sábado, 10 de enero de 2026

 Mientras los sobrevivientes del Holocausto envejecen y sus testimonios de primera mano se vuelven cada vez más escasos, el centro mundial de Yad Vashem en Jerusalén intensifica la recolección y conservación de artefactos personales para preservar la memoria histórica. Objetos como cartas, documentos oficiales, fotografías y pertenencias familiares —como una caja de recuerdos escondida por décadas en un ático de Krakow— están siendo catalogados y documentados en una nueva instalación de última generación.

📍 El proyecto “Gathering the Fragments” ya acumula millones de páginas, más de 31 500 artefactos y decenas de miles de testimonios que enriquecen el relato histórico más allá de la memoria oral.

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