Lo que revela el comentario de "la República Islámica de Gran Bretaña"de Netanyahu
¿Fue diplomático este comentario? Obviamente no. ¿Fue una exageración desmedida? Ciertamente. ¿Refleja la opinión que tiene Netanyahu de Gran Bretaña? Probablemente de forma mucho más precisa que lo que lo hacen las habituales formalidades diplomáticas.
Israeli prime minister Benjamin Netanyahu attends a state ceremony reburying Shimon and Rivka Herzl, the grandparents of Theodor Herzl, founder of modern political Zionism, alongside their grandson on Mount Herzl, in Jerusalem, August 05, 2026; Illustrative.(photo credit: CHAIM GOLDBERG/FLASH90)
PorHERB KEINONAgosto 16, 2026El reciente comentario del Primer Ministro Benjamin Netanyahu sobre la "República Islámica de Gran Bretaña" es mejor alimento para los psicólogos políticos que para los politólogos. Si bien la ciencia política trata de explicar lo que sucede en la política mundial, la psicología política trata de explicar por qué.
¿Por qué Netanyahu, un estadista veterano que es generalmente cuidadoso acerca de cómo habla públicamente sobre otros países y no es conocido por los deslices de la lengua, hace un comentario insultante sobre Gran Bretaña?
Y Gran Bretaña fue insultada. ¿Cómo sabemos? Un vocero del gobierno etiquetó los comentarios como "completamente inaceptables" y dijo que el tema había sido planteado con el gobierno israelí.
El locutor británico Piers Morgan, quien ha convertido en un espectáculo que aumenta su audiencia a la confrontación entre sionistas y antisionistas, retuiteó un fragmento del comentario de Netanyahu con su propio comentario de una sola palabra: "Idiota."
Para entender el comentario de Netanyahu y su importancia, es necesario ponerlo en contexto.
British Foreign Secretary James Cleverly and Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu shake hands, September, 2023. (credit: KOBI GIDEON/GPO)
El comentario surgió aproximadamente en el minuto 100 de un podcast de 112 minutos de Radio Ejército con Avi Harush, cuyo hijo Reef, de 20 años de edad, murió combatiendo en el sur de Gaza en abril del 2024. Harush recuperó y congeló el esperma de su hijo tras su muerte y está luchando para poder utilizarlo para que su hijo puede ser padre de un niño de forma póstuma.
El podcast no trataba de geopolítica. Fue una conversación profundamente personal sobre el dolor, el recuerdo, el legado, y el deseo de mantener vivos a los caídos. Mucho de él lidió con el dolor que ha cargado Netanyahu desde que su hermano Yonatan muriera en Entebbe en 1976.
Harush preguntó si, de haber existido la posibiidad en el momento, Netanyahu hubiera buscado tener un hijo nacido del esperma de su hermano. Netanyahu dijo que lo habría hecho.
A partir de allí, la conversación cambió a nombrar a los hijos como los caídos. Netanyahu recordó cómo él y su esposa, Sara, habían discutido una vez la posibilidad de nombrar a uno de sus hijos Yoni Netanyahu. Sara, dijo él, lo descartó sabiamente, argumentando que colocaría una carga psicológica demasiado grande sobre el niño.
Netanyahu recuerda encuentro con el nieto de Churchill, lo llama 'un hombre muy agradable'
Eso llevó a Netanyahu a recordar conocer al nieto de uno de sus héroes, Winston Churchill. El nieto era alguien llamado también Winston Churchill.
El Winston Churchill más joven y su padre, Randolph, fueron coautores de un relato favorable de la victoria de Israel en la Guerra de los Seis Días. Netanyahu recordó al nieto como un "hombre muy amable" que apoyó fuertemente a Israel.
“Casualmente, él y su padre, Randolph – el hijo de Churchill – llegaron aquí y cubrieron la Guerra de los Seis Días en una forma muy favorable para nosotros," dijo Netanyahu. “Trata de encontrar eso en Gran Bretaña hoy – en lo que es llamada la República Islámica de Gran Bretaña.”
Cuando Harush intervino diciendo que toda Europa era así, Netanyahu continuó: “Sí, pero alguien dijo, tú sabes, que la primera república islámica con armas nucleares sería la República Islámica de Gran Bretaña. Entonces nos estamos asegurando que no habrá otra aquí, tú sabes, en Irán."
Ese "alguien" no fue otro que el vicepresidente estadounidense JD Vance, quien hizo un comentario similar en julio del 2024, poco antes que Donald Trump lo seleccionara como un compañero de campaña.
El comentario original de Vance, sin embargo,incluía una salvedad importante ue desapareció de la versión de Netanyahu. Vance bromeó que Gran Bretaña bajo el mandato de los laboristas podría convertirse en "el primer país verdaderamente islámico" con armas nucleares, pero inmediatamente agregó que "Pakistán ya cuenta con ellas."
Que Netanyahu recordara el comentario de Vance es revelador del grado de análisis exhaustivo que se le ha hecho al vicepresidente e indica cuan de cerca el primer ministro sigue a las figuras políticas estadounidenses cruciales, y cómo él es capaz de utilizar comentarios que ellos han hecho en el pasado para apoyar su visión del mundo.
¿Por qué es importante todo este contexto?
En primer lugar, porque muestra que Netanyahu no entró al estudio del podcast planificando desde el inicio llamar a Gran Bretaña una república islámica como parte de alguna campaña electoral cuidadosamente armada para apelar a su base, lo que parece querer verlo enfrentarse a los europeos.
De haber sido esa la intención, Netanyahu no habría incluido la frase en el minuto 100 de un podcast extenso sobre los parientes caídos, el dolor y el legado. Esta fue una conversación casual, y Netanyahu parecía estar hablando como si el público fuera enteramente israelí – personas que entenderían lo que él consideraba una broma interna y tal vez concordarían con lo que él vio como una verdad obvia.
Esta fue una entrevista profundamente personal en la cual Netanyahu habló sobre el dolor de la muerte de su hermano con un padre luchando por tener un nieto nacido del esperma de su hijo. En ese escenario, Netanyahu bajó la guardia y se soltó su filtro diplomático.
Esto fue para el público en casa, no para el mundo.
Ese contexto importa porque hace aún más revelador el comentario. Una declaración planificada te cuenta lo que un político quiere que escuches. Una no planificada a un lado puede contarte lo que él piensa realmente.
La capacidad de Netanyahu de girar tan naturalmente de Churchill a la "República Islámica de Gran Bretaña” sugiere que este no fue un tema de conversación preparado, sino algo inserto en su pensamiento. El comentario indica que él ve a Gran Bretaña – y por extensión, a mucha de Europa occidental – como una causa perdida, donde la demografía cambiante está alimentando cada vez más el sentimiento antiisraelí. También refleja su creciente amargura hacia el liderazgo político de Gran Bretaña.
Algunos británicos – como Morgan – se horrorizaron porque el primer ministro israelí hablara sobre ellos en esta forma. Pero ¿qué hay acerca de la forma en que funcionarios del gobierno británico hablan acerca de Netanyahu o Israel?
Bajo el mandato del ex primer ministro Keir Stamer, Gran Bretaña suspendió algunas licencias de exportación de armas a Israel, detuvo las negociaciones sobre un nuevo acuerdo de libre comercio, sancionó a ministros israelíes, y reconoció un estado palestino.
El Primer Ministro Andy Burnham, quien acaba de reemplazar a Starmer, ha asumido un tono aún más adversario.
Poco antes de volverse primer ministro, él dijo que Starmer no había aplicado suficiente presión sobre Israel para que detenga su ofensiva en Gaza, se disculpó por la respuesta inicia del Partido Laborista a la guerra, y planteó la posibilidad de prohibir bienes importados de más allá de la Línea Verde.
Para Jerusalén, que el nuevo líder británico reprenda a su predecesor por no ser lo suficientemente duro con Israel es sumamente ofensivo.
Los políticos británicos han pasado de usar eufemismos diplomáticos a expresar sus diferencias con Israel usando léxico fuertemente cargado que, en la visión de Jerusalén, va mucho más allá de a crítica común. El ex secretario del exterior David Lammy describió las políticas israelíes como "moralmente injustificables," "repelentes" y "monstruosas," y suspendió las negociaciones comerciales.
Para Jerusalén, las críticas de Londres ya no se sienten más como los desacuerdos de rutina entre aliados. Más bien, se sienten cada vez más como algo más fundamental – como un país al que Israel otrora consideraba instintivamente simpático que se volvió ahora contra ella.
¿El comentario improvisado de Netanyahu en un podcast dio voz a ese sentimiento y proporcionó una explicación demográfica: "La república islámica de Gran Bretaña?"
¿Fue diplomático este comentario? Obviamente no. ¿Fue una exageración desmedida? Ciertamente. ¿Refleja la visión que tiene Netanyahu de Gran Bretaña y mucho de Europa? Probablemente mucho más exactamente que las habituales formalidades diplomáticas. Y ese es el motivo por el cual el comentario importa – no porque fuera planificado cuidadosamente, sino precisamente porquee muy probablemente no lo fue.
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