martes, 27 de junio de 2017

Videoteca

Cuando Naser se reía de la imposición del velo

 

En este vídeo, de 1958, se ve al entonces dictador de Egipto, el panarabista Gamal Abdel Naser, contar regocijado un encuentro que mantuvo años antes con el líder de sus grandes enemigos, los Hermanos Musulmanes, en el curso del cual éste le pidió que impusiera a las mujeres la obligación de ir cubiertas con un velo.
Cuando lo cuenta, el auditorio prorrumpe en carcajadas; incluso uno de los presentes grita: “¡Deja que lo lleve él!”, y entonces se redoblan las carcajadas. Igual que cuando Naser dice que le dijo al islamista: si no eres capaz de hacer que lo lleve tu hija, que estudia en la facultad de Medicina, ¿cómo voy a hacer yo que lo lleven 10 millones de egipcias?
Hoy, en Egipto, país donde, según las crónicas, el velo era “desconocido” en ese mismo 1958, secalcula que van veladas nueve de cada diez mujeres.
Los cimientos de la civilización están bajo ataque cibernético, dijo el lunes el ex comandante de la Unidad de Inteligencia de Élite de Israel 8200, Nadav Zafir.
Zafir afirmó que el proceso electoral puede ser manipulado por la actividad cibernética ilegal y dañar la infraestructura, poniendo en riesgo las civilizaciones democráticas.
Expertos internacionales y funcionarios de seguridad israelíes plantean preocupaciones por la seguridad en una era digital.
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La torre monumental de piedra que fue construida alrededor del manantial de Gihón ha sido fechada recientemente alrededor del 900 o el 800 a.C., y no en el 1700 a.C. como se creía hasta ahora
https://goo.gl/ysuGyg
Este video explica lo que significa la construcción del tercer templo judío y muestra cómo el pueblo judío anhela para comenzar su construcción.
Desde la destrucción del segundo templo judío hace 2000 años, el pueblo judío ha estado anhelando con mucha pena y esperanza la construcción del Templo.
UNITEDWITHISRAEL.ORG

El hospital Hadassah Ein Kerem de #Jerusalem realiza cirugías de implantes cocleares a niños #palestinos para ayudarlos a oír nuevamente.
https://goo.gl/wHUu4H

JAI - El ex rabino jefe de Israel, Rabi Israel Meir Lau, repudió que muchos comercios abran los sábados, durante el Shabat, a la vez que criticó la…
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El Tribunal Superior de Justicia de Madrid reafirma la decisión del Juzgado número 4 de Madrid, que anuló en el mes de enero los acuerdos de boicot a Israel tras recurso presentado por ACOM. El mandato judicial anulaba las disposiciones de boicot del Ayuntamiento, ya que su aplicación determinaría un veto real a las organizaciones, empresas y organismos de un país determinado. Con la reciente sentencia se reafirma el carácter discriminatorio, sesgado y decididamente hostil contra Israel, sus naturales y todo aquel que simpatice con el país hebreo.
Ojo, y además condena en costas al municipio ripense. ¿Quién pagará esas aventuras antisemitas?: los vecinos de Rivas...
CC: Partido Popular de Rivas Vaciamadrid Y Cs Rivas Vaciamadrid
La Policía de Investigaciones desclasificó sus documentos. Crearon una unidad para desarticular el #nazismo, ya que pretendía sabotear fábricas y destruir el Canal de Panamá. #chile
https://goo.gl/6Fx6Xc
Edelstein también visitará sitios importantes de su vida como su casa y la prisión…

ENLACEJUDIO.COM

El primer ministro, Biniamín Netanyahu, aseguró que la ciberseguridad es un "asunto serio para Israel", en el foro que se celebra en la Universidad de Tel Aviv.
AURORA-ISRAEL.CO.IL

Así es Tierra Santa: impresionantes paisajes donde viven cientos de especies, muchas de ellas mencionadas en la Biblia.
Así es Tierra Santa: impresionantes paisajes donde viven cientos de especies, muchas de ellas mencionadas en la Biblia.
UNITEDWITHISRAEL.ORG

Irán disparó seis misiles balísticos contra blancos de ISIS en Siria. Según un informe israelí, tres misiles no llegaron al territorio sirio y otros tres perdieron…
JAIME48.WORDPRESS.COM

lunes, 26 de junio de 2017

Cuatro secretos de #Israel para convertirse en el nuevo #SiliconValley de la #innovación y la #tecnología.
https://www.entrepreneur.com/article/296105
La incertudumbre, el talento, la agricultura y el miedo al fracaso, son los cuatro factores que han llevado a Israel a ser, junto con Silicon Valley, uno de los…
ENTREPRENEUR.COM

Un cohete de Gaza impactó en el sur de Israel, no hubo heridos


 Itongadol/AJN.- El disparo del grupo Salafista, Aknaf Bait al-Maqdis, llegó tras el anuncio del ministro de Defensa de Israel sobre el Estado Hebreo no tiene intención de ir a la guerra contra Gaza o Siria pero que no tolerará “provocaciones”.

Un cohete disparado desde la Franja de Gaza golpeó en el sur de Israel sin causar ningún daño, pero rompiendo la tensa calma y aumentando la creciente tensión con el enclave palestino.

Militares israelíes explicaron que el proyectil aterrizó en un área abierta en la región de Sha’ar, en el Negev.

“No se registraron heridos. Las fuerzas están revisando el área”, afirmó la armada en una declaración.

El misil fue adjudicado por un grupo salafista con vínculos al Estado Islámico llamado Aknaf Bait al-Maqdis, según los reportes de los medios hebreos.

Las cosas siguen igual: Asad debe irse (1)

Por Michael J. Totten 

bashar-asad-perfil
"Como la Administración Obama, el equipo de política exterior de Trump reconoce que Asad es malo, pero no está dispuesto a hacer mucho más que hablar sobre ello. No obstante, en algún momento todos vamos a tener que afrontar una desagradable verdad: si la invasión de Irak demostró a la opinión pública estadounidense lo peligrosa que puede ser una intervención, el apocalipsis sirio debería haber demostrado ya que no intervenir puede ser igual de peligroso"
Guste o no, Estados Unidos se está implicando más en la guerra siria a pesar de la promesa del presidente, Donald Trump, de mantenerse al margen de ella.
El 6 de abril, después de que el tirano Bashar al Asad volviera a masacrar civiles con armas químicas, Trump ordenó a dos buques de guerra estadounidenses radicados en el Mediterráneo Oriental que atacaran la base aérea siria de Al Shayrat con misiles Tomahawk. Según el secretario de Defensa, James Mattis, EEUU dañó o destruyó el 20% de la fuerza aérea siria en diez minutos.
Después, el 18 de mayo, aviones de combate estadounidenses bombardearon un convoy de vehículos de una milicia progubernamental que invadió una zona restringida donde soldados estadounidenses y británicos entrenan a combatientes locales en el marco de la lucha contra el ISIS.
La política estadounidense sobre Siria es, sin embargo, igual de incoherente que cuando el presidente era Barack Obama. En agosto de 2013, el demócrata se negó a hacer cumplir con su propia “línea roja” cuando Asad asesinó a más de 1.400 personas e hirió a miles en un ataque con armas químicas contra el suburbio damasceno de Guta. Pidió mansamente la salida de Asad, pero no hizo prácticamente nada para conseguirla y en su lugar optó por levantar las sanciones contra el más firme aliado de Asad, la República Islámica de Irán, a cambio que interrumpiera temporalmente su programa nuclear.
La Administración Trump tampoco ha decidido qué hacer. “Nuestra prioridad ya no es esperar y concentrarnos en echar a Asad”, declaró en abril la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley. En aquel entonces, el secretario de Estado, Rex Tillerson, dijo más o menos lo mismo: “El estatus a largo plazo del presidente Asad será el que decida el pueblo sirio”.
Los dos se retractaron al cabo de una semana. “Nos dedicaremos a pedir cuentas a cualquiera que cometa crímenes contra inocentes en cualquier parte del mundo”, proclamó más tarde Tillerson; y Haley afirmó: “Es difícil pensar en un Gobierno pacífico y estable con Asad”.
Desde entonces, no ha pasado mucho y ha cambiado poco. Como la Administración Obama, el equipo de política exterior de Trump reconoce que Asad es malo, pero no está dispuesto a hacer mucho más que hablar sobre ello. No obstante, en algún momento todos vamos a tener que afrontar una desagradable verdad: si la invasión de Irak demostró a la opinión pública estadounidense lo peligrosa que puede ser una intervención, el apocalipsis sirio debería haber demostrado ya que no intervenir puede ser igual de peligroso.
Al final, de un modo u otro, Asad se tendrá que ir.
Uno podría defender esa posición por motivos humanitarios. Al fin y al cabo, Asad es responsable de la muerte de cientos de miles de personas. Pero también podría defenderla por motivos geopolíticos. Después de todo, la guerra siria ha desencadenado la mayor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. El mejor argumento, sin embargo, son los relacionados con la seguridad nacional. Se den cuenta o no la mayoría de los estadounidenses, reemplazar el régimen de Asad por cualquier cosa que no sea un Estado terrorista islamista hará que EEUU, Europa, el Gran Oriente Medio e incluso la mayor parte del mundo sean lugares más seguros.
Destruir al ISIS, tanto en Irak como en Siria, es nuestra máxima prioridad. Eso no va a cambiar. El ISIS ha llevado a cabo o inspirado más de 140 ataques terroristas en cada continente habitado excepto América del Sur, y eso sin contar su brutal conquista de ciudades sirias e iraquíes; perpetra castigos medievales, como la amputación, la crucifixión y la lapidación; ha llevado a cabo la destrucción cultural e histórica de lugares ancestrales como la ciudad de Palmira, de la época romana; y no olvidemos su campaña de exterminio genocida contra la minoría yazidí de Irak.
Pero lo último que debería hacer EEUU es asociarse con el régimen de Asad. No olvidemos que Asad es un aliado de Irán, el principal enemigo de EEUU en Oriente Medio y, con Rusia, en todo el mundo. Por cierto, el propio ISIS es una criatura de Bashar al Asad.
El ISIS no existió en su forma actual hasta 2013, dos años después de que empezara la guerra siria, pero la culpabilidad de Asad se remonta a más de una década.
Tras la demolición estadounidense del régimen de Sadam Husein en Irak, los regímenes sirio e iraní tuvieron excelentes motivos para temer que podrían ser los siguientes. Durante décadas, el régimen del Partido Baazista Árabe Socialista de Asad ha sido el principal Estado patrocinador del terrorismo en todo el mundo. Si surgieran Gobiernos moderados en Teherán y Damasco, y también en Bagdad, es probable que el número de atentados se redujera de forma significativa en todo el planeta.  
Por eso Siria e Irán necesitaban asegurarse de que el cambio de régimen y el nation-buildingfracasaran estrepitosamente en Irak. Los iraníes lo hicieron financiando y armando a milicias chiíes como el Ejército del Mahdí de Muqtada al Sader y la rama iraquí de Hezbolá, mientras que Asad propició el surgimiento de organizaciones terroristas suníes, especialmente la Al Qaeda local de Abu Musab al Zarqawi.
En su libro ISIS: Inside the Army of Terror, Michael Weiss y Hasán Hasán citan al exdiplomático sirio Basam Barabandi admitiendo sin tapujos que “[Asad] empezó a cooperar con los muyahidines” tras la caída de Sadam. Asad envió a yihadistas radicados en Siria a combatir contra soldados americanos y chiíes iraquíes, y la mayoría se alistaron en Al Qaeda. Con una jugada diabólicamente brillante, Asad logró purgar Siria de sus propios enemigos potenciales al tiempo que daba al mundo entero una terrible lección: el cambio de régimen y la democracia en el mundo árabe pueden ser tan peligrosos como el ébola.
La lógica era tan evidentemente cínica que incluso los que estaban siendo utilizados por Asad sabían qué pretendía y por qué. “Siria quería prolongar la guerra de Irak y los ataques a las fuerzas estadounidenses para que los americanos no pudiesen entrar en Siria”, le dijo el excombatiente sirio islamista Anas al Rayab a Roy Gutman, de The Daily Beast.
Todo el mundo sabe qué pasó después. Irak sucumbió a la sangre y el fuego. En todo Oriente Medio, los árabes contemplaron el fruto venenoso del cambio de régimen y se estremecieron. La opinión pública estadounidense perdió todas las ganas de promover de la democracia en el extranjero, y hasta que no fue derrocado el dictador de Túnez, Zine el Abidine ben Alí, en una revolución relativamente pacífica, a principios de 2011, la propia población de Oriente Medio no creía que un cambio de régimen impulsado desde dentro fuese posible o deseable.
Los iraquíes se asociaron con las fuerzas estadounidenses bajo el liderazgo del general David Petraeus y se destruyó Al Qaeda en Irak en 2007 y 2008. Apenas sobrevivieron miembros de la organización de Zarqawi. Los pocos que lo hicieron permanecieron ocultos en las sombras durante años.
Cuando empezaron las protestas no violentas contra Asad, en 2011, inspiradas en el derrocamiento de Ben Alí en Túnez y de Hosni Mubarak en Egipto, las fuerzas de seguridad del dictador sirio abrieron fuego con munición real y afirmaron ridículamente que estaban librando una guerra contra el terrorismo. Todo el mundo sabía que estaban mintiendo, pero alguna cosa tenía que decir Asad. Occidente seguía atareado bombardeando a Muamar el Gadafi en Libia y, una vez más, Asad tenía multitud de razones para temer que el siguiente fuera él. Lo único que podía hacer para salvarse —esa fue su apuesta— era convencer a Occidente de que de verdad estaba librando una guerra contra el terrorismo, y que tras él sólo estaba el abismo. El único problema era que no estaba luchando contra el terrorismo.
Así que creó una amenaza terrorista a la que combatir.
© Versión original (en inglés): The Tower
© Versión en español: Revista El Medio