Tras años de separación y procesos fragmentados, el Estado de Israel ha asumido directamente la responsabilidad de completar la aliá y reunificar a la comunidad Bnei Menashe, originaria del noreste de la India y considerada descendiente de una de las Diez Tribus Perdidas.
El nuevo programa gubernamental, coordinado por el Ministerio de Aliá e Integración junto con la Agencia Judía y otras autoridades religiosas y estatales, busca traer a Israel a unos 6.000 miembros adicionales de la comunidad antes de 2030, con especial énfasis en reunir a cónyuges, padres e hijos que han permanecido separados durante años.
Actualmente, viven en Israel alrededor de 5.000 Bnei Menashe, principalmente en el norte del país, mientras que miles siguen en la India esperando su turno. En el pasado, muchas familias quedaron divididas debido a limitaciones administrativas y a iniciativas privadas que no siempre lograron trasladar a todos sus integrantes al mismo tiempo.
El rabino David Lhungdim, líder comunitario, participó en una misión oficial a la India en diciembre de 2025. Durante la visita, ayudó a verificar lazos familiares y a preparar a los candidatos para la conversión formal cuando corresponde. Allí se reencontró con su propio hermano, a quien no veía desde hacía años. Según relató, muchos casos reflejan historias similares de espera, incertidumbre y deseo de reunificación.
Uno de los episodios que marcó un punto de inflexión fue el asesinato de un joven de la comunidad en 2022, hecho que impulsó al Estado a reforzar su compromiso con la integración y el acompañamiento social del colectivo.
El nuevo plan incluye seis meses iniciales en centros de absorción, clases intensivas de hebreo, asistencia social personalizada y subsidios de vivienda durante los primeros dos años. También se han ampliado las becas y los programas de empleo para facilitar la inserción educativa y laboral.
En paralelo, la organización Deguel Menashe continúa apoyando a quienes permanecen en la India. Tras episodios de violencia étnica en 2023, ayudó a establecer un pequeño asentamiento comunitario en Lamka que ofrece refugio, educación básica y estabilidad a familias desplazadas mientras esperan emigrar.
Para muchos miembros de la comunidad, la aliá no es solo una decisión migratoria, sino el regreso a lo que consideran su patria ancestral y la oportunidad de vivir plenamente su identidad judía. Con la nueva iniciativa estatal, el objetivo declarado es que ninguna familia vuelva a quedar atrás.
Reproducción autorizada con la mención siguiente: @EnlaceJudio

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