sábado, 10 de enero de 2026

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 Los iraníes se están concentrando en torno al hijo del ex shah a medida que aumentan las protestas. 

Reza Pahlavi emerge como un símbolo poderoso de la oposición al régimen.


Por Benoit Faucon y Margherita Stancati

Junio 9, 2026



A medida que las protestas iraníes crecen en tamaño, una figura improbable está ganando prominencia--el hijo del vituperado shah del país, quien fuera depuesto en la revolución de 1979.


Los iraníes a lo largo del país están coreando consignas en apoyo de Reza Pahlavi, cuyo padre, Mohammed Reza Pahlavi, gobernó el país durante décadas.


Los cánticos llegan a medida que el tono de las protestas, el cual comenzó con indignación por la depreciación de la moneda y precios en aumento, se está corriendo de las preocupaciones económicas a ataques a la legitimidad del mismo régimen teocrático. Los manifestantes gritando consignas contra el régimen llenaron las calles en Teherán el jueves por la noche en las manifestaciones más grandes en años. Los videos mostraron coches y una mezquita quemados.

“Larga vida al Shah,” gritaban los manifestantes en un centro de compras en Teherán, mientras otros prendían fuego a un edificio gubernamental cercano, de acuerdo con un video verificado por Storyful, que es propiedad de la casa matriz del Wall Street Journal, News Corp.


“Esta es la última batalla,” corearon miles en otra marcha en otro lado de la capital, "Pahlavi regresará."


Protesters in Tehran.

Protesters in Tehran.© UGC/AP

La prominencia de Pahlavi, de 65 años de edad, es un alejamiento de otras protestas previas, cuando el heredero de la controvertida dinastía raramente era nombrado. Su padre, quien gobernó Irán desde la década de 1940, fue despreciado ampliamente en Irán por su gobierno autocrático, su represión política y lo que los críticos vieron como su sumisión a Estados Unidos.

Pocos analistas piensan que Pahlavi tiene un camino verdadero al trono o liderazgo en Irán. Su reputación mejorada en los últimos años dice más sobre el creciente descontento con la República Islámica que acerca de un deseo genuino de los iraníes de un retorno de la monarquía, dijeron los analistas. Muchos iraníes lo ven como todo lo que no es el régimen actual: pro-occidental, laico y capaz de poner fin al aislamiento económico de Irán.

“Durante la última década, ha aumentado la popularidad de Pahlavi, reflejando no sólo nostalgia, sino un agudo contraste de lo que era el pasado y lo que podría ser el futuro en Irán" dijo Behnam Ben Taleblu, director principal para temas de Irán en la Foundation for Defense of Democracies, una think tank de Washington. “Este aumento en la popularidad se correlaciona con el creciente laicismo y nacionalismo."

Algunos iraníes respondieron al llamado de Pahlavi uniéndose a las protestas en aumento contra el gobierno el jueves a la noche. El instó a más a tomar parte el viernes.

“Estén seguros que la victoria les pertenece a ustedes," dijo Pahlavi, quien está radicado en Estados Unidos.

Pahlavi tenía 18 años de edad y estaba en Estados Unidos entrenándose para ser piloto de combate cuando se produjo la revolución que destituyó a su padre. Después que su padre falleció en el exilio en Egipto en 1980, Pahlavi se declaró el nuevo shah, pero no logró a lo largo de las décadas siguientes levantar una oposición iraní cohesiva, con muchos iraníes que seguían vituperando a su dinastía.



Demonstrators and troops loyal to the shah in Tehran in November 1978.

Demonstrators and troops loyal to the shah in Tehran in November 1978.© Kaveh Kazemi/Getty Images

Tres funcionarios gubernamentales iraníes de nivel medio contactados la semana pasada para discutir otras cuestiones, manifestaron espontáneamente que ellos en privado anhelaban el retorno de los Pahlavi. Cuando la última ronda de protestas estalló en la capital, uno de ellos dijo que quería a su rey de regreso y esperaba que él pudiera restaurar la posición internacional de Irán luego de un conflicto durísimo con Israel en junio.


Hay límites a la influencia de Pahlavi. El dice que no gobernaría como un shah y quiere ayudar a los iraníes en una transición a una democracia laica, pero carece de una red de apoyo organizada dentro de Irán. El Presidente Trump, quien ha amenazado repetidamente con intervenir si el gobierno dispara a los manifestantes y ha admirado la disposición de los iraníes a sacudir al régimen, ha dicho que no está preparado para reunirse con él, aun.

El movimiento de la oposición de Irán continúa profundamente fragmentado. Muchos iraníes—incluso los que piden el cambio de régimen—todavía se oponen firmemente al retorno de la dinastía depuesta.

“La República Islámica es tan mala que la gente aceptará cualquier cosa en reemplazo, y él ofrece una solución simple," dijo Javad Chamanara, un activista opositor y miembro de la minoría kurda de Irán que favorece un sistema federalista en Irán. Pahlavi es visto como una figura divisiva entre las minorías étnicas, las que conforman cerca de la mitad de la población de Irán, debido al rechazo pasado de la monarquía a concederles alguna autonomía, dijo él.

Irán tiene otras figuras de la oposición, incluidos activistas de derechos humanos. Shirin Ebadi, la ganadora iraní del Premio Nobel de la Paz, llamó a sus conciudadanas a marchar por la libertad y la democracia.


“Estamos presenciando el colapso de la hegemonía de la República Islámica," dijo Ebadi, quien vive fuera de Irán, en su canal oficial de Telegram el viernes. “Todo lo que tenemos que hacer en estos días finales es sostener unos las manos de los otros y creer que esta noche oscur está llegando a su fin."

La República Islámica es más vulnerable de lo que ha sido en años. Su economía se está desmoronando debido  a las sanciones y al colapso de su moneda. La guerra de 12 días con Israel devastó su programa nuclear y de misiles y dejó al desnudo los límites de sus capacidades militares.

Las negociaciones entre Teherán y Washington para reiniciar las conversaciones por su programa nuclear están estancadas por la insistencia del régimen en el derecho a enriquecer uranio, el cual Estados Unidos, Europa e Israel temen podría ser utilizado para construir una bomba.

Las manifestaciones contra el gobierno que empezaron a fin de diciembre han movilizado a un amplio espectro de la sociedad iraní, desde trabajadores petroleros a comerciantes del bazar, estudiantes, activistas de derechos humanos y minorías étnicas. 

Hay algunas similitudes entre las protestas actuales y la agitación popular que llevó al derrocamiento del shah. Las quejas económicas generalizadas fueron también un catalizador para la revolución, con los comerciantes del bazar desempeñando un rol importante.

A finales de la década de 1970, los iraníes laicos y religiosos unieron fuerzas contra el shah. Crucial para el éxito del levantamiento fue el liderazgo carismático del Ayatola Ruhollah Khomeini, un clérico exiliado, y la participación del estamento religioso chií. Las manifestaciones masivas forzaron al shah y a su familia a escapar en enero de 1979.

Los líderes actuales de Irán poseen un aparato más sofisticado que el del shah para monitorear y aplastar a la oposición. Las oleadas de manifestaciones contra el gobierno que arreciaron en Irán en los años 2009, 2017, 2019 y 2022 sacudieron al régimen, pero todas fueron finalmente reprimidas.

El líder supremo iraní, Ali Khamenei, quien ha gobernado el país desde 1989, dijo a una reunión de partidarios el viernes que no tenía ningún plan de ceder el poder.

“Todos deberían saber que la República Islámica no se retirará," dijo.


Iran’s Supreme Leader Ali Khamenei

Iran’s Supreme Leader Ali Khamenei© Iranian Supreme Leader’s Office/Zuma Press

El acceso a Internet ha sido interrumpido casi por completo desde muy tarde el jueves, de acuerdo con Netblocks, el grupo de vigilancia. Irán también anuló el acceso online durante las protestas del 2022. Más de 2,000 personas han sido arrestadas y tres docenas han sido asesinadas, de acuerdo con el grupo Human Rights Activists in Iran (Activistas de Derechos Humanos en Irán). Otro grupo, Iran Human Rights (Derechos Humanos de Irán), llevó más tarde la cuenta de muertes a 51.


Los líderes islámicos de Irán aun no han desplegado su fuerza total contra las protestas continuas, en parte porque temen que Trump podría cumplir con su promesa de intervenir si son asesinados los manifestantes, dijo Aniseh Bassiri Tabrizi, experta en Irán del grupo investigador Chatham House.

“Aun no estamos en una situación en la cual la estabilidad del régimen está en riesgo, aunque eso podría cambiar obviamente de forma drástica y repentina," dijo ella. "Si las protestas continúan y se intensifican más, es probable que el régimen empiece nuevamente a usar fuerza represiva." 

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