Hubo millones de personas a quienes el 7 de octubre de 2023 se les hizo un nudo en el estómago por lo ocurrido en Israel. El horror, el dolor y la incredulidad marcaron ese día para siempre.
Hoy, tras la recuperación del último cuerpo del rehén israelí, siguen siendo millones los que sienten un nudo en el pecho. Millones a quienes se les humedecen los ojos, no todos son judíos, pero están unidos por la empatía, la humanidad y el rechazo al terror.
No es solo tristeza lo que se siente, sino la emoción de saber que, incluso en la muerte, nadie fue olvidado. Israel cerró una herida con dignidad, memoria y respeto. Porque el dolor permanece, pero también la certeza de que cada vida importa y cada nombre vuelve a casa.
No es solo tristeza lo que se siente, sino la emoción de saber que, incluso en la muerte, nadie fue olvidado. Israel cerró una herida con dignidad, memoria y respeto. Porque el dolor permanece, pero también la certeza de que cada vida importa y cada nombre vuelve a casa.

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