miércoles, 21 de noviembre de 2018

Informe: Mossad proporcionó información de inteligencia para frustrar complot de Hezbolá en Argentina | Noticias de Israel
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Dos ciudadanos de Argentina fueron arrestados el jueves porque se sospechaba que tenían vínculos con el Hezbolá del Líbano, según Al Jazeera.

Abbas “rechazó millones de dólares” a cambio de concesiones en Jerusalem | Noticias de Israel
Informe: grupos terroristas de Gaza se preparan ante una posible operación militar de Israel | Noticias de Israel


Un terrorista palestino apuñaló a un israelí en las afueras de Jerusalén

  

Una guerra mediática contra Israel y las comunidades judías del mundo

Una guerra mediática contra Israel y las comunidades judías del mundo
Hoy, todos somos testigos conscientes de los incrementados y demoledores ataques mediáticos a los que están expuestas la causa de Israel y de las comunidades judías del mundo.
Los observamos y lo palpamos en los medios gráficos, televisivos y también en el llamado mundo virtual, en las denominadas redes sociales como “Facebook”, “Twitter” y”Youtube”, en los variados sitios de Internet, en los foros y en los blogs. Ataques mediáticos que buscan promover en multitudinarios y desprevenidos públicos, la mentira, el terror, el racismo, la judeofobia y la sionofobia.
Dichos ataques mediáticos son simples tácticas de una estrategia mayor, están circunscriptos dentro de lo que hoy llamamos la guerra mediática, que es un auténtico conflicto bélico donde se utilizan medios no tradicionales, el ciberespacio y las nuevas tecnologías de las comunicaciones como el escenario de esta gran guerra virtual en lugar de los campos de batalla tradicionales.
La herramienta defensiva que se viene utilizando desde hace algún tiempo por ciertos grupos independientes (generalmente con resultados muy pobres) para contrarrestar estos ataques mediáticos, es la denominada hasbará o הַסְבָּרָה (“explicación o esclarecimiento”).
Estos grupos independientes somos los periodistas, escritores y comentaristas, valerosos ante los ataques externos, comprometidos hasta el tuétano con la justa causa del judaísmo y del sionismo, muñidos con una formación humana, cultural y académica del nivel más profundo.
Actuamos en todos los países del planeta, con un esforzado trabajo voluntario y un compromiso sin igual, emergiendo al mundo a través del ancho espacio cibernético para esclarecer a los confusos, informar a los desinformados y defender contra viento y marea la legitimidad del único estado democrático del medio oriente y sus derechos irrenunciables a existir y a realizarse en su hogar nacional en la Tierra de Israel.
Con un elevado compromiso y muy exiguos recursos materiales estamos activando de manera cotidiana e incansable pero también dispersa y anárquica, sin ningún tipo de asistencia externa a nuestra inacabable fuerza de voluntad y una gran motivación espiritual.
Realizamos una doble tarea de hasbará interna y externa muy necesaria, pues han comprendido a través del tiempo que los niveles de desinformación, de ignorancia de las tremendas realidades que nos acosan cotidianamente son moneda corriente entre nuestros hermanos judíos y en la humanidad toda.
Mi sincera sensación es que muchas de estas batallas de la denominada “guerra mediática” la estamos perdiendo. Quizás no es toda la responsabilidad de estos dispersos y voluntarios periodistas, escritores y comentaristas del mundo sino porque estamos viviendo complejas épocas donde la judeofobia y sionofobia arrecian activa y violentamente desde los cuatro rincones del planeta y lamentablemente arrastran hasta a muchos de nuestros hermanos del mundo.
Reconozcamos que la situación en esta guerra mediática de hoy en día, es desastrosa no sólo para Israel sino también para las comunidades judías y los ciudadanos dignos y libres del mundo que tienen su destino demasiado unido al de la existencia de Israel aunque “aun no sean tan conscientes de ello”.
Los periodistas, escritores y comentaristas que batallamos de manera cotidiana e incansable pero también en forma dispersa y anárquica, sin ningún tipo de apoyo material y anímico externo seguimos presentes, hoy y siempre.
Nos decía George Orwell “En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario”
Guido Maisuls
Servicio judío de opinión e investigación periodística
www.identidades.com.ar

martes, 20 de noviembre de 2018

El Estado palestino 'separado'

Por Jaled Abu Toameh 

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás.
"Abás puede seguir presentándose ante el mundo como el “presidente del Estado de Palestina”. Pero vive en una ilusión: es obvio que no representa a los dos millones de palestinos que viven en Gaza, enclave separado y controlado por Hamás. Abás no ha podido poner un pie en la Franja en los últimos once años, y sus posibilidades de volver alguna vez parecen nulas"
A principios de mes, Hamás empezó a pagar salarios a miles de sus empleados, después de que Qatar enviara a Gaza un subsidio de 15 millones de dólares en efectivo. El dinero lo introdujo el emisario catarí Mohamed el Amadi a través del paso fronterizo de Erez.
El subsidio catarí se enmarca en los esfuerzos de Egipto, Qatar y Naciones Unidas por lograr unatregua de larga duración entre Israel y Hamás. Se trató del primer desembolso de un total de 90 millones de dólares que el emirato se ha comprometido a enviar a Gaza en los próximos seis meses, según fuentes palestinas.
Sin embargo, la Autoridad Palestina (AP) y su presidente, Mahmud Abás, siguen oponiéndose a un acuerdo; las informaciones dicen que una de las razones por las que rechazan una tregua entre Israel y Hamás es que creen que allanaría el camino al establecimiento de un Estado palestino separado en Gaza.
El pasado día 11, Abás volvió a acusar a Hamás de ser parte de una “conspiración” estadounidense e israelí para separar Gaza de la Margen Occidental. Además, amenazó con adoptar medidas punitivas contra la Franja, gobernada por Hamás, con el pretexto de que la “conspiración” va dirigida a establecer un Estado palestino separado en dicho territorio.
La realidad, al fin y al cabo, es que ya hay un Estado palestino separado en Gaza, y lo hay desde 2007, cuando Hamás se apoderó violentamente del territorio, tras derrocar a la Autoridad Palestina de Abás.
Abás y la AP, que son lo mismo, han vivido desde entonces en la negación. Incluso han ideado una realidad paralela, en la que sigue siendo posible establecer un Estado soberano e independiente en toda la Margen Occidental, Gaza y el este de Jerusalén.
Durante los últimos once años, una serie de países árabes, incluidos Egipto, el Yemen, Arabia Saudí y Qatar, han intentando poner fin a la pugna entre Hamás y la facción de Abás, Fatah. En vano. Los acuerdos de reconciliación nunca se han materializado.
Hamás y Fatah no han sido capaces de ponerse de acuerdo en la interpretación de los acuerdos de reconciliación. Fatah sostiene que se supone que permiten a su régimen de Ramala asumir el pleno control de Gaza. Hamás, por su parte, rechaza con vehemencia renunciar al control de la seguridad en la Franja. Lo más que Hamás está dispuesta a ofrecer al régimen de Abás es un control limitado sobre la esfera civil, para que se haga cargo de pagar los salarios y de financiar las escuelas, los hospitales y el resto de entidades públicas.
En las últimas semanas, Abás y varios de sus altos mandos de Ramala han advertido de que una tregua entre Israel y Hamás “consolidará” la división entre la Margen y la Franja, lo que allanaría el camino al establecimiento de un Estado independiente y separado en Gaza, gobernado por Hamás. Ahora que parece haberse llegado a un entendimiento entre Israel, Qatar, Egipto y Hamás para mejorar las condiciones de vida de los gazatíes, Abás y sus funcionarios de la AP están rabiosos, echando humo.
En ese marco, Qatar envió millones de dólares en efectivo a la Franja el pasado día 8. El dinero se utilizará para pagar a miles de empleados de Hamás y a las necesitadas familias gazatíes. Como ya he comentado, según algunas informaciones el funcionario catarí Mohamed el Amadi llegó a Gaza con tres maletas, en las que portaba 15 millones de dólares.
En respuesta, la agencia oficial de noticias de Abás, Wafa, difundió un contundente comunicadoen el que se acusaba a Hamás de ser parte de la “conspiración sionista-americana” para separar la Margen de la Franja. Según el comunicado, Hamás está cooperando con EEUU e Israel para establecer un Estado palestino separado Gaza. “No habrá ningún Estado palestino sin la Franja de Gaza, y no habrá ningún Estado [palestino separado] en la Franja de Gaza”, aseguró Abás, según el comunicado.
Esa afirmación describe de manera totalmente errónea la realidad. Si ya hay un Estado palestino separado en Gaza, la responsabilidad es de Fatah y de Hamás, no de Israel y EEUU. En realidad, lapugna entre Hamás y Fatah no tiene ninguna relación con Israel, EEUU o cualquier agente externo. Se trata de una lucha por el dinero y el poder.
Ni Israel ni EEUU contribuyeron a ni sancionaron la toma violenta del poder en Gaza por parte de Hamás. Hamás logró derrocar a la AP principalmente porque las fuerzas de seguridad de ésta, financiadas por Occidente, se rindieron sin presentar batalla.
Desde entonces, Hamás y sus aliados de la Yihad Islámica Palestina (YIP) han convertido la Franja en un Estado palestino separado e independiente. Hamás y la YIP no reconocen a Abás como presidente legítimo de los palestinos. Tienen en Gaza su propio Gobierno de facto, su propio Parlamento, sus propias milicias y fuerzas de seguridad e incluso sus propias leyes.
Abás puede seguir presentándose ante el mundo como el “presidente del Estado de Palestina”. Pero vive en una ilusión: es obvio que no representa a los dos millones de palestinos que viven en Gaza, enclave separado y controlado por Hamás. Abás no ha podido poner un pie en la Franja en los últimos once años, y sus posibilidades de volver alguna vez parecen nulas.
Hamás dice que si Abás se atreve a entrar en Gaza, será llevado a juicio por “alta traición”, delito castigable con la muerte según las leyes y tradiciones palestinas. A ojos de Hamás, Abás es un traidor porque se coordina en materia de seguridad con Israel e impone sanciones económicas a la Franja.
Sin duda, Abás sabe que mientras Hamás y la YIP sigan ahí, jamás podrá volver a Gaza. También sabe que está más seguro en Ramala que en la Franja. En Ramala está a salvo porque las Fuerzas de Defensa de Israel están a sólo unos cientos de metros de su oficina y su residencia. Si no fuese por la presencia de Israel en la Margen Occidental, hace mucho tiempo que Hamás habría derrocado a Abás. Es la constante mano dura de Israel sobre Hamás en la Margen lo que mantiene a Abás en el poder.
Es muy probable que Abás no quiera reconocer esta realidad. Y que no acepte ninguna responsabilidad por las divisiones en su pueblo, en particular entre la Margen Occidental y Gaza. En su lugar, intenta culpar a todo el mundo menos a sí mismo de que ya exista un Estado palestino separado en Gaza. Es surrealista que ande acusando a Israel y EEUU de trabajar en pos del establecimiento de un Estado palestino en Gaza, cuando éste es una realidad desde hace once años.
El Estado palestino separado se creó el día en que Hamás se hizo con el control de Gaza. El día en que las fuerzas de seguridad de la AP en la Franja se rindieron a Hamás. El día en que Abás y sus enemigos de Hamás se negaron a honrar los varios acuerdos de reconciliación que han firmado en la última década.
Lo que es aún más surrealista es que Abás acuse a Hamás de colaborar con Israel y EEUU para el establecimiento de un Estado palestino separado en Gaza. Es una acusación absurda, dado que Hamás sigue persiguiendo la destrucción de Israel y considera a EEUU un enemigo de los árabes y los musulmanes.
Al parecer, Abás no quiere que la realidad le confunda. Prefiere mantenerse en su perenne estrategia de culpar a cualquiera menos a sí mismo de las miserias de los palestinos. El incipiente acuerdo de tregua entre Israel y Hamás sólo confirma la realidad que Abás trata de ignorar desde hace once años: que ya existe un Estado palestino separado y que está dirigido por Hamás, la YIP y otras organizaciones armadas, que le siguen dando calabazas.
© Versión original (en inglés, y publicada el pasado día 12): Gatestone Institute
© Versión en español: Revista El Medio