Oficial de la Fuerza Aérea de EE.UU. derribado en Irán dice que rezó mientras estaba en "caída libre" hacia el suelo tras las líneas enemigas
El coronel de la Fuerza Aérea necesitó ayuda cuando se estrelló sobre una parte montañosa del desierto de Irán, separado de su compañero de tripulación, el piloto del F-15E, tras ser derribados por Irán en abril.
El aviador estadounidense cayó en caída libre al suelo a una velocidad estimada de 70-100 mph; el misil iraní disparado desde el hombro había dañado su paracaídas. El era el del asiento trasero, el oficial de sistemas de armas en una tripulación de dos hombres con el distintivo de llamada de misión Dude 44. El piloto era Alfa; él era Bravo.
"En un momento cuando miré arriba y no vi ningún paracaídas, eso fue lo más terrorífico que he visto jamás," dijo Bravo en su primer relato público de lo que sucedió. "Entonces pausé, justo entonces, y recé, 'Señor, que se haga tu voluntad. Pero si voy a superar esto, necesito ayuda.'"
La ayuda tardó dos días en llegar. Bravo, quien se rompió la espalda, un brazo y un hombro tras impactar en el suelo a tan alta velocidad, se ocultó y sobrevivió dos días tras las líneas enemigas antes de su rescate. El lo llama un "milagro de los tiempos modernos."
"Creo que es una prueba de la provisión de Dios en mi vida haberme hecho superar ese momento en una forma que no evitó las heridas, pero evitó cualquier herida catastróica que habría afectado mi capacidad de sobrevivir," dijo Bravo, identificado por medio de su nombre en clave de la misión debido a las amenazas de seguridad.
La misión de Dude 44 en Irán, y lo que salió mal
El ejército de EE.UU. ha volado alrededor de 13,000 misiones hasta ahora en la guerra con Irán, de acuerdo con el Almirante Brad Cooper, el comandante estadounidense del Comando Central de EE.UU. (CentCom) que lidera las fuerzas estadounidenses en el Medio Oriente. La misión de Dude 44 en la noche del 2 de abril era cerca de una zona montañosa al sur de la ciudad de Isfahan, cerca de donde Irán había estado manteniendo mucho de su material nuclear altamente enriquecido. De acuerdo con Cooper, la misión de Dude 44 esa noche era conducir un ataque contra plantas industriales relacionadas con el programa de drones y misiles de Irán.
"Teníamos superioridad aérea, pero claramente no estábamos volando sobre Kansas," dijo Cooper.
El F-15E biplaza valuado en us$30 millones, un pilar de las operaciones de combate aéreo de EE.UU. durante décadas, fue derribado por un misil disparado desde el hombro cuyo costo ronda los us$100,000.
"Ese día era tan sólo otro día en la guerra para nosotros, hasta el momento en que fuimos atacados por un arma iraní," dijo Bravo.
Como sobrevivieron Alfa y Bravo
Cuando el misil golpeó, un momento que Bravo describe como "ser impactado por un tren de carga," Bravo dijo que él y Alfa hicieron todo lo que pudieron para tratar de salvar el avión de combate. Rápidamente se volvió claro que el avión no podía ser salvado, así que el par se eyectó.
Alfa, quien se eyectó a salvo y fue rescatado antes que Bravo, ya está volando nuevamente para la Fuerza Aérea. El declinó la solicitud de una entrevista por parte de 60 Minutes debido a consideraciones de seguridad. Alfa expresó su gratitud por el rescata suyo y de Bravo en una declaración proporcionada a 60 Minutes.
"Todavía estoy maravillado por el profesionalismo y destreza táctica de los especialistas de Búsqueda y Rescate en Combate y la Fuerza Conjunta que ejecutaron las misiones de rescate de Dude 44 mía y de Bravo, tanto de los desplegados en la zona de operaciones como de aquellos trabajando detrás de escena," dijo Alfa en una declaración. "Las palabras no pueden capturar cuan agradecidos estamos mi familia y yo y cuan orgulloso estoy de servir junto a todos y cada uno de ellos."
60 Minutes se enteró que Bravo tuvo un aterrizaje duro, a unas 5 millas de distancia de Alfa tras luchar con su paracaídas dañado.
"Tuve heridas, pero todos nosotros nos entrenamos para adaptarnos y superar las cosas a las que nos enfrentamos," dijo. "Me moví tan rápidamente como pude, a pesar de las heridas, lejos de lugar en que caí."
Estaba oscuro afuera, pero Bravo dijo que empezó a poder discernir algunos de los alrededores a medida que salía el sol, como estando en un viaje de caza a primera hora de la mañana.
"Y en el corazón de Irán, donde estábamos, hay altos valles desérticos, pero también asombrosos acantilados escarpados. Y entonces me encontré en uno de esos valles con acantilados del otro lado," dijo Bravo.
El se dio cueneta que el lugar más seguro al que ir estaba arriba y, a pesar de sus huesos rotos, caminó y trepó una cresta de 7,000 pies de altura.
"Nunca permitas que una falta de motivación de coloque en la televisión iraní," dijo Bravo.
Noticia de la tripulación derribada en Estados Unidos
De vuelta en Estados Unidos, el Secretario de Defensa Pete Hegseth fue despertado en el medio de la noche con la noticia. El dijo que pasó de inmediato a los siguientes pasos: preguntar si la tripulación estaba bien, y si Irán sabía lo que había sucedido.
"Estén vivos o no, vamos a ir a buscarlos," dijo.
Evidencia de los restos fue compartida por los medios iraníes, y surgieron videos online de grupos armados buscando a la tripulación derribada. De acuerdo con fuentes militares estadounidenses, los iraníes llegaron a unos pocos cientos de metros de Bravo.
"Había una intención clara por parte de la fuerza terrestre iraní de ir a encontrar a esos dos muchachos," dijo el Gen. Dan Caine, jefe del estado mayor conjunto y él mismo un ex piloto.
Durante la "carrera contra el tiempo," el ejército de EE.UU. rastreó de cerca a los iraníes en la zona, dijo Cooper.
Una de las operaciones de rescate más complejas en la historia militar estadounidense
Tras seis horas, Estados Unidos pudo rescatar a Alfa en un operativo riesgoso en horario diurno. Los helicópteros estadounidenses en la fuerza de rescate recibieron disparos.
"Fue un combate constante tanto en la llegada como en la salida," dijo Hegseth. "Pero ellos trajeron de regreso a Alfa."
La tarea estaba a medias. La fuerza de rescate de Alfa no pudo encontrar a Bravo y se retiró.
Pero cuando caía la noche en ese primer día en Irán, Bravo pudo enviar un mensaje a casa.
"Cuando llegué al instante en que pude revisar y pensar acerca de lo que había experimentado, envié, 'Dios es bueno,' como un reconocimiento de todo lo que me había ayudado a superar," dijo Bravo.
El también alertó al ejército de EE.UU. que había sido lastimado, pero que se estaba moviendo. Una fuerza de rescate casi fue enviada no mucho después, pero Hegseth dijo "las circunstancias simplemente no estaban dadas."
"Esa fue realmente una decisión dura," dijo él. "Nunca olvidaré, sabes, estar en la sala de situación y decir, 'Está bien, supongo que vamos a optar por el plan de 24 horas,' que significa, 'Hey, Bravo va a estar ahí fuera durante básicamente 24 horas más.'"
Bravo sobrevivió casi sin agua o alimento, con el viento y frío del desierto de alta montaña, otro día completo.
La CIA tuvo un rol crucial en el rescate de Bravo. La agencia lanzó una campaña de engaño de múltiples vías para confundir a las fuerzas iraníes que buscaban a Bravo. También usaron tecnología ultra-secreta para marcar la localización de Bravo.
Para despejar el camino para el rescate de Bravo, un video recientemente desclasificado muestra a bombarderos y drones estadounidenses atacar a las fuerzas de la Guardia Revolucionaria de Irán en las cercanías de donde él se estaba ocultando. Entonces era el momento de regresar por Bravo.
Había más de 90 miembros del ejército de EE.UU. en el terreno — las primeras botas estadounidenses en el terreno en Irán en 46 años, dijo el Almte. Cooper. Varios cientos de personas estaban en el aire, y varios miles sirvieron como apoyo en la misión de rescate.
"Pienso que lo que ustedes tienen que saber es que habríamos enviado más para ir a buscar al ocupante del asiento trasero," dijo el Gen. Caine, refiriéndose a la posición de Bravo en el avión caza.
La fuerza llegó en dos grandes aviones de búsqueda y rescate y aterrizó en una pista aérea desértica improvisada. Luego lanzaron helicópteros chicos "Little Bird" capaces de llegar a Bravo en la línea de la cresta, a varias millas de distancia.
"Uno de los momentos más grandes de mi vida"
Bravo dijo que fue "uno de los momentos más grandes de mi vida" cuando él vio a sus rescatistas. Aunque Bravo no quiere compartir los detalles exactos de su conversación con ellos, compartió lo que dijo cuando llegaron a él.
"Vamos."
Pero Bravo y los otros en el terreno no estaban todavía fuera de peligro. El tren de aterrizaje de los aviones de rescate quedó atascado en la arena del desierto de la pista de aterrizaje improvisada. Los aviones no podían despegar, y más de 90 de lo que el Almirante Coopera describió como "los miembros de más elite del ejército" estaban atascados hasta que una unidad clandestina de la Fuerza Aérea llegó al rescate.
Estados Unidos destruyó las dos aeronaves abandonadas a su suerte, valuadas en unos u$100 millones cada una, tanto como los helicópteros Little Bird, para que la tecnología no cayera en manos iraníes.
Cincuenta horas después de ser derribado, Bravo estaba a salvo, rescatado mientras salía el sol en el Domingo de Ramos. No mucho después de abandonar Irán, Bravo llamó a su esposa a casa en Estados Unidos."
"Yo estuve realmente orgulloso de ella y agradecido por la fuerza que mostró," dijo Bravo.
El oficial dice que quiere que el pueblo estadounidense sepa que el rescate tiene que ver con más de lo que él experimentó.
"Es una historia del trabajo en equipo, del entrenamiento, de la fe, de las decisiones y el liderazgo para hacer algo que vivirá en la historia como un ejemplo de lo que la voluntad de hacer de Estados Unidos, a fin de sostener nuestra promesa y no dejar ningún hombre atrás."
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