La Federación Judia de Los Angeles demanda al Museo Norton Simon en Pasadena, por la custodia de pinturas saqueadas a los judios que el nazi Hermann Göring acumuló
La Federación Judía de Los Ángeles y los herederos de un artista judío presentaron una demanda contra un museo de California para recuperar un par de pinturas al óleo del siglo XVI confiscadas por los nazis y que se conservaban en la colección privada de Hermann Göring.
De igual forma, este pasado lunes las hijas de la sobreviviente del Holocausto Dina Gottliebova Babbitt demandaron al Museo Auschwitz-Birkenau para recuperar acuarelas de víctimas romaníes que se vieron obligadas a pintar para Josef Mengele, el médico que atormentó y experimentó con presos en Auschwitz.
La artista falleció en 2009.
Ambas demandas se presentaron al final del plazo de presentación bajo una ley de California de 2024 que permite a los reclamantes en demandas previamente desestimadas volver a presentar la solicitud para recuperar obras de arte saqueadas.
La federación está demandando al Museo Norton Simon en Pasadena para recuperar un díptico al óleo de tamaño real de Adán y Eva del pintor alemán Lucas Cranach el Viejo.
En 1940, los nazis incautaron estas pinturas de su dueño judío, el marchante de arte Jacques Goudstikker.
El arte terminó en manos de Göring, el comandante de la fuerza aérea nazi y criminal de guerra convicto, junto con otras 800 otras piezas de la colección de Goudstikker.
Eventualmente, las pinturas llegaron al Norton Simon en 1971.
En un comunicado de prensa, la federación judía dijo que usaría la mayor parte de los ingresos de la venta del arte para cuidar a los sobrevivientes del Holocausto que viven en pobreza en Los Ángeles.
(Un estudio de 2018 de las Federaciones Judías de América del Norte encontró que un tercio de los sobrevivientes del Holocausto en Estados Unidos viven por debajo del umbral de pobreza).
“Al perseguir la recuperación de los Cranach, estamos buscando revertir una gran injusticia perpetrada por el robo nazi de la propiedad de una familia judía, y asegurando los recursos que nos permitirán cubrir las muchas necesidades de cientos de sobrevivientes del Holocausto en situación de pobreza en el área metropolitana de Los Ángeles, para que puedan vivir con dignidad el resto de sus vidas”, dijo el rabino Noah Farkas, presidente y director ejecutivo de la federación de Los Ángeles, en el comunicado.
La nuera de Goudstikker, Marei von Saher, demandó por primera vez al Museo Norton Simon en 2007, alegando que las pinturas pertenecían a su familia. Un fallo de 2018 determinó, por motivos procesales, que ellas pertenecian al Museo.
Además de la ley de California de 2024, el Congreso aprobó una ley a principios de este año que eliminó la “doctrina estatal”, el principio de que los actos cometidos por países extranjeros dentro de su territorio son inmunes a demandas, fortaleciendo los casos de los herederos de Goudstikker y Babbitt.
También en 2024, 21 países acordaron directrices actualizadas para la restitución de arte saqueado por los nazis, que especifican que las obras vendidas a los nazis bajo coerción también se consideran propiedad saqueada o robada.
“Estoy agradecido a la Federación Judía de Los Ángeles y a su presidente Daniel Gryczman por tomar esta causa y perseguir la recuperación de Adán y Eva de Lucas Cranach el Viejo,” dijo von Saher en un comunicado.compartido con la Agencia Telegráfica Judía.
“Este esfuerzo representa un paso significativo hacia la justicia para los sobrevivientes del Holocausto y las víctimas de las atrocidades de la era nazi.”
La Federación Judía de San Diego fue co-demandante en una demanda en 2015.
El museo de Pasadena mantuvo los Cranach incluso cuando otras obras que habían sido saqueadas de la colección de Goudstikker fueron restituidas por el gobierno holandés en las décadas posteriores a su confiscación.
“Después de décadas de litigios, tribunal tras tribunal, incluyendo la Corte Suprema de Estados Unidos, ha confirmado que la Fundación Norton Simon tiene el título adecuado de Adán y Eva de Lucas Cranach el Viejo,” dijo un portavoz del Museo Norton Simon a JTA en un comunicado.
“Continuaremos haciendo que estas importantes obras de arte sean accesibles al público, como lo hemos hecho desde 1971.”
El portavoz dijo que el museo está revisando la queja y se refirió a una decisión judicial de 2016 que colocó las obras de arte en su posesión.
Goudstikker adquirió por primera vez las pinturas en una subasta en Berlín en 1931 organizada por las autoridades soviéticas, la cual también incluía muchas obras que anteriormente pertenecían a la familia rusa Stroganoff. En 1940, tras la muerte de Jacques Goudstikker, su colección fue vendida bajo coacción a los nazis, pero su familia nunca recibió dinero.
En el catálogo en línea del Museo Norton Simon, las tarjetas de procedencia de las obras dicen "que estuvieron en la Colección Stroganoff" y describen la transferencia de Goudstikker a Göring como "apropiada en 1940".
La búsqueda para restituir las obras de Goudstikker comenzó en 1946, cuando su esposa Désiree, una cantante de ópera, presentó un reclamo en los Países Bajos que inicialmente fue rechazado.
Aunque ella pudo recuperar una pintura apenas unos años después, todas las piezas que había confiscado Göring se mantuvieron en las colecciones nacionales holandesas.
Con el paso de los años, más de 200 obras fueron devueltas a la posesión de Von Saher.
Pero en 1961, George Stroganoff-Scherbatoff, un descendiente de la familia aristocrática cuyas obras se vendieron en masa junto con los Cranach, reclamó el díptico al gobierno holandés.
Más tarde, vendió las obras al Museo Norton Simon por 800.000 dólares.
En el caso de los dibujos de Gottliebova, un portavoz del Museo de Auschwitz-Birkenau le dijo a JTA que el memorial era su hogar adecuado.
“Los dibujos de las víctimas romaníes realizados en el campo deben permanecer en el Memorial como parte de la documentación de los crímenes de Mengele”, dijo el portavoz del museo estatal.
“Entendemos completamente el enfoque emocional de la familia de Dina Gottliebova”, añadió el portavoz, pero “expresamos la profunda convicción de que las acuarelas deberían quedarse en el Memorial”.
“Los retratos de las víctimas romaníes son los pocos fragmentos que quedan de la documentación hecha por Mengele como parte de sus experimentos criminales”, continuó el portavoz.
A principios de este mes, un tribunal argentino ordenó la restitución a Van Saher de una pintura saqueada, después que la pintura fuera vista en un sitio web de bienes raíces anunciando la venta de la casa de la hija de un exfuncionario nazi.
La pintura provenía de la colección de Goudstikker.
A principios de este año, un juez dictaminó que una pintura del artista italiano Amedeo Modigliani, que alguna vez se valoró en más de 25 millones de dólares, debía ser devuelta a los descendientes de su propietario original, quien bajo presion se vio obligado a vender la pintura a los nazis.
Jackie Hajdenberg
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