EL GOBIERNO DE ASSAD COLAPSA EN SIRIA, GENERANDO TEMORES DE UN VACIO
Las potencias extranjeras maniobran para ganar influencia mientras se esfuma un régimen que durante medio siglo controló al país dividido.
Por Summer Said, Isabel Coles y Stephen Kalin Diciembre 8, 2024
TRADUCIDO POR Marcela Lubczanski
La dictadura de la familia Assad que gobernó Siria durante más de 50 años giró en espiral hacia el colapso el domingo, con las fuerzas rebeldes reclamando el control de Damasco y siendo desconocido la deso el paradero del Presidente Bashar al-Assad. Los hechos provocaron celebraciones entre la población largamente reprimida, pero también provocaron preocupaciones acerca de cómo la desintegración del régimen repercutiría en la región.
Las fuerzas rebeldes se derramaron dentro de la capital de madrugada, justo algo más de una semana después de lanzar una campaña que barrió a lo largo de las ciudades más grandes de Siria con velocidad relámpago. Assad huyó en las primeras horas del domingo hora local, de acuerdo con dos funcionarios de seguridad sirios. Su destino es desconocido, dijeron.
El gobierno había sobrevivido a más de una década de guerra civil y crisis económica, pero sus fuerzas cedieron bajo la presión de los avances rápidos por parte de varios grupos rebeldes que se estaban acercando desde el norte, sur y este.
El combate fue el último giro dramático en una serie de conflictos intervinculados que han agitado al Medio Oriente durante más de un año—todos remontándose al ataque de Hamas del 7 de octubre del 2023 en el sur de Israel que desencadenó la guerra en la Franja de Gaza y luego se extendió a Líbano e Irán.
El gobierno de los Assad cayó víctima en parte de las guerras en Líbano tanto como en Ucrania, las cuales minaron la fuerza de Rusia y del Hezbola respaldado por Irán, dos patrocinadores clave cuyos ejércitos habían mantenido a la familia en el poder.
El presidente electo Donald Trump dijo el domingo en redes sociales que Assad huyó de su país porque Rusia “ya no estaba más interesada en protegerlo." Trump dijo que Rusia “perdió todo interés en Siria debido a Ucrania.”
Irán, Rusia, Turquía, Israel, los gobiernos árabes y Estados Unidos—el cual ha perdido 900 tropas en el país—están todos observando de cerca cómo se desarrollan los acontecimientos, preocupados porque el desorden más profundo en el país estratégico del Medio Oriente podría debilitar sus propios intereses. Hay preocupación que un colapso rápido del régimen sin planeamiento para la sucesión podría crear un vacío peligroso con efectos derrame en los países vecinos.
La campaña que llevó a la caída del régimen de Assad fue iniciada por Hayat Tahrir al-Sham, un grupo designado terrorista por Estados Unidos y comandado por Abu Mohammed al-Jawlani, quien anteriormente tuvo vínculos con el Estado Islámico y al Qaeda. Jawlani ha cortado esos lazos y ha prometido proteger la diversidad religiosa y étnica de Siria, pero no está claro en qué medida su transformación es genuina.
Los Assad fueron denostados, pero preservaron un equilibrio de poder irregular durante años en un país dividido por una gran cantidad de grupos rebeldes a veces antagónicos y bajo presión de potencias extranjeras que incluyen a Turquía, Rusia e Irán. En los últimos días, los países vecinos se apresuraron a solidificar sus fronteras para prevenir la posible propagación del conflicto.
Israel dijo que desplegó a su ejército el domingo en la zona de amortiguación entre Israel y Siria en los Altos del Golan. Dijo que la medida era necesaria para defender su frontera.
Siria es un país pequeño y pobre pero ha desempeñado un rol central en los conflictos interconectados de la región. Se volvió un conducto para los suministros de armas a Hezbola y trajo la influencia de Irán hasta las fronteras de Israel. También acumuló—y utilizó—armas químicas, las cuales ahora, se teme, podrían terminar en las manos equivocadas.
Assad había dicho que hablaría a la nación a las 8 p.m. hora local el sábado, pero el discurso nunca ocurrió. Su paradero no pudo ser determinado. Gente cercana al gobierno sirio se estaba escondiendo del combate en Damasco mientras los rebeldes pasaban a través de la capital, dijo un funcionario cercano a la familia Assad.
“Es el caos. Estamos todos abajo de la mesa,” dijo. “Hay tiroteos afuera en las calles.”
“Declaramos a la ciudad de Damasco libre del tirano Bashar al-Assad,” dijo temprano el domingo hora local en una publicación en redes sociales el Teniente Coronel Hassan Abdul Ghani, del comando militar rebelde.
Apenas horas antes el sábado, los rebeldes dijeron que habían capturado Homs, una ciudad de 800,000 personas que ha proporcionado acceso al bastión de Assad en las áreas costeras de Siria, donde Rusia mantiene bases militares.
Los sirios llevados al exilio por la guerra civil celebraron su caída. Imágenes supuestamente de la ciudad mostraban a los residentes atando un nudo alrededor de una estatua del padre de Assad, Hafez al-Assad, quien lideró Siria por tres décadas, y derribándola.
Las fuerzas del régimen habían dicho que habían creado un cordón de seguridad inquebrantable alrededor de Damasco, pero se quebró rápidamente bajo la presión desde el norte, donde había ingresado Hayat Tahrir al-Sham, y desde el sur, donde un grupo separado de rebeldes había tomado posiciones en los suburbios de la capital.
“Lo hicimos, ganamos. Finalmente somos un país libre,” dijo Abdulkafi Alhamdo, un docente de inglés de Alepo que hace poco regresó a la ciudad después de dejarla en el año 2016.
A medida que los rebeldes se acercaban a Homs, los agentes de seguridad sirios prendieron fuego a documentos en la terraza de la principal filial de inteligencia antes de evacuarla, dijo Rim Turkmani, cuyos amigos en la ciudad observaron la actividad desde sus balcones.
Los rebeldes sirios liberaron a cientos de detenidos de una prisión nombrada el "matadero humano” después de capturar la instalación en su marcha a la capital. Tantas como 13,000 personas fueron ejecutadas en la famosa prisión Saydnaya en los primeros seis años después del levantamiento en el 2011, de acuerdo con Amnesty International. Muchos otros fueron asesinados después de ser torturados repetidamente y privados de alimento, agua y medicinas.
Más temprano en la capital, las calles estaban casi desiertas y las góndolas de los supermercados estaban vacías, dijo un residente de la ciudad. Los partidarios aterrorizados del régimen huyeron hacia las áreas costeras en vehículos atestados con sus pertenencias. En las afueras de la ciudad podían escucharse explosiones ocasionales.
Las protestas contra el régimen de Assad se iniciaron con la Primavera Arabe en el 2011 y se convirtieron en una guerra civil directa, con múltiples partes luchando por controlar secciones del país. Irán y Rusia en el año 2015 ayudaron a Assad a sofocar el levantamiento con fuerza aérea y fuerzas satélites.
Ambos señalaron al líder sirio que no podrían o no intervendrían esta vez, dijeron personas al tanto de los mensajes. Al mismo tiempo, dijo una de las personas, los rebeldes de Hayat Tahrir al-Sham, con 25,000 combatientes, no parecen tener el personal para controlar y gobernar los vastos territorios que ha obtenido en los días recientes.
“Podríamos ver una victoria grande y rápida, y luego empiezan los problemas," dijo un diplomático occidental enfocado en Siria, señalando a las luchas internas y fracciones en Libia que siguieron al derrocamiento del gobernante de largo tiempo de ese país, Coronel Moammar Gadhafi, en el 2011.
Los ministros del exterior de Rusia, Irán y Turquía se reunieron en los márgenes de una conferencia en Catar para discutir un camino diplomático a través del combate mientras fuerzas rebeldes dispares presionaban en su avance.
Con las fuerzas del régimen desvaneciéndose, Rusia podría enfocarse en llegar a un acuerdo para retener dos bases sobre la costa del Mediterráneo que le permitan proyectar poder a lo largo de la región, dijo Michael Kofman, un miembro principal en el Carnegie Endowment for International Peace, una think tank estadounidense.
Turquía, un miembro de la OTAN que respalda a los rebeldes y anteriormente envió sus propias tropas enfrente de la frontera, está posicionado para obtener influencia significativa en Siria.
La reunión en Catar buscaba lograr que los rusos, iraníes y turcos concuerden acerca de donde se dirige la situación en Siria y en qué esperan unos de los otros, dijo Vali Nasr, profesor en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins y ex alto consejero del Departamento de Estado.
El primer ministro catarí Jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani dijo que había una necesidad urgente de idear un marco político para los acontecimientos en Siria.
“Nuestra preocupación es que esto nos traerá de regreso a los viejos ciclos de violencia interna, la guerra civil, y esto es lo que realmente amenazó la integridad, la integridad territorial, del estado de Siria," dijo él al foro anual de elaboración de políticas en Catar, un aliado de EE.UU. que es también cercano a Turquía y que ha armado a algunos grupos rebeldes sirios y mantiene relaciones con Irán y Rusia.
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