martes, 10 de febrero de 2026

DEL WSJ

 ¿Quién queda conectado cuando fallan los primeros sistemas? - opinión

Como mostró el apagón de Irán, la primera víctima del conflicto es a menudo la conectividad. La pregunta real es quién permanece online cuando todo lo demás pasa a negro.

Military communication must be resilient and secureLa comunicación militar debe ser resiliente y segura (photo credit: SHUTTERSTOCK)
Por LISYA BAHAR MANOAHYANIV SHNEIDERFEBRERO 9, 2026 08:28


El apagón nacional de Internet impuesto por el gobierno de Irán – uno de los más largos y más extensos en la historia de Irán, cortó a más de 90 millones de personas de los canales de comunicación digitales, interfiriendo también e interrumpiendo las comunicaciones satelitales para degradar su efectividad como una solución alternativa para llegar al mundo exterior – atrae nuestra atención al hecho que hoy, la comunicación es un arma.

Los conflictos modernos ya no son más combatidos sólo en tierra, en mar, y en el aire. Ellos son librados también en el espacio y en el ciberespacio. Las redes de fibra óptica, infraestructura celular, servicios de nube, y centros de datos están entre los primeros activos atacados, ya sea a través de ataques cinéticos, ciberoperaciones, o guerra electrónica.

Siempre que son interrumpidas las comunicaciones por redes de fibra óptica o satélite, el impacto puede ser profundo en términos de acceso a la información, seguridad pública, y resiliencia nacional. La necesidad de proteger la infraestructura de comunicación es por lo tanto acorde.

Cuando la conectividad es desafiada, la capacidad de liderazgo militar, inteligencia, y civil para seguir funcionando depende de alternativas resilientes. La comunicación basada en el espacio tiene un rol crucial en mantener a los tomadores de decisiones conectados cuando los sistemas terrestres no están disponibles.

Launch of Ofek 19 SatelliteLanzamiento del satélite Ofek 19 (credit: Maf'at Multimedia, Ministry of Defense)

Es importante distinguir entre la comunicación por fibra óptica y satelital, ya que cada una tiene su propio conjunto de vulnerabilidades y fortalezas. Mientras el control satelital está más distribuido, la comunicación por fibra óptica está en gran medida centralizada. Esto, junto al hecho que la fibra es terrestre, la convierte en un claro blanco de infraestructura.

Valiosos y resilientes

Los satélites ofrecen resiliencia a las interrupciones terrestres, lo que es especialmente valioso cuando las redes terrestres son incapacitadas o destruidas.

Sin embargo,  los satélites requieren protección dedicada contra la interferencia y técnicas de interferencia. Y si bien hoy las comunicaciones de fibra óptica son más difíciles de interceptar, en el futuro cercano las computadoras cuánticas se espera que sean lo suficientemente poderosas como para debilitar o romper los algoritmos criptográficos de hoy.

Las amenazas de “cosecha ahora, descifra luego” ya son una realidad. Los atacantes roban y almacenan datos encriptados hoy, apostando que podrán descifrarlos una vez que madure la computación cuántica.

Igualmente importante es la independencia. Depender de gobiernos extranjeros, incluso aliados de fiar, crea vulnerabilidad estratégica. Contra este contexto, la soberanía en comunicación se ha vuelto un componente central de la resiliencia nacional.

La Unión Europea ha entendido que la autonomía en el espacio es tan crucial como en el aire y la cibernética. Para Israel, es una necesidad operativa.

Israel ha entendido esto hace mucho tiempo. A través de Israel Aerospace Industries (IAI) y su División Espacial, el estado ha construido y opera satélites de comunicación avanzados tales como la serie AMOS, diseñada para proporcionar comunicaciones seguras e independientes. Estas plataformas no son sólo infraestructura comercial; son parte de la arquitectura de continuidad nacional de Israel, permitiendo vínculos de voz encriptada, datos, y mando incluso cuando las redes basadas en tierra son degradadas o atacadas.

La lógica es la misma que la del nuevo sistema de la U.E.: Si no posees y controlas tu capa de comunicación basada en el espacio, alguien más lo hará finalmente.

Mientras la resiliencia nacional siempre ha yacido en la intersección de la tecnología y la geopolítica, el reto de la resiliencia de la infraestructura en la guerra moderna sigue evolucionando, impulsando la innovación en tecnología profunda y ciberseguridad.

Esta evolución está reformando la inversión en tecnología de defensa.

En Elron Ventures, nuestro foco en la defensa de la tecnología profunda refleja el entendimiento que la guerra moderna depende de la infraestructura resiliente y segura.

La empresa de cartera CyberRidge protege el flujo de datos cruciales sobre las redes de fibra óptica de la intercepción, la vigilancia y descifrado de la era cuántica usando encriptamiento fotónico. Una empresa tal como Commcrete complementa este paisaje proporcionando comunicaciones satelitales (satcom) en movimiento, permitiendo comunicación segura y confiable aun en los ambientes más remotos u hostiles sin clara línea de visión a los satélites.

Juntas, estas tecnologías ilustran una tendencia más amplia: La necesidad de seguir conectados está formando cada vez más las estrategias de resiliencia nacionales e inversión en tecnología de defensa.


Lisya Bahar Manoah es presidente de Elron Ventures y socia gerente del Arieli Group. Yaniv Shneider es CEO de Elron Ventures

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