viernes, 18 de septiembre de 2026

DEL WSJ

 

Quién detendrá a los hutíes?

Por la Junta Editorial
Septiembre 16, 2026

El Pres­id­ente Trump puede querer olvidarse de la guerra en el Medio Oriente antes de las elecciones de medio término, pero la guerra no se ha olvidado de él. Los avances de los aliados hutíes de Irán en Yemen y la región del Mar Rojo están aumentando las apuestas de la guerra de Irán más allá del Estrecho de Ormuz. ¿Alguien los detendrá?

El grupo militante, movilizado aparentemente por sus patrones en Teherán, se ha movido velozmente en los últimos días para capturar territorio junto a la costa del Mar Rojo en Yemen. El martes los hutíes capturaron un par de islas cerca del Estrecho de Bab al-Mandab, un estrecho en el Mar Rojo hacia el Golfo de Adén. Eso siguió a su captura de la Isla Perim y el puerto de Mokha.

Esto amenaza la estrategia de Arabia Saudita de eludir los riesgos del paso en el Estrecho de Ormuz exportando su petróleo a través de su oleoducto Oriente-Occidente al puerto de Yanbu en el Mar Rojo. Los hutíes dicen que quieren bloquear los buques vinculados con los saudíes en el Mar Rojo.

El oleoducto Oriente-Occidente la semana pasada fue cerrado por reparaciones después de un ataque con dron por parte de una milicia iraquí aliada con Irán. Eso ha causado que los precios del petróleo se disparen en los últimos días, con el crudo Brent excediendo los us$108 el barril el martes. El CEO de Chevron, Mike Wirth, prevé meses de reservas petroleras en caída y agotamiento de las reservas globales.

El punto es que lo que sucede en el Mar Rojo afecta al resto del mundo. Estados Unidos ha bloqueado los puertos de Irán. E Irán no ha podido impedir que la Marina de EE.UU. escolte a salvo a algunos buques petroleros a través de Ormuz, así que ha encargado a los hutíes expandir la guerra.

Los más amenazados son los saudíes, quienes apoyan al gobierno en Yemen contra los hutíes. Si no puede exportar petróleo, el Reino tendrá que cerrar pozos que pueden tomar mucho tiempo en reiniciarse. El dominio hutí del Mar Rojo también presenta grandes riesgos para Israel, la cual ha tenido que defender sus ciudades contra los misiles hutíes. Con Hamas al oeste, Hezbola al norte, e Irán al este, Israel no quiere una amenaza expandida al sur.

El control hutí sobre Bab al-Mandab es también una amenaza para Egipto, el cual obtiene tanto como el 2% de su PBI de los peajes de tránsito del Mar Rojo. Esos peajes han caído a medida que han aumentado los riesgos para la seguridad, y eso ha dañado las arcas fiscales del gobierno ya muy presionadas. El Medio Oriente no necesita agitación política causada por la dificultad económica en Cairo.

Todo esto argumenta en favor de una respuesta militar regional a los hutíes, pero ¿quién la liderará? Arabia Saudita gasta us$70,000 millones anuales en defensa y tiene una fuerza aérea capaz. Pero no puede derrotar a los hutíes sola o meramente desde el aire. Recuperar las islas y puertos estratégicos requerirá de tropas terrestres.

Una operación combinada entre Israel y Arabia Saudita sería más for­mid­able, y tal cooperación podría promover más el objetivo de largo tiempo del Primer Ministro Ben­jamin Net­an­yahu de tener a Arabia Saudita uniéndose a los Acuerdos de Abraham. También podría ayudar a sus posibilidades en las elecciones de fines de octubre de Israel.

La coalición sería aun más fuerte si el reticente Egipto prestara sus efectivos para la lucha. Esto lleva el riesgo de una guerra expandida, pero Irán y los hutíes ya la están expandiendo. La cuestión es si se permitirá o no a los hutíes salirse con la suya.

Tal coali­ción es más probable si EE.UU. señala su apoyo diplomático y militar. El Sr. Trump quiere restar importancia al impacto de la guerra de cara a las elecciones estadounidenses. Pero los estadounidenses pueden ver el impacto en los precios de la nafta y la energía cada día. Un bloqueo hutí del petróleo saudí podría causar más saltos de los precios, e incluso más daño electoral para los republicanos.

Las guerras son impredecibles, y el enemigo no está obligado a cooperar. Con sus concesiones para obtener un cese del fuego en abril, el Sr. Trump pensaba que podía obtener la aquiescencia iraní. El Vicepresidente JD Vance dijo que los líderes de Irán son “un grupo muy diferente de personas” para quienes “algo se ha transformado fundamentalmente.” Pero los hombres duros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y sus aliados han escalado.

Ahora hay riesgos por todos lados, pero el más grande es si el mundo concluye que Irán y los hutíes están derrotando al Sr. Trump, a EE.UU., y a sus aliados meso-orientales. Alguien tiene que detener a los hutíes.

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