Ed Sheeran cede ante la turba
A la izquierda pro-palestina no le importa que seas un buen tipo. Le importa que te sometas.
Por Matthew Hennessey
Septiembre 21, 2026
Pobre Ed Sheeran. El cedió.
El cantante de “Shape of You” se rebajó el sábado a la noche con un discurso político. El Sr. Sheeran, de 35 años de edad, hizo lo mismo que afirmaba que nunca quería hacer: El tomó partido públicamente sobre la "cuestión política más compleja sobre el planeta." O sea, la guerra entre Israel y Hamas.
Hace una semana, el Sr. Sheeran era una estrella de música pop de buena reputación. Entonces quedó atrapado en una controversia que él ni buscó ni deseó. El sucumbió ante la presión. "He tenido que asumir y tomar decisiones difíciles, y estoy cometiendo errores, y lo lamento mucho," dijo a un público en Philadelphia.
El Sr. Sheeran se doblegó. Lo triste es que no obtendrá nada a cambio. Ningún reconocimiento de los radicales que usan kefíes. Ninguna simpatía de los partidarios de Israel. Ningún respiro de los chacales de los medios de comunicación ansiosos por devorar su carne pelirroja.
De nada beneficia a un hombre dar su alma por el mundo entero... pero ¿por Macklemore?
Hace seis años era común ver videos de clientes de restoranes acosados por agresivos manifestantes callejeros. La turba rodeaba una mesa y exigía una respuesta a la pregunta, "¿importan las vidas negras?" Los comensales que se negaban a ser intimidados pasaban un mal rato.
Esto es lo que sucedió al Sr. Sheeran. Es la política de la intimidación. Es la filosofía propia de la izquierda revolucionaria de "no hay espacios seguros." Es la creencia que el silencio es complicidad, la complicidad es culpa, y el culpable debe pagar. La neutralidad es eliminada como opción. Incluso un músico callejero sabe hacer cuentas: o cantas según nuestro himnario, o el funeral será el tuyo.
El Sr. Sheeran no es Macklemore, de 43 años de edad, cuyo comportamiento agresivo recuerda a los invasores del restorán BLM. El Sr. Sheeran tampoco es Boy George.
El cantante de Culture Club tiene lo que los británcos llaman "agallas.” Boy George, de 65 años de edad, apoya a Israel, apoya a los judíos y se niega a respaldar la narrativa que en Gaza está teniendo lugar un "genocidio." El tiene convicciones claras y está dispuesto a asumir las consecuencias—incluida la pérdida de oportunidades y una avalancha de críticas generales de sus colegas artistas.
Es posible, aunque no necesario, sentir lástima por el Sr. Sheeran. El cometió el error de pensar que ser un buen tipo es suficiente. Debería ser obvio para todos ahora que no lo es, no cuando la turba rodea tu mesa. No cuando tus amigos se quitan las máscaras. No cuando el mundo entero se pone en tu contra.
En esos momentos es mejor que tengas convicciones claras, y que estés preparado para defenderlas. De lo contrario, espera pasarlo mal.
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