domingo, 1 de febrero de 2026

De The Spectator

 

A Irán no le quedan buenas opciones

Trump está amenazando con bombardeos del tipo que Teherán no ha visto nunca.

  • Por Daniel De Petris
  • Miércoles 28 de enero del 2026
  • Durante la semana pasada el portaaviones USS Abraham Lincoln, aviones caza F-15 adicionales y buques navales llevando misiles crucero lanzados por mar han estado camino al Medio Oriente en lo que sólo puede ser descripto como un intento por parte del Presidente Trump por forzar a Irán a la sumisión. En caso que alguien dudara que Trump estaba detrás de esto, el salió en Truth Social temprano en la mañana para enviar un mensaje a los iraníes: dénme lo que quiero o enfrenten bombardeos del tipo que no han visto jamás. “Una Armada masiva se está dirigiendo a Irán. Se está moviendo rápidamente, con gran fuerza, entusiasmo, y propósito,” escribió Trump. “Ojalá Irán "venga a la mesa" rápidamente y negocie un acuerdo justo y equitativo – NINGUN ARMA NUCLEAR – uno que sea bueno para todas las partes.”

  • ¿A qué acuerdo se está refiriendo Trump? En resumen: la rendición. Es menos un acuerdo per se y más una capitulación directa, por la cual los iraníes entregan sus programas nuclear y de misiles en una bandeja de plata a los estadounidenses. De acuerdo con algunos informes, la administración Trump está apuntando a un golpe maestro: Irán destruye su programa nuclear, saca del país todo su uranio enriquecido, acuerda no enriquecer nuevamente, limita su arsenal de misiles balísticos de largo alcance y corta lazos con los mismos grupos aliados – el libanés Hezbola, las milicias chiíes iraquíes, Hamas, la Yihad Islámica Palestina y los hutíes – que ha pasado décadas apoyando. Si algo de esto suena conocido, eso es porque lo es – durante las negociaciones nucleares la primavera pasada entre Washington y Teherán, la Casa Blanca resistió cualquier arreglo que proporcionara a Irán siquiera un programa superficial de enriquecimiento de uranio en suelo iraní. Los iraníes insistieron una y otra vez, Trump se frustró con las conversaciones y finalmente decidió apoyar la guerra de los 12 días de Israel.

  • El líder supremo iraní Ayatola Ali Khamenei no parece más receptivo a las demandas de Trump ahora de lo que era en junio. “La última vez que Estados Unidos se metió en guerras en Afganistán e Irak, despilfarró más de us$7 billones y perdió más de 7,000 vidas estadounidenses,” estalló la misión de Irán ante la ONU en respuesta a la publicación de Trump. “Irán está listo para el diálogo basado en el respeto e intereses mutuos – ¡PERO SI ES PRESIONADO, SE DEFENDERA Y RESPONDERA COMO NUNCA ANTES!” Traducción: si esperan que nos sometamos, ustedes estarán tristemente equivocados.

  • El lenguaje rimbombante de los mulahs es habitual. Pero la realidad es que Irán no tiene muchas buenas opciones. De hecho, sus opciones van de realmente malas a lo peor. La economía iraní es un desastre, una consecuencia de las ajustadas sanciones estadounidenses, la inflación galopante y una sobreabundancia de suministro en el mercado petrolero mundial. El régimen no tiene ningún valor duradero para la gente a la que ellos representan aparentemente, y cualquier pacto que la República Islámica tuvo con la población iraní fue hecha cenizas en las semanas que pasaron desde que las fuerzas de seguridad iraníes aplastaron las protestas nacionales con extrema violencia (las muertes abarcan desde 5,000 a 30,000). El estamento de seguridad iraní se está todavía recuperando de la implacable campaña de ataque aéreo de Israel en junio, cuando fue destruida la mitad de sus lanzadores de misiles, su liderazgo militar fue destripado y su joya de la corona – la infraestructura de enriquecimiento que pasó tres décadas construyendo a un costo de cientos de miles de millones de dólares en comercio perdido – fue dañada fuertemente en un ataque estadounidense.

  • Cualquier elección que haga Khamenei será una perdedora. Dar crédito al maximalismo de Trump expondría a la República Islámica como un estado débil cuya capacidad de infligir daño a los intereses estadounidenses en el Medio Oriente fue, si no inepta, entonces al menos enormemente exagerada. Eso no da buena imagen para la disuasión. Los intransigentes dentro del estamento iraní– y sí, hay figuras que son más intransigentes que el anciano Khamenei de 86 años de edad – protestarán e incluso podrían intentar hacerse con el liderazgo.

  • Resistir, sin embargo, podría ser aun más dañino. A Trump no le gusta escuchar la palabra “no,” particularmente cuando la persona que lo dice es un adversario de largo tiempo de Estados Unidos que frecuentemente denuncia al presidente estadounidense como un lunático imperialista durante sus sermones de los viernes. Trump también ha probado que está dispuesto a esgrimir el palo militar cuando le convenga – en su primer año, Trump bombardeó a militantes islámicos en Nigeria, libró una campaña aérea de semanas de duración contra los hutíes en Yemen, coqueteó con tomar Groenlandia por la fuerza y ordenó una operación de toma y captura contra Nicolás Maduro de Venezuela. Irán fue también un blanco de la ira de Trump, lo que significa que los iraníes no pueden simplemente asumir que el neoyorquino fanfarrón está fanfarroneando.

  • Pero con lo mala que es la posición de Irán, Trump tiene que hacer algunas preguntas también. El aparato militar de Irán es más débil de lo que era y no puede competir posiblemente con Estados Unidos convencionalmente, pero retiene opciones – cerrar el Estrecho de Ormuz, enviar misiles balísticos dentro de cualquiera de las bases militares de Estados Unidos que marcan el Golfo Pérsico y alentar a las milicias de Irak a hacer lo mismo – eso puede causar dolor a Estados Unidos. En junio pasado, Irán tomó represalias por los ataques aéreos de Trump lanzando una salva de misiles balísticos hacia la Base Aérea de Estados Unidos en al-Udeid, Catar. Esos misiles fueron derribados fácilmente, en parte porque Teherán telegrafió deliberadamente la respuesta a fin de minimizar el daño y crear una salida con Washington. Los planificadores militares de EE.UU. no pueden asumir que la represalia iraní será tan simbólica como lo era entonces, especialmente si Khamenei y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) concluyen que el propósito real de Trump es derrocar al régimen por la fuerza.

  • Dando testimonio ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el Secretario de Estado Marco Rubio, alegó que la actual acumulación militar de Estados Unidos en la región se trataba estrictamente de defender al personal estadounidense situado allí. Acto siguiente, él dejó sobre la mesa un ataque estadounidense preventivo. El ambiente estaba en vilo, exactamente como le gusta a Trump.

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