domingo, 25 de enero de 2026

 La Premio Nobel Gertrude Elion nació en 1918 en la ciudad de Nueva York.

Hija de inmigrantes judíos, Gertrude Elion se enfrentó a un panorama en su contra.
Como mujer judía, la injusticia la rodeaba en cada paso.
Su infancia estuvo marcada por la Gran Depresión, que devastó la nación y la riqueza duramente ganada de sus padres.
Sin embargo, armada con una increíble tenacidad e inteligencia, Gertrude no estaba dispuesta a permitir que nada detuviera su misión única de ayudar a aliviar el sufrimiento.
Reconocida como brillante desde niña en la secundaria, Gertrude se saltó dos grados, graduándose a los 15 años en 1933 para encontrar una generosa beca esperándola en Hunter College.
Sus padres estaban extasiados.
“Entre los judíos inmigrantes, su única vía de éxito era la educación”, recordaba Gertrude.
“La educación es una tradición judía”.
Sin embargo, ese mismo año, el abuelo de Gertrude murió de cáncer de estómago.
Al presenciar su doloroso deterioro, Gertrude juró estudiar química en Hunter y dedicar su vida a trabajar en busca de una cura.
Con su camino trazado, volvió a alcanzar la cima, a pesar de los desafíos implacables.
Aunque se graduó summa cum laude y Phi Beta Kappa de Hunter, ser mujer y judía significaba que todas y cada una de sus 15 solicitudes de doctorado fueron rechazadas.
Luchando en el mercado laboral durante casi un año, Gertrude solo pudo encontrar un puesto voluntario en un laboratorio de química donde al presidente de la empresa le gustaba hacer chistes antisemitas.
Aun así, perseveró, eventualmente ascendiendo hasta conseguir un puesto remunerado mientras también asistía a clases nocturnas.
Para cuando obtuvo su Maestría en la Universidad de Nueva York en 1941, la Segunda Guerra Mundial había abierto nuevas oportunidades laborales para las mujeres estadounidenses y Gertrude fue contratada por el Dr. George Hitchings como investigadora en la compañía farmacéutica Burroughs Wellcome
Durante sus 40 años allí, Gertrude desarrolló medicamentos para curar casi todas las leucemias en niños; para hacer posibles los trasplantes de órganos, y para atacar virus sin dañar las células sanas, una hazaña que la comunidad médica había considerado imposible.
Fueron miles de vidas impactadas por los medicamentos que ella y sus asociados desarrollaron para el tratamiento de la leucemia, la gota, el rechazo de órganos trasplantados y el herpes, entre otros trastornos.
Que gran mérito!
A lo largo de su vida, ganó innumerables premios, incluidos 25 doctorados honorarios.
Sin embargo, el 17 de octubre de 1988, cuando un periodista la llamó para felicitarla por ganar el Premio Nobel, ella respondió incrédula: “Deja de bromear.”
No era una broma.
El Premio acababa de ser anunciado a su nombre y al de George Hitchings. Incluso como la quinta mujer galardonada con el Nobel de Medicina, el ayudar a las personas siempre siguió siendo la motivación de Gertrude.
Preguntada sobre su victoria en el Nobel, ella respondió:
“Cuando conoces a alguien que ha vivido 25 años con un trasplante de riñón, ahí está tu recompensa.”
Gertrude Elion falleció en North Carolina, USA, el 21 de febrero de 1999 a los 81 años, dejando un inmenso legado a la humanidad.
Traducido por Lilian Rotter para Amando Nuestra Cultura Judia.
Jewish Federation
of Grester Philadelphis

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