Presidente Trump, estamos tratando de entender lo que usted quiere de nosotros
No hemos olvidado lo que hizo por nosotros. No lo haremos, y si lo hicimos, la historia nos lo recordaría. Usted trajo a nuestros rehenes a casa cuando la mayoría de nosotros había dejado de creer en silencio que eso pudiera suceder.
PorZVIKA KLEINJUNIO 22, 2026
Sr. Presidente, escribo esto simplemente para entender lo que usted quiere de nosotros, sus una vez mayores admiradores en la tierra prometida.
HEZBOLLAH MEMBERS take part in a military exercise during a media tour organized for the occasion of Resistance and Liberation Day, in Aaramta, Lebanon, last month. (credit: AZIZ TAHER/REUTERS)
Una carta abierta al presidente de los Estados Unidos:
Estimado Presidente Trump,
Hay un ruido interminable en Israel en este momento. Lo escuchamos en la radio, lo escuchamos en la mesa de Shabat, y lo escuchamos de nuestros amigos y familia, y los estadounidenses están preguntando acerca de ello también.
¿Qué le sucedió? ¿Adónde está el presidente más pro-israelí en nuestra historia? Durante años usted fue el que nos apoyó mientras los oportunistas huían. Ahora, encendemos los noticieros, y usted suena como un hombre diferente, un presidente diferente, y honestamente, no podemos entender qué hicimos para merecerlo.
Usted firmó un acuerdo con Irán, el enemigo eterno de Israel, dando a Teherán cosas que nunca pensamos que un presidente estadounidense pondría jamás sobre la mesa. Este acuerdo nos dice que nos retiremos de la frontera donde nuestros soldados están muriendo todavía.
La seguridad de nuestros hijos no es negociable
Y usted permitió que Pakistán dirija las conversaciones. Esta semana, los estadounidenses, los iraníes, y los pakistaníes se sentaron juntos para decidir el futuro del sur de Líbano. Ese es nuestro Norte, nuestra frontera, donde nuestros muchachos luchan para protegernos. Esa es la línea que cruza Hezbola para llegar a nuestros chicos.
Sigo tratando de encontrarle sentido, y no puedo. ¿Cómo es que Irán y Pakistán obtienen voz y voto respecto a si una familia en la Galilea duerme plácidamente de noche, y somos a los que se les dice que nos vayamos?
Tal vez entiendo parte de ello. Usted es un hombre que se basa en las relaciones. Cuando una de ellas va mal, todo a su alredeor se enfría con ella. Y si usted se hartó del Primer Ministro Netanyahu, mire, no sería el primero, y eso es entre ustedes dos.
Pero por favor escúcheme en esto: Lo que hay entre nuestros dos países es mucho más grande que cualquier primer ministro. Es más grande que cualquier llamada telefónica que salió mal. Hay 10 millones de nosotros viviendo aquí que nunca firmamos ese acuerdo. No somos su pelea con Bibi. No nos haga pagar a todos por una amistad que lo decepcionó.
Y no somos ingenuos respecto a ello. Usted tuvo sus razones, y algunas de ellas no tienen nada que ver con nosotros. Hay una elección llegando. La nafta se puso cara, y ahora no lo está. Una guerra larga es algo difícil de seguir vendiendo en casa. Lo entendemos, en verdad.
No estoy escribiendo esto para atacarlo, y no voy a sentarme acá y fingir que Israel es un país fácil de defender en este momento. Sólo estoy tratando de decirle cómo se siente realmente por aquí. Sus informes probablemente no se lo dirán.
Israel no ha olvidado lo bueno que usted ha hecho por su gente
Su propio vicepresidente dijo la verdad más dura que cualquiera nos dijo en años. El lo llamó a usted el único líder en el mundo entero que todavía siente algo por Israel. Fue duro escucharlo, y tal vez necesitábamos escucharlo.
Pero dolió; las verdades duras generalmente lo hacen. Porque si él tiene razón, y pienso que la tiene, entonces estamos solos en el desierto, vagando una vez más, rezando y esperando un milagro. Ese milagro, una vez más, es usted. Un hombre.
Ese es el motivo por el cual nos asusta tanto. Cuando te queda un amigo, y él se empieza a alejar, deja de importarte cómo se llama la política. Sólo lo sientes.
Y no hemos olvidado lo que usted hizo por nosotros. No lo haremos, y si lo hicimos, la historia nos lo recordaría.
Usted trajo a nuestros rehenes a casa cuando la mayoría de nosotros había renunciado calladamente a creer que eso pudiera suceder.
Usted mudó la embajada a Jerusalén y dijo en voz alta lo que es esta ciudad, nuestra.
Usted armó los Acuerdos de Abraham de la nada y nos dió vecinos donde sólo teníamos enemigos.
Somos un pueblo que ha sido decepcionado por casi todos, una y otra vez, durante un muy largo tiempo. Se nos ha curtido la piel y nos hemos acostumbrado a ser condenados, pero no por usted. Usted fue el que realmente hizo cosas en lugar de sólo hablar de ellas. Ese es el motivo por el cual esto duele tanto. No sientes esto por un extraño.
Entonces, por favor entienda lo que es esto: No somos un país aporreándolo. Somos un país que está confundido, y honestamente con el corazón roto, tratando de interpretar a un amigo que de pronto nos dejó en silencio.
No le estamos pidiendo que combata o finacie nuestras guerras. No estamos pidiendo cheques en blanco. Le estamos pidiendo simplemente que nos diga, en palabras claras, qué quiere de nosotros, porque no podemos encontrarlo en ninguna parte en sus declaraciones, y estamos agotados de adivinar.
Israel lo necesita. No voy a ir con rodeos. Muchos de nosotros nos sentimos olvidados en este momento. Algunos de nosotros se sienten arrojados debajo del autobús por la persona que estábamos seguros que nunca lo haría.
Hemos vagado antes. Preferiríamos no vagar nuevamente, y preferiríamos ganar – con usted a nuestro lado.
En amistad y gratitud,
Zvika Klein
Jerusalén
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