domingo, 1 de febrero de 2026

 

Catar Financia el Antisemitismo en los Campus Estadounidenses?

Una orden del tribunal en un caso contra Carnegie Mellon ilustra el peligro de la influencia extranjera.

Por Kenneth L. Marcus
Enero 28, 2026


El reciente lanzamiento por parte del Departamento de Educación de un portal para divulgaciones de financiación extranjera de las universidades fue aun más oportuno de lo que los funcionarios q. Evidencia divulgada recientemente, desclasficada anteriormente este mes en tribunales federales, demuestra que financistas extranjeros pueden estar ejerciendo el tipo de influencia desmedida, oculta y nefasta sobre los programas universitarios que los críticos han temido durante mucho tiempo. Los detalles demandan la acción del Congreso para proteger los derechos de los estadounidenses.
El 6 de enero, un tribunal del distrito federal en Pennsylvania divulgó una orden del tribunal en la demanda de Yael Canaan contra la Universidad Carnegie Mellon (CMU) de Pittsburgh. La Srta. Canaan acusa que la universidad alberga una cultura de antisemitismo y discriminación—en parte debido a la influencia de más de us$1,000 millones de Catar y sus afiliados. Carnegie Mellon niega las acusaciones de la Srta. Canaan, incluyendo que es influenciada por Catar, el cual alberga su campus en Doha. Pero basado en documentos de la universidad reveladores, el tribunal el 5 de diciembre rechazó el argumento de la escuela y ordenó a la CMU producir muchos de los documentos que la Srta. Canaan solicitó.
Las revelaciones contenidas en la orden del tribunal coinciden con lo que el Departamento de Educación ha advertido durante años. Como lo dijo un informe del departamento del 2020: “Hay razones muy reales para preocuparse porque el dinero extranjero compre influencia o controle la enseñanza e investigación." El caso de la Srta. Canaan revela cómo las contribuciones extranjeras pueden estar debilitando el cumplimiento de las leyes antidiscriminación federales, sacrificando los derechos de los ciudadanos estadounidenses en favor de las sensibilidades de los autócratas extranjeros. La documentación adicional que el tribunal ordenó que presente Carnegie Mellon incluye algunas relacionadas específicamente con administradores encargados de aplicar la política antidiscriminación de la escuela.
“Catar y sus afiliados podrían ser una fuente de influencia antisemita sobre la CMU," escribió el tribunal en su orden. Un jurado razonable puede inferir que la significativa "generosidad de los fondos cataríes suministrados a la CMU" y la "dependencia de la universidad en tales fondos sirve para motivar a la CMU a acatar las expectativas y deseos de sus generosos donantes."
Los intereses cataríes en particular contribuyeron en el salario de Elizabeth Rosemeyer, vicerrectora adjunta del DEI y coordinadora del Título IX. En vista de las inversiones cataríes, se solicitó a Carnegie Mellon “consultar” con la Fundación Catar (Qatar Foundation) antes de contratarla.
La Srta. Canaan acusa que la oficina del DEI no hizo nada cuando ella informó de acoso antisemita por parte de Mary-Lou Arscott, una profesora de Carnegie Mellon. (La escuela niega tanto el acoso como su falla en responder.) La presunta falta de respuesta caería directamente sobre los hombros de la Srta. Rosemeyer ya que su testimonio en la declaración indica que ella decide personalmente si descartar o investigar las quejas formales de discriminación ilegal. La Srta. Canaan acusa además que la Srta. Rosemeyer la desalentó de forma agresiva de presentar una denuncia formal. Carnegie Mellon niega esto.

Al menos otros tres funcionarios relacionados con el DEI en Carnegie Mellon involucrados en las denuncias de antisemitismo de la Srta. Canaan hicieron visitas relacionadas con trabajo a Catar, de acuerdo con la orden del tribunal en diciembre. Estos incluyeron a Wanda Heading-Grant, la directora de diversidad, quien invoc su derecho de la Quinta Enmienda contra la autoincriminación cuando se le preguntó por la denuncia de la Srta. Canaan. La Sra. Arscott también trabajó en Catar por un tiempo y recibió financiación de Catar.

El tribunal observó correctamente que el trabajo de estos miembros del equipo de la universidad trabajan con el campus en Doha tanto como los contratos que tiene Carnegie Mellon con los cataríes “hacen más probable que la relación de la universidad con Catar" pueda haber influenciado las políticas y acciones de la escuela en el caso de la Srta. Canaan. Esto incluye las "motivaciones e intenciones de la escuela de cómo maneja" las quejas de los estudiantes de "antisemitismo por parte de los profesores y personal."
La divulgación en el caso de la Srta. Canaan se ajusta a un patrón más grande: El nuevo panel de transparencia del Departamento de Educación muestra que Catar ha sido, por lejos, la fuente más grande de financiación extranjera para las instituciones estadounidenses. Sus us$6,600 millones en pagos fueron un 50% más altos que las contribuciones del segundo financista extranjero, Alemania. China y Arabia Saudita están también entre las fuentes más grandes de dinero en efectivo extranjero, pero Catar ha saltado sobre ambos.
Si bien las entidades cataríes han dicho que sus motivaciones incluyen crear capital humano local y apoyar la investigación, el dinero parece venir con condiciones. En septiembre el Comité de la Cámara de Representantes sobre Educación y Fuerza Laboral reveló un acuerdo que obliga a estudiantes y profesores de la Universidad Northwestern a “respetar las costumbres culturales, religiosas y sociales del Estado de Catar” y a seguir la ley catarí, la cual penaliza las críticas del gobierno de Doha. La orden reciente en el caso de la Srta. Canaan reveló que un acuerdo de Carnegie Mellon con Catar contiene el mismo idioma.

La extensión plena de la influencia extranjera maligna sobre la educación superior puede todavía ser peor de lo que indican estas revelaciones. Durante la primera administración Trump, el Departamento de Educación advirtió que—aunque las escuelas tienen una obligación legal de divulgar tales cosas—la información sobre fondos extranjeros fue “sistemáticamente poco inclusiva e imprecisa,” a pesar que las universidades que reciben la mayoría de los fondos extranjeros tienen "administradores altamente acreditados y acceso listo a los mejores contadores y abogados."
El Congreso debe intervenir. El mismo día en que fue divulgada la orden del tribunal de distrito, un medio noticioso catarí informó que Carnegie Mellon está entrando en un nuevo acuerdo que extiende su relación con Catar. Los legisladores tienen que garantizar que las universidades reflexionen antes de involucrarse en relaciones con regímenes autocráticos. Washington debería requerir divulgación financiera más detallada, y los fondos federales de las escuelas deberían estar en riesgo si esas relaciones llevan a comportamiento ilegal.
La libertad académica y los derechos civiles de los estudiantes no deberían depender de la influencia extranjera.
El Sr. Marcus es presidente y CEO del Louis D. Brandeis Center for Human Rights Under Law. El se desempeñó como secretario adjunto de educación para derechos civiles en los años 2018-20.
imageCarnegie Mellon University's campus in Pittsburgh, June 7, 2019. 

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