en junio.
Esta instalación ha sido conocida desde al menos el año 2022. No fue bombardeada porque aun no estaba operativa, no tenía centrifugadoras que destruir, y la dificultad de utilizar destructores de búnkeres era aun más impredecible que con Fordow.
Pero desde junio, Irán ha seguido haciendo progreso en pasar la instalación hacia un estado operativo.
Si se volvió operativa e Irán empezó a construir una nueva flota de centrifugadoras para enriquecer uranio, esto podría representar un aspecto difícil de destruir del programa nuclear.
Además, Irán tiene 400 kilos o más de uranio enriquecido al 60% – muy cerca del nivel de armas del 90% - que sobrevivieron a la guerra de junio. Hubo una variedad de razones por las cuales esto no fue atacado en junio, y los funcionarios de inteligencia israelíes y estadounidenses han dicho que ellos tienen una idea de donde está, si Irán comete el error de intentar usarlo.
Pero con los otros activos nucleares iraníes más amenazantes ya desaparecidos, ¿por qué no eliminarlo por completo?
Muchos pensaban que Khamenei aceptaría un nuevo acuerdo nuclear tras la guerra de junio porque él no podía enriquecer nuevos montos de uranio de todas formas, entonces él no estaría renunciando a mucho de acordar un congelamiento total del enriquecimiento de uranio como demandaba Trump.
Esto no ha ocurrido. E incluso en más de dos semanas de las protestas y a pesar de las amenazas de Trump, Khamenei parece no dispuesto a ceder (un acuerdo sólido de límites nuclear y de misiles balísticos podría ser mejor que atacar, pero Khamenei parece desinteresado).
Irán probablemente tomaría represalias contra una o más bases estadounidenses en el Medio Oriente si Trump ordenara tal ataque.
Pero si Trump dejara en claro que no iba a intentar destituir al régimen, e iba "sólo" a tratar de eliminar más las amenazas nuclear y de misiles balísticos, Khamenei podría moderar su respuesta como en junio. En ese caso, él ordenó un ataque limitado contra la base estadounidense en Catar, el cual no causó muertos.
Esto no pondría fin al régimen fanático de Khamenei, pero quitaría en gran medida su capacidad de amenaza regional más amplia y su capacidad de amenazar a Estados Unidos.
De forma similar, Netanyahu tuvo una mano sin precedentes que jugar contra Hezbola.
La verdad es que Irán hizo poco por ayudar al grupo terrorista libanés durante mucho del conflicto del 2023-2024 entre éste e Israel. Pero Khamenei sí ordenó un gran ataque contra Israel el 1º de octubre del 2024, significativamente porque Jerusalén había eliminado al líder de Hezbola, Hassan Nasrallah.
Hablando generalmente, la creencia de Israel desde junio es que Irán ya no ayudará más a Hezbola militarmente debido al costo que enfrentaría.
Pero, todavía ha habido preocupaciones que Teherán podría calcular mal y tratar de atacar al estado judío mientras está involucrado profundamente en una nueva operación contra Hezbola.
Con Khamenei distraído tan fuertemente por las protestas en el momento, las posibilidades que él intente ayudar a Hezbola contra un ataque israelí es probable que estén en un mínimo histórico.
Además, las FDI ya han hecho mucho del trabajo preparatorio para tal operación.
Israel ha eliminado a más de 400 agentes de Hezbola poco a poco desde el cese del fuego de noviembre del 2024.
También ha atacado muchos activos estratégicos de ataque y defensa restantes de Hezbola.
Si en 2023-2024 hubo preocupaciones que Hezbola podía cubrir Israel con 6,000 a 8,000 misiles y cohetes diarios, y de hecho tuvo éxito en cubrir el norte de Israel con alrededor de 200 cohetes diarios, tanto como misiles ocasionales disparados a Tel Aviv, el estimado ahora es que Hezbola se las arreglaría aun menos en contraataques de lo que hizo en el otoño del 2024.
Esto no sería libre de daños para Israel.
Pero si el conflicto de los años 2023-2024 eliminó la amenaza de la invasión terrestre de Hezbola y redujo sus amenazas aéreas en un 80%, una nueva gran operación ahora, cuando el grupo está aun más desorganizado y en huída, podría eliminar cualquier ganancia de rearme que haya hecho en los meses recientes, y podría eliminar potencialmente a la vasta mayoría de su arsenal restante de amenazas aéreas.
El impacto combinado podría ser influencia poderosa para obligar verdaderamente a Hezbola a un desarme de largo plazo de mayor nivel.
Es difícil ver las amenazas de Irán o Hezbola a Israel y al Occidente siendo eliminadas por completo.
Por supuesto, si el tweet "La ayuda está en camino" de Trump es un preludio de un cambio de paradigma donde él ayuda a derrocar al régimen, podría haber una reducción aun más drástica en la amenaza iraní.
Pero con tanto foco en destituir a los regímenes, Israel y EE.UU. podrían también considerar una oportunidad más modesta, pero todavía histórica, de reducir sus capacidades de amenazar a otras naciones-estado.
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